AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

sábado, 27 de enero de 2007

Besitos miles

(Entrada publicada originalmente el 06-06-06 en Spaces).

Les va a parecer un poco extravagante lo que a veces hago, pero les sugiero que lo prueben antes de juzgarme.

Algunos días, sin venir a cuento, abrazo a los compañeros del trabajo. Así, por las buenas. Los pillo por sorpresa y les casco un abrazo. O me quedo mirando a alguno muy seriamente y al cabo de unos segundos le digo algo como "oye, ¿me das un beso?". O me acerco con cara de conspirador a otro, como si le fuera a contar un secreto, y cuando estoy pegado a él le plasmo un suave beso en la mejilla. Otras veces interrumpo la charla de algún otro para decirle "perdona, quiero que sepas que te quiero un montón, y ahora continúa con lo que me estabas contando".

Es algo muy placentero. Imaginen a señores con canas en los huevos recibiendo un inesperado abrazo, o un beso, de un compañero con fama de tipo serio. Imaginen esas caras de desconcierto, esas sonrisas vergonzosas... esa alegría disimulada. Porque es verdad que se alegran, digan lo que digan.

No hace muchos días interrumpí a una compañera mientras me hablaba de vaciedades, y le dije, muy serio yo: "¿sabes una cosa? Siento un profundo respeto por ti". Tendrían que haberla visto. Se le iluminó la cara y hasta se puso a bailotear. Después me confesó que nunca le habían dicho algo así. Y creo que ambos nos sentíamos fugazmente felices. Además, qué carajo, no dije ninguna mentira.

Otra vez, hará cosa de un año, detuve en pleno trabajo a dos subordinados (que no por ello menos compañeros), les pedí atención y les hablé así: "Escuchadme. Quiero que sepáis que os quiero mucho, y que sois lo más parecido que tengo aquí a una familia". Uno se me quedó mirando con la boca abierta, y el otro no sabía qué hacer para ocultar su turbación. Estoy seguro de que los tres, por un glorioso momento, olvidamos nuestras pesadillas y fuimos felices.

Luego, por supuesto, están los corruptos que se empeñan en ver tras estos gestos alguna clase de malicia o perversión sexual, pero creo que son pocos. La mayoría hace bromas sobre desviadas tendencias sexuales para ocultar su confusión, pero a mí no me engañan; les gusta sentirse queridos. A mí también me gusta, ¿a usted no?

Háganme caso. Prueben a abrazar mañana a alguien en el trabajo. Es reconfortante. Es...

...diferente.


1 comentario:

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Comentarios transportados de su anterior ubicación:

·LadyInBlue·
Claro que no es nada novedoso. De vez en cuando todos hacemos algo parecido (unos tal vez hagáis más que otros, pero todos sabemos lo que significa un abrazo a destiempo). Es interesante que se haga como se ha hecho y de forma pública y creo que es algo bonito, ¿por q no? Seguro que así la gente ve menos Gran Hermano =P Si realmente haces eso, no sé q decirte, pero que me encanta vaya, y mucho más a quien se lo digas... Es algo necesario pero poco habitual. Supongo que si lo fuera acabaría vanalizándose, como todo. Un beso me gusta la entrada =)
17/11/2006 17:52
(http://sensualphysicallove.spaces.live.com/)

Leónidas

Oye, chiquillo, eso es un comentario y lo demás tonterías.

Lo siento, joder , ese abrazo está pendiente. No se me olvidará.

Por cierto, ¿sabes que te quiero?
07/06/2006 23:10
(http://spaces.msn.com/cabezachorlito/)

El Gordo Cabron
Gracias por partida doble. Y lo digo con todo el sarcasmo posible. Después de ese texto tan emotivo, que había llegado a conmoverme, cuando nos encontramos en el centro de trabajo me quedé esperando mi beso, o mi abrazo... o al menos eso tan bonito de "te respeto". Pero no. Un simple hola y a regañadientes. ¡Coño, si incluso os levantasteis para iros cuando yo llegué a la mesa! ¿Que pasa, que yo no soy persona?, ¿que no tengo también sentimientos? Si me pinchas, ¿es que no sangro? Si me haces cosquillas ¿es que no me río? (bueno, de esto ultimo no estoy muy seguro porque hace mucho que no me hacen cosquillas). O es que huelo mal... Espera un momento... (sniff... sniff... ¡ah!, pues sí, va a ser por eso). Pero bueno, un amigo hace de tripas corazón y aguanta la respiración treinta segundos, ¡joder! Porque es que con lo ilusionado que iba yo, cuando me fuí, agarre a una de las nuevas e hice lo que tu decías. La abrace, le dí un beso y le dije eso "sabes que te respeto...etc, etc". Mano de santo, oye. Hemos quedado para el viernes a las diez de la mañana. Ella, yo y... el juridico. "Acoso sexual", "abuso de autoridad", "conducta indecorosa" y otras cosas más que no recuerdo ahora mismo. Asi que... gracias.

P.D.

Y antes de que digas nada, pido perdón por las faltas de ortografía (que no serán muchas) y reconocer que sí, que me he basado un poquito en Shekaspeare. Y es que las cosas como son. Aunque sea un hijo de la Gran Bretaña, es uno de los mas Grandes Escritores de la Historia. Sin compararlo con nadie, ¡ojo! que pa mi: ¡Vaspaña!... Cervantes (sí, yo soy uno de los pocos que se han leido el Quijote, ¡Y ANTES DEL CENTENARIO!,¿ EH?), Quevedo, Lope y, por supuesto, Don Arturo. ;-)
07/06/2006 22:43