AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

martes, 16 de septiembre de 2008

Temedla, cabrones


Hoy, por las razones que sea, es uno de esos días en los que aborrezco al mundo con toda mi alma. Es uno de esos días en los que me falta imaginación para narrar todas las putadas que me gustaría que nos sucedieran a todos. A todos, he dicho. Y a mí el primero.

Hoy quisiera que la humanidad se fuera al carajo y que todo empezara de nuevo, a ver si la vida, millones de años después, echaba los dados con más tino y le salían seres más inteligentes que nosotros.

Hoy es uno de esos días en los que sonrío con una mueca torcida, apretando muy fuerte los dientes y estirando los labios, con más intención de contener las lágrimas que de simular una hipócrita sonrisa.

Hoy es uno de esos días en los que mis vecinos se apartan despejándome el camino porque ven en mi mirar que el horno no está para bollos.

Pero llego a casa, y justo cuando estoy a punto de cagarme en la puta madre de todos ustedes, descubro que tengo a una conocida (aún no me atrevo a llamarla amiga) que se ha escapado de un cómic de superhéroes.

Es flaquita, pálida y miope. De día trabaja como aparejadora, pero al igual que el periodista Clark Kent mi medioamiga tiene una identidad secreta. Se llama Rebeca, aunque por las noches, cuando sale de la obra, se la conoce como Reve (quizá de Revenge; venganza en inglés), y se dedica, mientras nadie la ve, a liberar a perros y a gatos que viven atados o enjaulados en condiciones infranimales. Como buena preservadora de la Ley nuestra heroína sólo actúa cuando las protectoras de animales se muestran indolentes y el SEPRONA se la coge con papel de fumar por eso de no soliviantar a minorías étnicas que tienen sus seculares costumbres de tortura animal. Sólo entonces actúa Reve, tras colgar el teléfono hastiada de excusas de unos y de otros, y llegado ese caso extremo se limita a soltar nudos o abrir puertas sin allanar nunca propiedades privadas.

Y yo, que empecé a escribir esto con ganas de llorar y de pegarle fuego al mundo, lo termino ahora con ganas de reírme mucho y pensando que, después de todo, a lo mejor los humanos no hemos sido un perfecto fracaso. La Reve mola, y qué coño, no todo el mundo puede decir que conoce el blog de una superheroína.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace mucho tiempo me dediqué a leer, en silencio, ese blog pero por cosas del mundillo Internil acabé perdiéndolo de vista, creo que ya es hora de ponerme al día, y quizás... termine contagiándome con el espíritu de su dueña, aunque lo dudo, que mi generosidad no da para tanto.


Oye, qué coincidencia, ¿no? el ciber espacio es un pañuelo.


Alelí.

Aurora dijo...

No puedo entrar! Por qué?????????

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Aurora, lamentablemente Reve ha decidido cerrar su bitácora. Por lo visto llevaba un tiempo pensándolo, y el enlace en DCC le ha dado el empujón que le faltaba. Diversos estudiosos de la blogosfera, como el eminente Enrique Dans, llaman a esto el CELCB (Curioso Efecto Leonidiano de Cierre de Blogs). Ocurre habitualmente.

Aurora dijo...

Ostras! Pues si que ha ido rápido!
En fin, una pena, con lo que me gusta a mi cotillear en blogs ajenos!

nomolamos dijo...

una pena, yo tampoco podia entrar y crei que era un problema de mi torpeza....
seguro que merecia la pena....
besos mil

Jota dijo...

Apúntese una muesca más en el hum fusil, Kowalski.

Anónimo dijo...

seguro que era una pinche mamona y engreida mas.


Mtekila