AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

jueves, 31 de julio de 2008

Lilit (I)


Si dijera que Lilit y yo nos conocimos a la salida de una discoteca este principio sonaría a historia mediocre. Y seguramente lo es. Podría referirles el principio de Lolita, del tal Nabokov, pero eso de "luz de mi vida, fuego de mis entrañas" me suena tan cursi...

Cuando vi a Lilit no sentí fuego en las entrañas ni nada que se le pareciera. Si acaso, lo que sentí fueron arcadas. Bien pensado podemos admitir que las ganas de vomitar se pueden llamar "fuego en las entrañas", pero se debían a la borrachera que llevaba, no a que la visión de Lilit me revolviera el estómago.

Sea como fuere la verdad es que salí de la discoteca y vomité en la calle ante la mirada de Lilit. A ella la escoltaban un par de esos animales con hipertrofia muscular tan frecuentes en las puertas discotequeras. Supongo que eran amigos de ella, o al menos conocidos, porque se me ha olvidado decirles que Lilit trabajaba en ese antro como putirina (una putirina es una mezcla de puta y bailarina, o sea, una de esas puercas que se desnudan mientras bailan y aceptan billetes en el tanga). La putirina de Lilit se apiadó de mí. Imagino que ese instinto maternal que llevan oculto casi todas las mujeres hizo el trabajo sucio, y ella se las apañó para separarse de los dos musculitos y sostenerme la cabeza mientras yo seguía expulsando mis demonios alcohólicos en forma líquida. No sé para qué carajo sirve eso de sostener por la frente a quien está vomitando, pero sí recuerdo que mi madre lo hacía cuando yo era pequeño y estaba malito.

Entre que Lilit era un cañón de hembra y ese gesto maternal de sostenerme la testa mientras escupía hasta el hígado, la muy puñetera logró enamorarme.

Cuando me sentí mejor le di las gracias, y para mi sorpresa respondió ella:

-Te besaría en la boca en este momento, pero creo que antes necesitas lavártela a fondo, guapetón.

Esas fueron las primeras palabras que oí de ella. Tenía una voz hipnotizadora y andrógina. Me gustó cómo sonaba, y si a eso añadimos lo buena que estaba la cabrona y lo protectora que se había mostrado conmigo, comprenderán que me enamorara hasta el coxis. En la habitación del hotel al que fuimos había cepillo de dientes -eso me lo explicó ella- y si yo no hubiera estado tan borracho debería haberme dado cuenta de que algo pintaba mal en toda la historia, porque las chicas decentes no van por ahí llevando a desconocidos a un hotel, del que además saben si tiene o no tiene cepillo de dientes en la habitación.

Recuerdo poco más de aquella noche, apenas la cara de mi amada y la factura que pagué en el hotel. No sé cómo llegué a mi casa, pero sé que llegué con mucho sueño y me puse a dormir. Al despertar revisé mi teléfono móvil y hallé una nueva entrada en la agenda: Lilit, número tal y tal. La llamé, y puesto que no contestaba dejé un mensaje en su buzón de voz:

-Hola, Lilit, soy yo, Adán. Llámame cuando puedas. Me ha encantado conocerte, cielo. Quiero más. Quiero mucho más. Lo quiero todo. Llámame, por favor.

Lilit no me llamó, pero al cabo de unas horas me llamó Sandra, una vieja amiga a la que podría definir como ex-novia:

-¿Sí?

-¿Adán?

-El mismo. Cuéntame.

-Quiero hablar contigo, muy seriamente.

-Uy. Adelante, habla.

-¡No, imbécil! Quiero que nos veamos y hablemos en persona, mirándonos a la cara, capullo.

Sandra y yo nos encontramos un rato después. Le ofrecí tomar unas copas, pero ella me respondió:

-Nada de copas, Adán, por favor. Vamos a pasear y a charlar mientras tanto.

Acepté y paseamos amigablemente juntos durante una media hora. Hasta que Sandra sacó el "tema":

-¿Qué hiciste anoche, Adán?

-Salí a tomar unas copas, ¿por?

-¿Cómo acabaste?

-Pues borracho, claro. Oye, Sandritilla, ¿a qué vienen estas preguntas? Tú y yo ya no somos pareja, ¿acaso te pregunto yo lo que hiciste anoche?

No sé por qué, pero Sandra se echó a llorar, y entonces me miró llena de ira y me soltó:

-¡Me han llamado tres personas para decirme que han visto a mi ex novio hablando solo, como si fuera un puto loco!

(Continuará, cuando me plazca).

domingo, 27 de julio de 2008

Sebastián Pérez y su cristo doméstico



Tiene cierta familla un señor de Cádiz, Sebastián Pérez, por tener un cristo en su casa. Un cristo de tamaño natural, no se crean. Junto a ese cristo que tiene don Sebastián metido en una hornacina del salón se han fotografiado ilustres personajes como Concha Velasco y José Mercé. Dos individuos que quizá sean muy buenos en su trabajo, pero a los que les falla el sentido crítico, por no hablar del sentido estético.

Ocurre que conocí personalmente al tal Sebastián Pérez, pues trabajaba como guarnicionero en la "Empresa" donde yo trabajo. Fue en Octubre del año 1998, cuando yo llegué a la "Empresa" en Cádiz, trasladado desde Almería. No he olvidado cómo fue nuestro encuentro:

Leónidas, con 23 bisoños añitos, estaba en la barra de una cafetería cuando se le acerca un señor que sin presentarse, sin saludar, sin preguntar, sin abrir la boca, le tiende a Leo un papelito minúsculo, de unos dos por cuatro centímetros. Ese señor era don Sebastián Pérez, y el papelito costaba cien pesetas y era un número para una lotería ilegal.

Sí, amigos, gran devoto el señor Pérez, que tiene un cristo de tamaño natural en su salón, cristo cuyo pelo es de la propia esposa de don Sebastián, por cierto. Gran devoto o... gran listillo.

Afirma Don Sebastián, alias Chano, que no cobra por dejar entrar a ver a su Cristo. No lo pongo en duda, pero... "hemos puesto una caja de donación a los pies del cristo para que las personas que vienen a rezar puedan dejar su voluntad", dice María Dolores Montero, esposa de Sebastián Pérez -no la confundan con la otra Lola Montero-. Así que una cajita para la voluntad, eh. Igualito que los curanderos, aunque este vivo matrimonio afirma que es para comprarle adornos a su particular Pinocho. Bueno, pues será.

Ha tenido Don Sebastián, Chano para los amigos, algún rifirrafe con la curia. Esta, obviamente, no ve con buenos ojos a ese cristo de fabricación casera, por considerarlo competencia desleal, digo yo. Para colmo el señor Pérez, que es un provocador -y un talento para eso de sacar dinero a costa de la credulidad ajena- se empeña en sacar en procesión todos los años a ese Cristo que se ha inventado, lo cual, claro, hace hervir la sangre de más de un sotánido que tiene que ver cómo la feligresía le suelta los dineros a un oportunista. Porque, por sorprendente que parezca, los cargadores del cristo pagan sus buenas monedas para ejercer el alto honor de sostener en peso a un muñeco de madera. Ay, si los tontos volaran...

Hay otras maneras de obtener dinero por la fabricación de un muñeco. Don Sebastián Pérez ha creado una asociación que tiene el humilde nombre de "Sebastián Pérez" -tanta modestia me sobrecoge- en honor de este Pinocho devocional (Cristo de la Amistad lo han llamado, ¡qué bonito, yupi yupi!). Ignoro la cuota que han de pagar los socios, pero según leo en diariodecadiz.es la asociación recibe una inexplicable subvención del Ayuntamiento de Cádiz, que por lo visto considera razonable usar los impuestos de todos para sostener los caprichos de algunos listillos.

Aunque eso no es todo. Ya que hablamos de dinero público convendría preguntarse qué significa esto que leo en lavozdigital.es: "La imagen es de tal dimensión, mide 1,70 metros, que la Junta de Andalucía tuvo que hacer una bóveda especial para alojarla". A ver si lo entiendo, ¿se usó el dinero de los andaluces para hacer obras en un domicilio particular con el objeto de alojar un muñeco de madera en una gran hornacina? ¡Pues yo quiero que me paguen las reformas necesarias para dedicar la habitación de mi gato al Monstruo de Espagueti Volador!

Pero el amigo Chano, no contento con todo esto, también mercadea con los vídeos grabados en esa procesión de su cristito, llegando a venderlos a los propios cargadores que ya han pagado con su dinero y con sus músculos por llevar a cuestas en el barrio del Pópulo al muñecajo. Bueno, lo de venderlos es un decir; digamos mejor que cobra por ellos, pues me sé de un antiguo costalero (uno que yo sepa) que lleva varios años esperando el vídeo, tras haberlo pagado religiosamente. El señor Sebastián Pérez, tan devoto él, ni siquiera a los cargadores de su cristo les regala el vídeo, pero es que además de cobrarlo encima luego se hace el despistado y no entrega el venal recuerdo de la heroica gesta.

Estas cosas pasan en el barrio del Pópulo, y quien conozca Cádiz y se haya movido por ese barrio entenderá que no debemos extrañarnos ante tanta caradura, tanta falta de escrúpulos y tanta infantil credulidad. Hay sitios donde, no me pregunten por qué, el que no es tonto es demasiado listo, y claro, se crea una simbiosis perfecta entre ambas especies.

En fin, que como algunos detallitos no los cuentan los periódicos, he querido dejar constancia, porque dicen que la fe mueve montañas, pero me temo que Don Sebastián Pérez es de los que piensan que lo que de verdad mueve las montañas es el dinero... y la credulidad de tantos.


viernes, 25 de julio de 2008

Gusi se pone respondón


Mi gato-hijo Gusifluky lleva un tiempo rarito. Sus pupilas dilatadas me inducen a pensar que trama algo malo contra mí. Hoy he decidido preguntarle directamente:

-Gusi, ven aquí, que tenemos que hablar.

-Dígame, padre.

-¿Por qué me dedicas esa mirada de gato cabroncete? Tengo la impresión de que te burlas de mí, así que ya puedes ir explicándote, gato malo.

-Oh, no, padre. Mi intención no es burlarme; es sólo que me hace gracia su empeño por luchar en una batalla perdida.

-¿Batalla perdida? ¿De qué me hablas, pequeño felino?

-Bah, dejémoslo, padre. Cada cual tiene sus intereses, y los de usted son... mwajajajajaja... ¿utópicos?

-Oye, insignificante gato de mierda, vamos a respetarnos. Hablemos claro. Sé valiente y dime lo que piensas.

-Está bien, padre. Me refiero a su última entrada en ese patético blog que escribe. Acaba pidiendo que los lectores firmen no sé qué petición, ¡y ni dios la ha firmado tras su rastrera súplica! Es usted un fracasado, padre. Ríndase.

-Hijo mío, hace un tiempo quemaban a la gente, especialmente a las mujeres, por tener un gato. Eso se consideraba prueba irrefutable de brujería. Usa esa pequeña cabecita que tienes y comprenderás por qué no debo rendirme. Lo hago por tu bien, por el mío, y por el de todos.

-JAJAJA... ¡Pues parece que sus lectores se pasan por la entrepierna las altruistas motivaciones de usted! Mwajajajaja, ¡FRACASADO!

-Debo reconocerte, pequeño Gusi, en honor a la verdad, que mis cinco lectores son medio gilipollas. (Esto debe quedar entre tú y yo; un bloguero no puede atacar a sus propios lectores, por temor a perderlos).

-De acuerdo, padre, será nuestro secreto. ¿Va a seguir combatiendo en esas batallas ahora que las sabe perdidas?

-Sí, hijo mío.

-Ya hay otras personas que lo hacen, y lo de usted es una gota en el mar.

-Quiero ser esa gota en el mar.

-¿Por qué, padre?

-Porque no sé ser otra cosa.

-Oh, qué tierno. Mi padre es una insignificante gota en el mar porque no puede ser otra cosa más destacable. ¡Vaya mierda de padre que tengo!

-Pues sí, Gusifluky. Soy una basura como padre, pero al menos lucho para que no engañen a mi hijo, ¿no te vale?

-Esto... ¿dónde dice usted que había que firmar?

-Bah. Si de veras te interesa sabrás encontrarlo. Ahora déjame dormir.

jueves, 24 de julio de 2008

El asombroso anillo atlante, y la no menos asombrosa desvergüenza de algunos


Me pregunto qué pensaría Frodo, el prota de ese coñazo llamado El Señor de los Anillos, de la sarta de majaderías que voy a presentarles. Es uno de esos aberrantes casos en los que gentuza sin escrúpulos pretende timarnos mezclando todo tipo de pseudociencias, mentiras y paparruchas.

En esta
infame página nos ofrecen un "asombroso" anillo de plata con supuestas capacidades derivadas de, a saber: la radiestesia , la radiónica, la piramidología, y el Feng-shui. Toma ya. No, si al final va a ser el anillo ese famoso para dominar el mundo y tal, y si no miren la de prodigios que nos prometen los charlatanes vendedores del anillito mágico (copio y pego):

"Aspectos más reconocidos :

Desarrollo de la intuición personal.

Mayor capacidad para encontrar soluciones a los problemas

Incremento de la creatividad


Potencia y multiplica la programación mental hasta niveles increíbles


Amplificador resonante materializador de deseos, incrementa los flujos de energía positiva al entorno

Generador de vitalidad

Protección contra energías negativas sutiles (telúricas y energéticas)

Desarrollo del aspecto espiritual personal

Equilibrador energético (comprobado con kinesiología)

Potenciación de la agudeza mental

Facilita las relaciones personales, de pareja y amorosas

Mejora de la premonición y capacidades internas

Atrae las energías positivas del ambiente a su portador

Actúa de escudo contra los ataques psíquicos o la negatividad de otros

Aspectos muy comentados entre los usuarios que requieren mayor investigación*:

Mejora notablemente el flujo de riqueza económica


Protección contra accidentes


Aminora, disminuye o elimina perturbaciones psicosomáticas y/o psicológicas

Potencia la memoria (quizá como consecuencia de una mayor agudeza mental)

Incide positivamente en la aceleración de la sanación


Incide positivamente en los negocios y las ventas"



*Supongo que esto ha sido una concesión a la honestidad. ¡Menuda panda de pillastres cínicos!

Curiosamente llaman a la estafa anillo "atlante", sin embargo no explican en ninguna parte qué tiene que ver con la
Atlántida; por contra nos aseguran que se basa en un modelo hallado en Egipto. ¡Pasmado me dejan!

Y no se pierdan las garantías que dan. Dicen, literalmente, que su "seriedad está avalada por prestigiosas revistas y diarios" como Más Allá, Año Cero, El Jueves, Marca o Mundo Deportivo. De verdad que no es uno de mis chistes,
compruébenlo ustedes mismos.

Quizá ustedes se pregunten cómo es posible que estos sinvergüenzas, y tantísimos más, trapicheen impunemente jugando con la credulidad de las personas, personas que en muchos casos están gravemente enfermas o arruinadas, y por lo tanto desesperadas. Quizá se pregunten si pueden hacer algo al respecto. Pues sí, sí que pueden. No es mucho, pero es un principio:

Si les parece bien, adhiéranse a
esta petición de Círculo Escéptico. Muchas gracias.

lunes, 21 de julio de 2008

Carta de un marido a su esposa


Querida Delia:

Espero que ese proyecto en Australia siga viento en popa, pero dile de mi parte a tu jefe que es un explotador. Ya ha pasado más de un mes desde que te fuiste por motivos laborales y la niña y yo te echamos mucho de menos. Gusifluky en cambio está encantado, porque ahora puede dormir en todas las camas, je je. Dice Susanita que lavaremos los edredones antes de que vuelvas, pero yo me temo que vas a encontrar pelos de gato hasta en la nevera.

Nuestras vacaciones van bien. Hoy he llevado a Susi a la playa y se ha hecho muy amiga de un muchachito de diez años. Han construido castillos juntos y el caballerete le ha enseñado (bajo mi atenta mirada) los rudimentos de la natación. Tiene guasa... "tengo miedo, papi, tengo miedo, llévame a la orilla, porfi", para que después venga un desconocido y nos la convierta en una pequeña Esther Williams.

Me aburro mucho sin ti, cosita mala. Además yo no sé tratar a los vecinos como haces tú. A mí me miran raro, de verdad, aunque tú digas que son figuraciones mías. Vuelve pronto y cuida de nosotros, y que se joda Gusifluky si no lo dejas subirse a las camas.

Hoy el cartero nos ha traído tu sorpresita. Que no tengas cobertura telefónica ni conexión a internet en ese desierto es una puñeta, pero bien merece la pena si eso nos sirve para recibir esta clase de regalitos. Nos ha encantado.


En cuanto he visto ese paquete de inmemorable dirección remitente he sabido que sería una grabación para felicitar a Susana por su séptimo cumpleaños. Lo que no me esperaba es lo otro. ¿Se te ocurrió pensar que podría haber dejado a la niña viendo a solas la grabación? ¡Vaya un trauma para ella si llego a hacerlo así! Pero no, me conoces bien y sabías que estaría atento...

Me ha gustado mucho verte en ese papel de madre amorosa, y Susana ha palmeado de alegría cuando te ha visto soplar las velas de esa humilde tarta. Incluso las ha soplado desde aquí, como si pudiera apagarlas con una semana de retraso y miles de kilómetros de distancia. Me pregunto cómo te las habrás ingeniado para conseguir siete velitas en ese lugar inhóspito donde ni siquiera podéis comprar comida fresca. Ay, lo que no haga una madre...

A Susi no le ha hecho mucha gracia cuando hemos llegado al minuto veinticinco de la cinta. A partir de ahí has cambiado el registro y has pedido que nos deje a solas. No se quería ir, y la muy descarada decía: "¡Es tu mujer pero también es mi madre y quiero verla!" Ja ja ja, es graciosa, la condenada, y más lista que el hambre. Te ha salido a ti, lo admito.

¿Sabes, muñequita?, será por la distancia o por ese tono moreno que tiene ahora tu piel, pero hacía mucho que no me excitaba tanto viéndote. Qué buena estás, cabrona. ¡VEN AQUÍ YA! Por cierto, cuando te tengo a mano no bailas así, mala pecorilla. Tampoco sabía que te gustaba esa música que has usado para... ejem, para lo que la has usado. Gracias por todo, mi vida.

Te queremos, y tú lo sabes, ¿verdad?

Tu amantísimo esposo,

Leo.


PD: Hace cuatro días fallecieron en accidente de tráfico tus padres y tu hermano. Sus cadáveres han sido incinerados, no te preocupes por nada.

sábado, 19 de julio de 2008

Un problema moral


Ayer me lo planteó una señora, y la verdad es que me ha gustado. Ahora se lo expongo yo a los lectores de DCC, animándolos a todos a participar y dar su opinión. No hay premio para el ganador, de hecho no puede haber ganador porque es algo tan subjetivo que cada opinión es igualmente válida. O no, que tampoco estoy seguro.

Ahí va la historia:

Una señora casada tiene un marido que se preocupa más de sus negocios que de ella. Esta señora una noche sale de casa y va a visitar a un amante. Para llegar a casa del amante ha de cruzar un caudaloso río mediante un puente. Así lo hace. Folla con el amante y pasa la noche en su cama. Al amanecer decide volver a su hogar, pero al llegar al puente se topa con un loco que le dice:

-¡O me das unas monedas como pago por cruzar el puente o te mato!

La señora, que no lleva un céntimo encima, da media vuelta y pide ayuda a su amante, el cual se desentiende del asunto. Desesperada recurre a un hombre que siempre había afirmado estar enamorado de ella y a quien nunca le había prestado atención, y al que le cuenta lo que pasa sin ocultarle nada. Este hombre también se desentiende.

Estando así las cosas, nuestra protagonista decide arriesgarse y volver al puente. Cuando el loco comprueba que ella no tiene dinero para pagar el peaje, la mata.


Ahora viene la pregunta:

¿Quién es más culpable y quién es más inocente? Usaremos nombres para aclararnos mejor: llamaremos Gilito al marido; Zorri a la señora; Follapavas al amante; Eros al que decía estar enamorado de Zorri; y, finalmente, al loco lo llamaremos... mmm... Blake.

Si, por alguna razón, no quieren usar su nombre o enlace, les ruego que se identifiquen de alguna manera en los comentarios, y si no les importa usen un alias que se corresponda con su sexo, porque ese dato puede ser interesante para ver si hay diferencias de opinión entre hombres y mujeres.

Por favor, participen.

viernes, 18 de julio de 2008

Pezones



No sé por qué me ha dado hoy por pensar en pezones, y es algo extraño porque yo nunca tengo pensamientos libidinosos. Soy casto, puro y virginal, como Brianna Banks, por poner un conocido ejemplo.

Hay algo mágico en los pezones. Casi diría que también maléfico, si no fuera porque todas las mujeres son unas santas. (Mwajajajaja...)

Y es que no es lo mismo una teta sin pezón, ¿verdad? De hecho, las tetas, desprovistas de ese botoncito, ni son tetas ni son nada. Yo sostengo que el poder erótico de una teta se basa en el pezón. Todos hemos visto esos maniquíes desnudos en los escaparates alguna vez, y tienen unos pechitos perfectos, salvo por el detalle del pezón: carecen de él. Esas tetas de plástico no mueven a pensamientos impuros; más bien dan ganas de tirarle unas monedas, para que se compren ropa y no se enfríen. Y si les llega, que se compren también una peluca.

En el caso opuesto tenemos esos otros maniquíes de pezones erectos que tienen algo como de indecente y hasta da un poco de vergüenza mirarlos. Yo creo que los hacen así para que los caballeros se entretengan mientras sus señoras compran ropa. Es una sucia técnica para fomentar el consumismo, porque la señora termina de comprar ropa y su marido le dice:

-¿Ya? No, mujer, compra algo más. Toma la American Express, por si se agota la Visa. Y tranquila, que hay tiempo.

Sí, miles de familias se han arruinado por culpa de los pezones de esos innobles maniquíes. Ni el Euríbor ha hecho tanto daño a las familias españolas.

Es extraño que algo con un color tan parecido al de la mierda nos empuje a chuparlo con tantas ansias. Lo puedo comprender en un niño lactante, que necesita el pezón para sobrevivir, pero, ¿qué pasa?, ¿es que los hombres no crecemos nunca? Na, da igual la edad que se tenga. Un señor de 94 años ve un pezón y rejuvenece, y babea como un bebé incluso. Es el poder del pezón, o el Pezon's Power, si quiere usted hacerse el culto y el viajado. Aunque si tan culto es, venga, dígalo en griego, chulito, que es usted un chulito.

Uno ve a una señorita con escote generoso y no pasa nada, porque sólo se ve teta. Ahora bien, como a esa señorita le asome el pezón, extrovertido y simpaticote, por encima del sujetador, ya la hemos liado: nos ponemos nerviosos. En realidad, lo que nos ponemos es cachondos, pero queda feo decirlo, ¿no?

El pezón es, creo yo, lo que más nos atrae de una mujer. Nos fijamos en sus tetas, sí, pero sólo porque sabemos que la teta es la montaña que conduce al pezón. Esas mujeres que se operan porque están planas, poniéndose costosas tetas de goma, harían mejor poniéndose una camiseta en la que se leyera: "NO TENGO TETAS, PERO SÍ DOS BUENOS PEZONES". Sería más barato, más saludable y, desde luego, más provocador.

La propia palabra "pezón" ya parece como algo porno, que hasta da no sé qué pronunciarla delante de niños y de nuestras madres. Yo, sin ir más lejos, pronuncio esa palabra diecisiete veces seguidas y eyaculo. Es el poder del pezón que les decía antes.

La teta, por sí misma, es una cosa inocente mientras no intervenga el pezón. Fíjense en esas artistas de revista, emplumadas como pavos y enseñando carne a diestro y siniestro. Son socialmente aceptadas, y no se las llama zorritas sino artistas, ¿por qué? ¡Pues porque se ponen como unos parches que les cubren los pezones! Las bailarinas de estriptís en la práctica son igual de putas, pero claro, es que ellas sí enseñan el pezón, por eso nadie las considera artistas, sino simples zorrones.

El pezón es deseado, pero no es admitido en sociedad. Le pasa como a ciertas mujeres, que uno quiere irse a la cama con ellas pero no presentarlas a la familia. En verdad la vida del pezón es triste. Otro ejemplo de lo que digo es lo que pasa en YouTube: cualquier guarrilla se pone a hacer posturitas de calientapollas en tanga, y no pasa nada mientras se tape los pezones con dos dedos, sin embargo, como se le ocurra enseñar un pezón se va a tomar por culo el vídeo.

Los pezones son como los caramelos porque existen para ser chupados, sin embargo la mayoría de los hombres prefiere un pezón antes que un caramelo. Esto también es extraño, porque a fin de cuentas los pezones no saben a nada. (Idea para un anuncio de compresas: "¿A QUÉ SABEN LOS PEZONES? ¿A QUÉ SABEN LAS COSAS QUE NO SABEN?")

Todo lo que he escrito se refiere, obviamente, a los pezones femeninos. Con los pezones de un hombre no ocurre nada de esto, lo cual constituye otro gran misterio. El otro día estaba yo en un bar (estaba emborrachándome, eh, no se vayan a pensar que yo juego a las tragaperras) y me dio por mostrar los pezones a varias chicas, para comprobar si les pasa como a mí ante la vista de un pezón. Pero qué va. Primero se rieron, y luego ya, cuando me puse insistente, llamaron a la policía. ¿Estas diferencias de conducta a qué se deben? ¿Estará la ministra de Igualdad enterada? Es más, ¿tendrá pezones la ministra de Igualdad?

miércoles, 16 de julio de 2008

Arturito se lo tenía calladito


Tengo un amigo (o un sucedáneo de amigo) llamado Arturo. Se distingue esta persona por tres graves defectos: es pelirrojo y flaco, pareciendo un clavo oxidado; se casó el pasado sábado (las personas de bien lo acompañamos en el sentimiento); y por último, tiene la fea costumbre de saludar a los conocidos señalándose la entrepierna mientras nos pregunta si queremos morcilla.

Imagínense ustedes que van por la calle, tan felices, quizá incluso en compañía de un par de niños y un perro, y se topan de frente con un tipo de color rojo, que parece una piruleta, y ese tío se echa mano a la chorra y dice:

-¡Eh! ¿Tú... quieres morcilla?

¿A que es para traumatizarse? Que además digo yo que lo de la morcilla se entendería si Arturo fuera negro, pero siendo así de colorao debería ofrecer más bien chorizo. O longaniza. Creo yo, vamos.

Pues resulta que aunque no lo sabíamos este muchacho hizo sus pinitos en el cine cuando era un guaje. Interpretó por unos segundos a un niño llamado Verne, y tras la fugaz actuación concluyó para siempre su carrera en el cine por razones que entenderán en cuanto vean el vídeo. Ahora es militar, como todos los fracasados. Al
Gordo Cabrón, que también es medio amigo de Arturo, le sorprenderá el hallazgo tanto como a mí, pero no cabe duda de que se trata de nuestro Arturito (si bien entonces era más rubio y menos rojo):




martes, 15 de julio de 2008

Así lo quiso Dios


Que no, que es coña. No ha sido capricho de dios alguno, sino dejadez de este cabeza de chorlito. Yo sospechaba que tanta pelusilla en la trasera del ordenata no podía traer nada bueno. Aunque quizá no fue culpa de la mierda acumulada, no sé.

Sea por lo que fuere, el jueves pasado mi ordenador hizo ¡PAF!, literalmente. Empezó a sonar como cuando metes un pitufo en una batidora (uso este símil porque todos alguna vez hemos metido un pitufo en una batidora): ¡ÑÑÑAAAAAAAAAAAC!... ¡PAF!

Tras el PAF me cubrió el silencio. Tras el PAF pasé a ser uno de esos cavernícolas sin conexión a Internet, ¡horror!


Puede que lleve a reparar mi ordenador, porque hay fotos que me gustaría recuperar, como las fotos de Gusifluky cuando era cachorro, o las fotos de mi prima antes de ser sifilítica, o mis propias fotos con la chorra al aire; pero mientras tanto me apaño con un portátil de mierda que hoy mismo he comprado.

No me gusta este trasto, entre otras cosas, porque su webcam no realza mi figura serrana al desnudarme ante los contactos del Messenger. Menos mal que una buena chorra siempre será una buena chorra, independientemente de la webcam.

El caso es que, aunque ahora se me note menos, sigo pendiente de vuestros comentarios, sigo admirándoos a algunos, sigo sintiendo indiferencia hacia muchos, sigo queriéndoos a unos cuantos, y sigo cagándome en el resto. En definitiva, sigo siendo yo.

Pero me vais a notar menos durante un tiempo.

miércoles, 9 de julio de 2008

Linda en verdad se llama Carmen

ACTUALIZACIÓN (19-07-08): ESTA ENTRADA NO TIENE NINGÚN SENTIDO AHORA, PORQUE PLEGÁNDOME A LOS REQUERIMIENTOS DE UNA MADRE QUISQUILLOSA HE DECIDIDO ELIMINAR LA FOTOGRAFÍA QUE ERA EL CENTRO DE TODO ESTO. NO PIERDA SU TIEMPO AQUÍ Y VAYA A LEER ALGO DE MÁS PROVECHO.


No me van ustedes a creer, pero he descubierto algo asombroso y fascinante.

Recordarán que hace nada, usando como excusa un cuento, hablé de la canción Carne para Linda. Esa canción cuenta la historia de una chica que es secretamente necrófaga. Yo -como cualquiera, supongo- me hice una idea del aspecto físico de la protagonista, y además admito sentirme atraído por esa clase de personajes. Pues bien, ocurre que al día siguiente se conectó a mi Messenger una jovencísima damita a la que yo no conocía de nada. A esa chica este diario chorlitesco le importa un pepino (lo que constituye su mejor -y tal vez única- muestra de sensatez), pero vio un comentario mío en otra parte y quiso conocerme (sí, hay gente así de rara).

Siendo una adolescente como es, y por lo tanto víctima de la LOGSE, me escribió con horrendas faltas de ortografía y con una insoportable falta de educación. Esto me llevó a no prestarle toda la atención que ella creía merecer, así que, sintiéndose despechada, comenzó a insultarme. Yo los insultos me los paso por el Arco del Triunfo, pero mientras tanto vi la fotografía que tenía expuesta y me dije: "¡Coño, pero si es Linda, la de la canción de Loquillo!" Miren y admitan que sería ideal para protagonizar un vídeo musical de la canción Carne para Linda (el permiso para subir la foto me ha costado mis buenos ratos de súplicas y sutiles manipulaciones, no se crean que fue fácil). Así, justamente así, es como yo me imaginaba a Linda:


(AQUÍ HABÍA UNA FOTO)

Ahora, claro, somos muy amiguitos, y -guárdenme el secreto- opino que está para un par de revolcones. O más.


domingo, 6 de julio de 2008

La Teniente González Torres, una militar de verdad


Da gusto encontrarse con personas razonables entre tanta estupidez de igualdad de cupo y tanto comulgar con las ruedas de molino que nos impone el fundamentalismo feministoide, por eso hoy voy a mentar a la Teniente Torres, número uno de su promoción de pilotos de caza.

Ignoro si ha recibido trato de favor o no, y sólo la voy a juzgar por esta entrevista aparecida en El País.com. Ustedes ya me conocen y saben de mi misoginia, que es acendrada en lo que a mujeres militares se refiere. Pues bien, entenderán que haya leído la entrevista a la Teniente con suma atención, buscándole fallos. Pero no, amiguitos, no se los he encontrado. Hasta su jerga coloquial me ha gustado ("Porque aquí la menda no va a arreglar mucho", "Espero que cacen ellos. A ver cómo se lo curran").

La entrevista, breve y en tono amistoso, está salpicada de respuestas llenas de sensatez, de profesionalidad ("Yo soy militar las veinticuatro horas del día") y de igualdad sexual ("Cuando me hablan del sexo de los militares, creo que no hay que pensar tanto en eso"), pero igualdad de la de verdad, de la que no se nota, no como las imbecilidades de las que algunos sinvergüenzas nos quieren convencer, que ni son igualdad ni son nada, salvo cebo demagogo con el que alimentar a un pueblo aborregado.

Lo dicho: así da gusto. ¡A sus órdenes, mi Teniente!

sábado, 5 de julio de 2008

Nepotismo cortijero, falta de trapío y la madre que los parió


A lo mejor es que yo no soy lo bastante progre e igualitario, y por eso estoy ahora echando espuma por la boca.

¿PERO ESTO QUÉ COJONES ES?

Repelente niñata enchufada, y encima tienen la desfachatez de inventarle un ministerio con el irónico nombre de "Igualdad". ¡ME CAGO EN DIOS! ¿POR QUÉ NOS HACEN ESTO? Ya no apelo a la vergüenza, que indudablemente ni la tienen ni la han conocido, ¡pero al menos podrían tener sentimientos y moderarse un poco en las sevicias a las que nos someten!

¡¡¡A LA PUTA CÁRCEL TODOS, HOMBRE!!!

¡Al MEV pongo por testigo de que nunca volveré a leer un periódico!

viernes, 4 de julio de 2008

Me llamo Linda Sánchez García


Me llamo Linda Sánchez García. Tengo nombre de perrita caniche y apellidos vulgares, y quizá alguna de las personas que lea esto también se apellide Sánchez García. No sería una coincidencia como para sorprenderse, la verdad.

Mis aficiones son las normales de cualquier chica: leer, escuchar música, ir al cine, la jardinería, y asistir a velatorios y a entierros.

Hoy he cumplido veinticinco años, y acaba de morir mi cuarto novio. No crean que estoy triste, no. La gente intenta consolarme, porque la gente es tonta. Nadie se fija en los detalles.

Algunos dicen que estoy gafada, que se muere todo aquel hombre al que me acerco. La gente es tonta; confunde las causas con las consecuencias. Si los novios se me mueren es porque los busco enfermitos. Terminales, a ser posible.

Ya, ya me imagino lo que están pensando. Creen ustedes que soy una de esas lagartas que se entregan a viejos moribundos por la herencia y todo eso. Se equivocan. Yo soy lo que soy, pero no una zorra. Además aún soy doncella, que lo sepan.

Tengo fama de ser guapa y educada. Mi figura extremadamente delgada -las amigas me preguntan cómo lo hago, pero es un secreto- y mi lividez atraen a muchos hombres, varones fuertes y sanos que me pretenden en vano. A mí me gusta acercarme a los otros; los debiluchos con graves enfermedades, sin importarme su edad ni su dinero. Yo los quiero a ellos, no a sus posesiones. Quiero sus cuerpos.

Quiero su carne.




Nota del cabeza de chorlito: Escribir esto ha sido casi un plagio de la letra de Carne para Linda, de Loquillo y Trogloditas. Yo bien poco he aportado. Es algo que tenía pendiente desde hace mucho porque me encanta esta canción, y porque lo que en ella se cuenta se parece mucho -no sé si estarán de acuerdo- a alguno de mis cuentos leonidianos. Ahí va la letra:


Linda tiene un secreto para conservar su línea.
Sus amigos se preguntan por la clase de alimento.
Linda sonríe coqueta y se guarda su secreto,
pues su fuente de energía es la carne de los muertos.
No necesita más.

Y sus padres preocupados, esta chica que no come.
Y ella sigue perpetrando sus nocturnas excursiones.
Todo el mundo ya se extraña de las desapariciones
en todos los cementerios, de cercanas poblaciones.
No necesita más.

En las cenas familiares nunca prueba ni un bocado,
ocupada en enterarse del entierro más cercano.
En los banquetes de Pascua permanece indiferente,
pensativa en un difunto que poderle hincar el diente.

En los "partys" siempre baila con el muchacho más pálido,
y coqueta le pregunta por si padece de algo.
No se pierde ni un entierro y discreta se relame,
una chica educada comentan sus familiares.
No necesita más.

Letra de Sabino Méndez, de quien por cierto me acabo de enterar que es el autor de la canción (desconocida hasta ahora para mí) del partido político UPD, casualmente el que voté en las últimas elecciones generales, y también de La mataré, una de las canciones que más me han conmovido en mi puta vida. Grande, el Sabino.

¡Misó vive!


Leo estupefacto en la prensa de hoy la siguiente noticia:

El esquivo antropólogo japonés Misó Gino reaparece cuando ya se le creía muerto.

Un amplio dispositivo policial al mando de la Capitán Bragas Blindadas lo mantiene acorralado y se espera su inmediata captura. La ministra de Igualdad afirma: "Viva Cai y la mare que nos parión". Nadie en el Gobierno le ha prestado mucha atención, la verdad.

En la tarde de ayer una patrulla de la Guardia Civil que efectuaba labores de vigilancia en Huévar (Sevilla), fue alertada por un grupo de chicas visiblemente afectadas. Según comunicaron a los guardias, se habían sentido muy ofendidas por lo que cantaba "un gitanuzo acompañado de un tío chupaíllo de color amarillento".

Ante la sospecha de que "el tío chupaíllo de color amarillento" fuera el peligroso Gino inmediatamente se dio noticia a la Capitán del Benemérito Cuerpo Doña Susana Bragas Blindadas, quien desplegó en la zona su Compañía Némesis, compuesta por 150 mujeres famosas y temidas por su ferocidad. Cabe resaltar que la Compañía Némesis ha recibido frecuentes denuncias por arrancarle los testículos a sus detenidos, sin embargo sus agentes (o agentas, como gustan llamarse) siempre han defendido su inocencia con declaraciones como esta: "Nosotras no tenemos la culpa de que al meter a esos cerdos machistas en la sala de interrogatorios se les caigan los huevos, jo, jo, jo".

El agente Pórrez, quien patrullaba por las inmediaciones de Huévar al ser avisado por el grupo de muchachas histéricas, ha manifestado a esta redacción: "Yo vi llegar a to aquel grupo de locuelas, dando gritos, enseñando los tangas y la raja del culo, con las tetas casi al aire, con los pirsins esos en los ombligos, pintadas como furcias, y mire usté, yo creía que nos violaban a mi compañero y a mí. Pero na, no hubo suerte. Al final era todo por una canción que las molestó, ¿sabe usté?"

Por las descripciones que las víctimas han proporcionado se baraja la posibilidad de que el ofensivo cantante sea el conocido machista Chato de Huévar. No es ese dato, sin embargo, el que ha alertado a la Capitán Bragas Blindadas, sino que es el misterioso acompañante (chupaíllo y amarillento) quien ha movilizado a la tan condecorada como temida Compañía Némesis. Así lo explica la propia Capitán Bragas: "Estoy convencida de que se trata de Misó Gino, el peligroso antropólogo que llevo intentando detener toda mi vida. Cuando sea mío, ¡ay, cuando sea mío...!" Dicho eso la oficial pone los ojos en blanco y comienza a babear.

Hasta ahora no se han producido detenciones, pero fuentes solventes han comunicado a este periódico que ha sido activado el PAPO (Plan de Alerta Por Ovarios) y que en las dependencias de la Compañía Némesis se han puesto a hervir grandes ollas con aceite. Y no es para hacer churros, nos confirman.

Escuche aquí la canción que ha puesto en jaque al japonés Misó Gino:



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