Ya se habrán enterado de la última serpiente de verano; el gato que predice muertes. Chorrada gorda de final de Julio, y no quiero ni pensar lo que nos depara el mes de Agosto.Me lo contaron ayer de pasada pero estaba de guardia y no me he podido recrear a fondo hasta hoy, cuando Carabiru me ha pasado varios enlaces de periódicos digitales que hacen referencia a la noticia. Según nos cuentan, el gato llamado Oscar vive en un geriátrico y se acerca a la gente que horas después fallecerá. Ya, claro. Lo que no he visto por ninguna parte es que se diga que no se acerca a nadie más, por lo que deduzco que el gato se acerca a cualquiera, moribundo o no. Puesto que el gato vive en un geriátrico es normal que muchos de los habitantes vayan muriendo a un ritmo mayor que si se tratara de, digamos, una guardería. Por otra parte, ¿qué pinta un gato en un geriátrico? ¿Se trata de una residencia para ancianos corriente y moliente o es un centro sanitario? Si es lo primero, ¿por qué se les muere tanta gente sin asistencia especializada?, y si es lo segundo, ¿cómo está un gato campando a sus anchas entre enfermos ante la permisividad del personal sanitario? Tras leer la noticia aquí y allá deduzco que se trata de un centro sanitario, con sus médicos y sus pacientes ancianos aquejados de enfermedades mortales, pero dice poco de la profesionalidad del personal sanitario que haya un gato saltando de cama en cama. Si yo fuera malpensado... Ay, si fuera malpensado creo que sé por qué se les muere gente anciana con el sistema inmunológico hecho cisco y que tienen a un gato pegado constantemente... ¿Oscar adivina la muerte o... la provoca? ¿Cuando una bala se me mete en el corazón, adivinó mi muerte y por eso vino a mí, o me la provocó? Como ven ya hay razones para tomar la noticia con pinzas, pero sigamos:Me encantan los gatos y me precio de conocerlos bastante bien, así como me disgustan la mayoría de los humanos, a los que también conozco por obligación con cierta exactitud. Si algo he aprendido por estos motivos es que los gatos son generalmente desconocidos por las personas. Suelo decir --y lo digo en broma-- que los gatos son mágicos. Con ello quiero expresar el desconcierto que nos causan a los humanos por su conducta, tantas veces incomprensible y aparentemente misteriosa. En realidad todo se reduce a que pretendemos, contumazmente, humanizarlos o compararlos a los perros, y eso no es razonable; un gato es otra cosa. Ni su lenguaje corporal (riquísimo, por cierto), ni sus sonidos (con una variedad fonética superior a la del castellano), ni sus habilidades físicas (asombrosas como la de estirarse aumentando en un once por ciento su longitud), ni nada en ellos nos pone las cosas fáciles para entenderlos, por eso fueron asociados a brujerías y satanismo durante tanto tiempo, y por eso hoy en día aún hay tanto gilipollas que ve en los gatos propiedades esotéricas.Leo que es el médico geriatra David M. Dosa, del Rhode Island Hospital, quien ha hecho saltar la liebre mediante un artículo en la revista The New England Medicine. Desconozco esa publicación y además no hablo inglés, pero ya me atrevo a decir que el rigor científico no es lo que la caracteriza, en todo caso agradeceré cualquier aportación de lectores anglohablantes.También se menciona en más de una noticia que son los pacientes del "nivel 3" los más afectados por las premoniciones funestas de Oscar, y eso me hace preguntarme quién ocupa ese nivel. ¿Los más graves, quizás? ¿Los desahuciados? ¿Los más ancianos? ¿Hay una tasa anormalmente alta de mortalidad en ese nivel? ¿Por qué? ¿O los pacientes palman por igual en todos los niveles signifique lo que signifique eso de "nivel"? ¿Se mueve el gato con libertad por todos los niveles? ¿Hay razones para que el gato haya escogido ese nivel, como pueden ser vistas, temperatura, facilidad para dar rienda suelta a su instinto de cazador, o que alguien allí lo mime y alimente? Nada de eso explica la noticia, seguramente porque si se mete en esos detalles dejaría de ser noticia."[No comete muchos errores y parece comprender que los pacientes están a punto de morir], señaló David M. Dosa". Pues yo creo que sus errores son más que frecuentes, si no, ¿a santo de qué está usted vivo, señor Dosa, junto con el resto de personal que también se relaciona con Oscar? ¿Por qué cuando Oscar se acerca a usted no hay problema, pero cuando se acerca a un señor de noventa años sí que lo hay? ¿No será que Oscar se relaciona con todos, y se mueren los que se tienen que morir por edad y enfermedades? ¿No estarán ustedes, involuntariamente, facilitando la muerte de muchas personas por eso de tener un gato suelto en un hospital? Y si no llevan ustedes un hospital, ¿es frecuente que se les mueran los residentes con un gato encima sin que ustedes aprecien signos de gravedad? En confianza, señor Dosa, ¿eso es un hospital, una residencia para viejos que no interesan a nadie o un zoológico?Tengan esta perla: "Según Dosa, profesor de medicina en la Universidad de Brown, el gato realiza sus rondas de visitas, como si se tratase de un médico. Cuando se acerca a la habitación de algún paciente y se queda allí un rato largo, las enfermeras incluso dan aviso a los familiares. Unas dos horas después, el paciente muere". Mwajajajaja... ¿Señores de Minglanilla? Vengan, por favor, su anciano se despide. Un par de horas le damos. Sí, sí, confirmado, no hay duda, es inevitable, nos lo ha dicho el gato. Lo siento, señores. Reciban por adelantado mi más sentido pésame".Lo peor de todo es que mañana alguien me dirá que los gatos predicen la muerte, y que eso es verdad porque ¡LO HAN LEÍDO EN LOS PERIÓDICOS Y LO HAN VISTO EN LA TELE! Anda ya...Actualización (29-07-07): Curisosamente el mencionado doctor David M. Dosa es llamado Oscar Sosa en
otros medios. Extraño, ¿no?
En otra parte se cuenta que los pacientes del nivel tres, que por lo visto es la tercera planta, son enfermos dementes
terminales, lo que no es un dato baladí
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