AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

domingo, 15 de junio de 2008

Se fallaron los Premios Inconformista de Oro, y yo tuve mención y ustedes no


Esa costumbre de los premios que los amiguetes blogueros se reparten recíprocamente me gusta más bien poco, para qué nos vamos a engañar a estas alturas. Sin embargo, como es de bien nacidos ser agradecidos, es norma en DCC agradecer con un discurso cada premio con el que se me honra. Esta vez me he retrasado bastante. Inconformista Severo, como único juez de inapelable fallo, tuvo a bien conceder el 15 de mayo los Premios Inconformista de Oro, y yo, que soy así de descastao, salgo ahora con el discursito de los cojones. Espero que se me disculpe la tardanza; son las obligaciones de alguien famoso como yo, que no me dejan respirar.

El caso es que he pillado cacho en el reparto, llevándome una más que merecida
Mención Especial a la Sinceridad (la famosa y ambicionada MES, o sea, que puedo decir que escribo este discurso un mes después de recibir la MES... jo jo jo, soy tan ingenioso...) A mí me hubiera gustado, más que la MES, recibir la MEBS (Mención Especial al Bloguero más Sexy), pero eso hubiera quedado sospechoso viniendo de otro hombre, y es que Inconformista Severo, aunque no lo parezca, es un hombre.

Venga, vamos con el discurso:


DISCURSO DE AGRADECIMIENTO, por L. K. de A.

Queridos amigos, es para mí motivo de orgullo y regocijo tocarme el pi... ¡No, un momento! Decía que me siento muy satisfecho de este nuevo galardón que con gusto dejaré que se cubra de telarañas en el trastero, junto a todos los demás.

Sería falsamente modesto si dijera que la Mención Especial a la Sinceridad es inmerecida. Lo cierto es que la amerito más que nadie (el verbo ameritar lo descubrí hace un par de días y me moría de ganas por usarlo), y prueba de mi indudable sinceridad es todo lo que en este discurso narraré, pésele a quien le pese.

La sinceridad -seamos sinceros- no vale para gran cosa. Si acaso, es útil para ser expulsados de cualquier partido político y para dar motivos de divorcio. En ocasiones también puede ser muy práctica para que Inconformista Severo nos dé un premio bloguero. Poco más cabe esperar de esa mal llamada virtud, por lo que desaconsejo vehementemente que hagan uso de ella.

Siempre fui muy sincero, y es eso y no otra cosa lo que explica las abundantes cicatrices de mi cuerpo serrano, ¡anda que no me he llevado hostias por culpa de la puta franqueza! Pero como lo que no mata nos hace más fuertes, pasando el tiempo me hice tan fuerte como el increíble Hulk, y además conocí a Inconformista. Permítanme, por favor, que ahora les hable de él:

La amistad que me une a este tipo empezó allá por Junio de 1944, en una playa de Normandía. Inconformista y yo fuimos los únicos supervivientes de la compañía Charlie (fíjense ustedes que en las películas americanas todas las compañías se llaman Charlie y que en todas hay un soldado Kowalski; pues bien, yo era ese soldado). Tras la carnicería, Incon y yo nos hicimos muy amiguitos, entre otras cosas porque no teníamos a nadie más. Luego apareció la lagarta aquella, una francesita llamada Valeria, y los dos la pretendimos, circunstancia que acabó con nuestra amistad. Afortunadamente, cuando Inconformista y Valeria decidieron casarse yo comprendí que había perdido y me rendí, volviendo así a ser amigo de Incon. De la lagarta, en cambio, nunca he sido amigo. Debo aclarar también que a Valeria no la llamo lagarta de modo peyorativo, sino que es conocida así por todos desde que trabajó como extra en la serie "
V" interpretando a uno de los malos: aquí la tienen en su papel.

Hoy en día siempre que voy a Barcelona por viaje de negocios, cosa que sucede unas cincuenta veces al mes, me hospedo en el hogar de Valeria e Inconformista. Esto me ha servido para comprobar que mi antiguo compañero de armas es una buena persona que hasta se ducha una vez al mes. De sus hábitos higiénicos doy fe porque una vez incluso me invitó a meterme en la bañera en su compañía.

- Perdona, amigo mío, pero es que yo sólo me ducho los días 29 de febrero- dije intentado ser amable.

- Anda, tontín, que te voy a comer tol salchichón- respondió mi amigo, que a veces se pasa de amigo.

Yo empecé a azorarme, o séase, comencé a adquirir forma de azor, lo que provocó que Inconformista añadiera:

- ¡Uy, mira cuánta pluma tienes, picarón!

La situación se estaba volviendo muy embarazosa, por lo que hice lo que hace cualquier azor embarazado: poner huevos. Puse lo menos ocho mil huevos en menos de cinco minutos. Menos mal que entonces llegó Valeria y logró dos extraordinarios propósitos: interrumpir las cochinas intenciones de su marido y cocinar una gargantuesca tortilla con ocho mil huevos de azor. Inolvidable día aquel que resume a la perfección lo buena persona que es Valeria aunque no sea mi amiga, y la enorme confianza que nos une a Inconformista y a mí.

Así que, amigo Inconformista Severo, muchas gracias por la Mención con la que me honras, pero ni por esas voy a bañarme contigo.


8 comentarios:

JAVI (El Inconformista) dijo...

Sí, sí, pero caeras en la proxima visita, pirita

Anónimo dijo...

Pues vaya una calurosa felicitación por tan merecido premio.

Lo ves? en esta ocasión la entrada ameritaba un comentario.

No dejes que se le junte mucho polvo a los premios que luego forman telarañas y el guzy querra jugar con ellas.

Saludos!

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Vale, Inconformista, pero prométeme que serás cariñoso y que no me harás daño. (¿Pirita? ¿Disulfuro de hierro? Vaya, jamás me habían llamado nada tan bonito...)

Hola, amiga mexicana. Ya ves, haciendo uso de tus enseñanzas... Gracias por la felicitación.

Anónimo dijo...

Felicidades.

Tito Charly dijo...

Lo que me faltaba, leonidas comiendo pollas.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Gracias, anónimo.

Tito Charly, no me provoques, no me provoques...

Anónimo dijo...

Ojú, del 44, y yo te echaba treinta y pocos. Que mala soy para calcular la edad de la peña.

Tadea Otília Dia Alcampo.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Son 33 los que calzo, pero mi imaginación es atemporal, Tadea.