AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

viernes, 19 de noviembre de 2010

¡Esos hombres malvados!


Me lo han contado de buena tinta y me lo creo, aunque no puedo demostrar que sea cierto (eso lo dejo al criterio del lector):

Hace unos poquitos años. Comisaría del Puerto de Santa María (Cádiz). Lunes, 8:05 A.M. Una señora muy enojada está poniendo una denuncia contra su ex marido por incumplimiento de la custodia compartida.

Señora: (...) ¡Y ya ve usted la hora que es y ese golfo sin devolverme a la niña!

Agente de policía: Vamos a ver si yo me aclaro, señora. Según la orden judicial su ex esposo debería haberle entregado la niña a las ocho de la mañana...

Señora: ¡Sí, y ya ve usted!

Agente de policía: Pero señora, es que son las ocho y cinco.

Señora: ¡Sí! ¿Ve como va con retraso ese irresponsable?

Agente de policía: Señora, vamos a ver, ¿no me ha dicho usted que vive en XXXXXXXX?

Señora: Allí vivo de toda la vida.

Agente de policía: Pues nosotros tardamos diez minutos en llegar desde aquí hasta su barrio, y eso si vamos con las luces de emergencia. Ya me explicará cómo es posible que usted esté aquí a las ocho y cinco...

Mientras la buena y veloz señora se intenta justificar entra en la oficina de denuncias un segundo policía.

Agente de policía 2: ¿Es usted doña XXXXXXX?

Señora: Sí, yo soy.

Agente de policía 2: ¿Su ex marido es don ZZZZZZZZ?

Señora: ¡No me nombre a ese malnacido!

Agente de policía 2: Bueno, es que el malnacido acaba de llamar a la comisaría preguntando por usted. Dice que se deje de tonterías y vaya inmediatamente a recoger a la niña, que lleva media hora esperándola en la puerta.

Y la señora se fue a recoger a su hija, sin que nadie le pusiera un par de grilletes ni la multara por denunciar en falso.

Sin comentarios.

8 comentarios:

Rocket dijo...

Estimado Leónidas,

¡Me lo creo!

Claro que El Puerto, que yo conozco muy bien como usted sabe, es como "la ciudad de los milagros"

"Ni son todos lo que están, ni están todos los que son"

Saludos,
Rocket

Cachalote dijo...

Apreciado Leónidas, si esa historia es cierta, los policias de esa localidad deben tener más paciencia que el Santo Job.

hipy melenudo dijo...

¡Real como la vida misma!

hipy melenudo dijo...

¡Perdon doña Bibiana!Esque me acorde de una que conozco.Prometo convertirme en un varon no ofensivo y bien capao.

Tirofijo dijo...

Seguro que es veridico. Conozco un caso personalmente. Un amigo mio, intimo desde la infancia, pilló a su esposa con otro en su propia cama (conocido mio también). Él se sentó en el salón esperando que su mujer saliera y le diera una explicación. 15 minutos más tarde, el amante abandonó el piso, tras lo cual la señora se presentó en la estancia donde pacientemente la esperaba mi colega. Y ella, ni corta ni perezosa, comenzó a golpearse contra paredes, puertas, muebles, etc, autolesionandose de forma considerable.
Se vistió, cogió las llaves del coche y se fue al hospital a por su correspondiente parte de lesiones, posteriormente a la comisaría del barrio a presentar una falsa denuncia.
Afortunadamente, unos vecinos que escucharon todo el incidente, declararon a favor de mi buen amigo, declarando el juez su inocencia. A ella, una insultante multa de 500€ por falsa denuncia.
Pero (y sin quitar importancia a las autenticas victimas), ¿a cuantas les ha salido bien la jugada?.

Anaïs dijo...

Me lo creo, claro que me lo creo. Y aún cosas más sangrantes veo a diario.

Anónimo dijo...

Casos así los hay en los dos frentes:

Compañera de trabajo, divorciada con dos preciosos retoños, vísperas de nochebuena, parada de estación Valencia-Cuenca, Exmarido que no aparece a devolver a los niños porque está esquiando con la novia de turno en la Virgen de la Vera. Sale el tren, llamadita de móvil: Maripili que vamos de camino mira a ver si el tren para en algún lugar del camino y podemos llegar a tiempo.
El final de la historia: cabreo, ataque de nervios y día de nochebuena taxi Cuenca-Valencia a recoger criaturas.
Sí, hay bordes en todas partes.

Anónimo dijo...

Se me olvidaba, ella no denunció. Yo lo hubiera colgado de ...