AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

sábado, 30 de mayo de 2009

Miedo, mucho miedo


Cuando
Stephen King era un escritor de verdad y aún no le había dado por parir mamarrachadas escribió la novela El Resplandor (1977). Esa novela dio lugar a la gran película homónima que, dirigida por Stanley Kubrick en 1980, se ha convertido en un clásico del terror. Hay una escena que, si han visto la película, recordarán seguramente:



Acojona, ¿verdad? Pues eso no es nada comparado con una parodia un calco que he descubierto mientras miraba pornografía buscaba información para escribir un artículo sobre la incontinencia urinaria. Quizá los personajes no están muy logrados, pero el resultado es tan inquietante como en la versión original, o más aún:

Remake de la escena del triciclo en la película El Resplandor. (Una vez en la página que se abrirá al hacer clic en el enlace solo tienen que seleccionar un año anterior a 1992 y pulsar el botón View All Content).


4 comentarios:

Javi dijo...

Si es que ya no se respeta nada. A mí me pasó una cosa parecida, cuando buscaba, al igual que tú, información por Internet y me encontré esto:

http://www.pornhub.com/view_video.php?viewkey=36d61f78b2fc036db12a

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Jajaja... Recuerdo eso que enlazas. Sí, amigo Javi, ya no se respeta nada. Como diría Roland Deschain: hemos olvidado el rostro de nuestros padres.

Anónimo dijo...

A su entrada hay que llegar desayunado por lo que pueda pasar.
Avise buen hombre!

Sin entrar en el fondo del asunto (lado oscuro tenemos todos, unos más que otros) y sólo por la forma:

Al enano rodante: dos leches por masoquista y feo.
A las suripantas: dos más, por horteras en el vestir y escatológicas.

María Suripanta dijo...

¡Eh, eh, anónimo, deja en paz a las suripantas!

Mira que eres cerdito, Leónidas, pero me ha hecho gracia la parodia. Perdón, el calco.