AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

domingo, 8 de junio de 2008

La abominable verdad sobre la Coca-Cola, según mi primo


Hay verdades insoslayables que todo gualdrapa bien documentado conoce, tales como que las hamburguesas del MacDonald's están hechas con gusanos o que ningún hombre ha pisado la Luna; pero, ¿y la Coca-Cola?, ¿qué pasa con esa bebida que es el máximo exponente del despiadado capitalismo, aunque lo quieran disimular poniéndole una etiqueta bien roja?

Cualquier mindundi sabe que la Coca-Cola desoxida tornillos, desatasca tuberías y disuelve la carne. Las evidencias de estos fenómenos son tan apabullantes como sistemáticamente ignoradas por el vulgo, que hace oídos sordos y sigue envenenándose con tan insano brebaje. Pretendo que, de una vez por todas, se despejen las dudas para aquellos gaznápiros que persisten en el error de creer que la Coca-Cola es inofensiva. Para ello paso a copipegar el estudio que mi primo, Alexander J. Kowalski (cuya objetividad no puede ponerse en tela de juicio), ha elaborado para tal fin:


LA COCA-COLA NO MOLA, por Alexander J. Kowalski

En la primavera de 1989 unos acontecimientos dramáticos conmocionaron a los 24 supervivientes de Villatorrijas (provincia de Cuenca). Esa comunidad, hasta entonces un próspero pueblo de 26 habitantes, perdió en apenas tres meses a dos de sus parroquianos más queridos: Fernando Gando, de 96 años y Fermín Clavaín, de 84.

El caso estuvo rodeado de misterio desde el principio. Francisco Torra, el Cabo de la Guardia Civil que llevó la investigación, ya retirado, lo recuerda así: "Fue un asunto extraño. ¿Dos ancianos muertos en sus casas? ¿Los dos del mismo pueblo y con un intervalo de tres meses entre fallecimiento y fallecimiento? ¿Muerte natural? ¡Ja, eso no se lo cree nadie! No, amigo, ahí había gato encerrado..."

Gracias a la perspicacia del Cabo Torra no se tardó en encontrar un nexo entre ambas muertes. En la mesita de noche de Gando se halló un vaso con restos de Coca-Cola, y en la nevera de Clavaín fue descubierta una botella familiar de la misma bebida a la que faltaban unos sorbos. Así explica el Cabo su hallazgo: "Cuando se estableció esa extraordinaria coincidencia ya no cupieron más dudas. Intenté detener a todos los vendedores y distribuidores de Coca-Cola, pero mis superiores, de un modo harto sospechoso, me ordenaron que dejara de hacer el cimbel".

¿Era el popular refresco el causante de los decesos? ¿Por qué se ordenó al Cabo Torra interrumpir su investigación? Y sobre todo, ¿por qué este extraño caso ha sido silenciado durante tanto tiempo? ¿Acaso la poderosa y multimillonaria empresa Coca-Cola ha influido para que el caso caiga en el olvido y para que la investigación se viera frustrada? Son preguntas, amigos míos de mente abierta, para las que no tenemos respuesta satisfactoria... ¿o quizá sí?

El negro telón de silencio que ocultó los funestos aconteceres de Villatorrijas no ha podido extrapolarse al caso de Germán Truño, mecánico de la casa Seat, hombre trabajador, honesto y valiente, que lejos de mentir nos dice: "Yo siempre limpio los tornillos rebeldes con Coca-Cola, ¿sabe usted? Luego les pongo un par de gotas de aceite y entran perfectamente".

No menos esclarecedor es lo que nos cuenta el fontanero Guillermo Plómez, quien asegura: "Las cañerías son cosa de hombres curtidos como yo. Me enfrento a ellas todos los días y aún no ha nacido la tubería que se me ponga chula. Un chorro de Coca-Cola y atasco solucionado. Después vierto un par de litros de salfumán, para empujar la Coca-Cola, claro".

Tampoco son raros los testimonios de personas íntegras, temerosas de Dios, que juran haber disuelto una vaca entera con una botella de Coca-Cola de dos litros. ¿Quién dudaría del testimonio de un señor o señora de misa dominical y respeto a las tradiciones cristianas?

Por si todo esto fuera poco, sabiendo como sé que hay escépticos incorregibles que desprecian las honradas afirmaciones del pueblo trabajador, expondré algunos estudios científicos que se han efectuado hasta la fecha sobre los males de la Coca-Cola. Empecemos por el insigne Profesor Seku, quien en su informe "La Coca-Cola y el influjo de la Luna" nos dice lo siguiente: "Beber Coca-Cola en noches de Luna llena es pernicioso en grado sumo, pues por efecto marea dicha bebida se sube al cerebro, de manera tal que mata ahogadas y posteriormente disueltas a 9.352.718 neuronas (neurona más, neurona menos) por cada lata de 33 centilitros ingerida".

Por su parte, el Doctor Grijánder, del Instituto Chiquito de la Calzada, afirma lo siguiente: "Beber Coca-Cola es tan perjudicial y dañino para el hígado que el bebedor promedio, al cabo de dos años, más que hígado tiene foie-gras, foie-gras de desagradable sabor dulzón que no vale ni para venderse enlatado".

Otra prestigiosa científica, la Profesora Aurora Mora, nos advierte en su ensayo "Coca-Cola, ¿con whisky o sola?" de estas trágicas consecuencias: "Se comprueba empíricamente que la Coca-Cola reduce la esperanza de vida a razón de un mes por cada litro ingerido, por lo que los grandes consumidores de esta bebida mueren jóvenes. En casos extremos de consumo abusivo la esperanza de vida del sujeto viene expresada en números negativos, habiéndose registrado ejemplos de personas que llegaron a morir incluso décadas antes de haber nacido".

También el Doctor Patráñez tiene mucho que decir sobre el famoso refresco en cuanto a su capacidad lesiva. Dada la amplia experiencia clínica de este médico (no olvidemos que estuvo recluido en un hospital psiquiátrico durante más de tres décadas) su estudio es digno de especial atención: "El consumo habitual de Coca-Cola produce, además de gases, los siguientes cuadros:

- Repampanitis ocular trifásica.

- Licuefacción ortogonal de los tejidos blandos, ocasionalmente agravada con reblandecimiento de los tejidos duros.

- Intrusión anal irreversible.

- Oclusión rectal por fibrosis pedorreica.

- Desprendimiento glandular hiperbóreo.

- Albaricoqueo ataráxico de la epidermis.

- Pie de atleta.

- Dedos de pianista.

- Cintura de avispa.

- Codo de tenista.

- Ojo de lince.

- Caca de la vaca.

- Estupefacción ventricular que, en casos graves, degenera en triquiñosis pulmonar organoléptica.

- Un sinfín más de horribles enfermedades, casi todas mortales o altamente incapacitantes".

Terminaré mencionando las inolvidables palabras del gran Don Wenceslao Casquero-Ceñidor de Hinojosa y Perales:

"Dos cosas malas hay en la vida: la Coca-Cola y la cabrona de mi suegra"

Alexander J. Kowalski, presidente de Pepsi España S.A.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Mmmmm......
Amigo y compañero...sé que me has abierto los ojos, pero, prefiero seguir ciega, por muy inquietante que resulte.
Voy a seguir envenenandome...que el hígado y todo lo demás es mio.
Un saludo, me he reido mucho.
Gemma.

Anónimo dijo...

Yo he llegado por casualidad y me has matado de la risa, y mucho antes de que la Coca-cola lo hiciera, será que tú también eres dañino???

Saludos y felicidades por el sentido del humor que has mostrado.

osiris dijo...

Rayos y truenos!!!
Si los fontaneros limpian las tuberias con coca-cola ¿qué habrá sido de los cocodrilos gigantes de las alcantarillas?
Lo peor de todo es que la gente puede a llegar a afirmar que con 2 litros se disuelve un elefante, y te lo juraran por lo que quieras...

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Gemma:

Puesto que prefieres hacer caso omiso de estas advertencias, te sugiero que al menos diluyas la Coca-Cola con whisky, ginebra o ron. Así los estragos en tu organismo serán menos acusados, seguro.

Anónimo:

Bienvenido y gracias. Y no, no soy dañino casi nunca.

Osiris:

No te lo tomes a guasa, que sé de buena tinta que los asesinos en serie más peligrosos disuelven a sus víctimas con Coca-Cola para no dejar pistas. Te lo juro por lo que quieras.

JAVI (El Inconformista) dijo...

Esta entrada tiene dos grandes cosas, a saber:

1º Logra recrear fidedignamente un informe típico de himvestigación (al más puro estilo J.J. Tal o Iker Cual)

2º Es para desternillarse

Gracias Leo, esto me volvía a hacer falta

Eva dijo...

Muy divertido. Me he reído con ganas.
Si es que hay enseñanzas que deberían venir en los libros de texto.
De vez en cuando, entre tanta cadena basura, se cuela algún correo que te arranca la sonrisa:

"La teoría búfalo de la inteligencia"
Una manada de búfalos sólo puede moverse a la velocidad del búfalo más lento. Y cuando la manada es atacada, son los más lentos y débiles los que mueren primero. Esta selección natural es buena para la manada, ya que la velocidad general y la salud de todo el grupo mejora a base de matar a los más débiles. Del mismo modo, el cerebro sólo pude operar tan rápido como lo hacen las células más lentas. Ahora, sabemos que tomar excesos de alcohol mata células. Pero naturalmente mata a las células lentas y débiles primero. De este modo, la consumición regular de cerveza elimina las células más débiles, haciendo que el cerebro funcione más rápido, como una máquina más eficiente. Y es por eso que te sientes más inteligente después de unas cervezas.
(Cliff a Norm en un capítulo de Cheers)
Y aunque no tenga nada que ver con la coca-cola... el saber no ocupa lugar. ¿O sí?
Un beso.

Gerardo dijo...

Iba a salirme el escéptico malvado que llevo dentro, pero me convenció el inapelable testimonio del Dr. Patráñez.

reve dijo...

:)

Me he reído muchísimo...

(Claro, que ahora estoy un poco preocupada por lo de la intrusión anal irreversible... que yo llevo años y años siendo adicta a este brebaje demoníaco)

Anónimo dijo...

Me fascina la conclusion a la que llego tu primo luego de tan riguroso estudio.

JAJAJAJAJA... como mola! (tu genialidad) jajajajaja... me encanta(s)!


Paloma.


Pd:Ya "te tengo" en mis manos, Javi. Soy taaaaaaan feliz ;)

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Hola a todos.

Javi: Ya me di cuenta de que me salió un estilo magufo que conocemos bien, pero la intención era la de escribir humorísticamente y nada más. Da que pensar el hecho de que al escribir de coña el resultado sea parir textos como los de Benítez y su discípulo Jiménez...

Eva: Lo de los correos encadenados es una pesadilla, sí. Incluso cuando son bromas como la que cuentas de la neurona lenta la cosa deja de tener gracia al recibirla por tercera vez en una semana. Las leyendas urbanas como de la que me burlo en esta entrada me joden mucho, porque ponen de manifiesto la falta de sentido crítico de la peña.

Gerardo: El Dr. Patráñez es ciertamente elocuente. Se le nota que es un sabio. Yo espero que esto te sirva para salir de tu contumaz escepticismo.

Reve: Si te reíste, misión cumplida por mi parte. En cuanto a lo de la intrusión anal no temas; es bueno que experimentes nuevas formas de gozar de la sexualidad (aunque yo paso, gracias).

Paloma: Gracias por los halagos, pero no se merecen. Ya sabes que mi función en la vida es hacerte reír... aunque la cosa se va a poner fea, me temo.

Anónimo dijo...

Lo confieso: Una vez se me atascó el wc y vacié una botella de 2 l. de coca-cola entera. No funcionó. Se me llenó el suelo del baño de mierda. Luego me dijeron: mete el mocho y dale con fuerza, que así harás vacío y se irá todo para abajo. Le di tan fuerte que se rompió el palo y se quedó el mocho atascado en el agujero del wc.
Cuando vino el fontanero yo no estaba, no tuve suficiente valor de dar la cara.

Tadea Otília Dia Alcampo.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Te entiendo, Tady, te entiendo. Yo tampoco me hubiera atrevido a dar la cara.

Me sé de uno (y no es coña) que desatascó el alcantarillado de un cuartel usando explosivos. Quizá alguna vez lo cuente.

Anónimo dijo...

rosy acosta
mmmm que cosas se ke la coca cola es dañina por sus ingredientes y se ke puedes limpiar hasta un motor de un coche.. pero asi es la situacion a kien no le gusta tomar coca cola en la comida o para saciar la sed.. somos unos inconcientes al enfermar nuestro cuerpo ...pero la mercadotecnia nos a atrapa con sus anucios luminosos de TOMA COCA-COLA..o sea el diablo nos atrapa.