AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

domingo, 18 de febrero de 2007

El jardín de Víctor. (Segunda parte)

(Fragmento correspondiente a la entrada publicada originalmente en Spaces el 3 de Sptiembre de 2006).

La cuestión es que ya llevaba yo mi tercer zumo de tomate cuando el viejo colocó su artrítico esqueleto junto a mi cuerpo apolíneo y me dijo con mal disimulado ánimo de chanza:

- ¿Qué, todavía buscando a Nico?-. Y se reía y se reía, y seguía descojonándose el muy hijoputa. No estaba yo para muchos cachondeos ese día, así que le espeté:

- ¡Cállate, viejo!- Él dejó de reír al instante, y muy serio me advirtió:

-Oye, mocoso, no tan viejo, que este menda, con sus 98 años a cuestas aún conserva todos los dientes, ¿qué te apuestas?

Después de sus carcajadas yo ya tenía sobrada constancia de que a lo sumo contaría con diez o doce dientes, así que aposté sin dudar una jarra de sangría, porque en Jamoncillo preparamos una sangría como no la he probado en ningún otro sitio. El viejo Tomás, borracho como él solo, aceptó la apuesta, y no sólo eso, sino que además se sacó de un bolsillo un saquito de fieltro marrón y vació su contenido sobre la barra del bar. Allí quedaron asquerosamente expuestas veintidós piezas dentales, y a continuación me invitó a contar las que colgaban de sus encías, y, ciertamente, tuve que admitir que conservar, lo que se dice conservar, conservaba todos sus dientes, contando con los que había sobre la barra, por supuesto.

Había ganado, con malas artes pero el viejo piojoso había ganado, y no contento con ello el jodido viejo de mierda seguía riéndose, riéndose de mí. ¿A vuesas mercedes les gusta que les tomen el pelo, y que además se rían de ustedes en sus propias barbas? Pues a mí tampoco, así que tomé la sabia decisión de acabar con aquel canalla desdentado.

- Está bien, señor Tomás, usted gana. Vayamos a mi casa y le haré una sangría con Cariñena auténtico, si no este tacaño nos va a poner vino peleón.

- ¡Coño, Cariñena! Pues venga, ya tardamos.

Cuando llegamos al jardín de mi casa -por cierto, vaya jardín bonito de verdad- le dije que esperara un momento porque iba a sacar al perro por la puerta de atrás ya que era muy agresivo con los extraños. La verdad es que yo no tenía ningún perro, los odio porque se comen mis plantas, pero eso no tenía por qué saberlo el viejarrón, así que esperó mientras yo cogía el mayor cuchillo que encontré en la cocina. Después salí a mi maravilloso jardín y allí seguía el pobre Tomás, empapado por la lluvia y sonriente... hasta que vio el cuchillo. Lo demás ya se lo pueden ustedes figurar, si es que no lo recuerdan por los periódicos. Le asesté setenta y una puñaladas, y esto sin contar las que recibió en extremidades y cara que nunca contabilizo por considerarlas puñaladas de segundo orden.

Bueno, él me dijo que conservaba todos sus dientes, y efectivamente, los "conservaba". Yo le prometí una sangría, y efectivamente, hice una "sangría" con el viejo de los cojones. Lo justo es lo justo y lo correcto es lo correcto.

Hay quien ante comentarios como el anterior me ha tachado de cínico. De acuerdo, admito que lo soy, pero, ¿desde cuándo el cinismo es un defecto? No sólo soy un cínico, sino además orgulloso de serlo.



CAPÍTULO TERCERO. Mato a mis padres.

En fin, nadie echó de menos al puñetero viejales, y sospecho que si alguien notó su ausencia fue con alivio, e incluso sé que hay quien, cuando todo se destapó, me agradeció secretamente la faena, y si algo lamentan es haberse perdido la matanza. Obviamente nadie admite semejante cosa; de todos es sabido que nuestra primera ley, por encima de la Constitución, es la Hipocresía.

Cuando asesiné a mis padres, en cambio, mantener la cosa oculta no fue tan sencillo, pero antes permítanme que les narre "el trágico suceso":

(Continuará)


1 comentario:

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Comentarios importados desde Spaces:

miss brightside

yo sabia q eso de llamarse Victor no iba a traer nada bueno...
espero el IV.....
mientras leo tu extenso perfil...

un beso y un tomate desde este lado del mundo...
05/09/2006 16:30
(http://danielasweetchild.spaces.live.com/)

Tesa
María: La de la sangría milagrosa es mi suegra, por tanto, ni duelo ni porras, probaremos la tuya.

Leónidas, no me extraña que tengas tan florido el jardín con tanto mantillo. Ni te molestes en ponerle música a las plantas, ¡menuda dieta alta en proteína!!!

Besos, gatito

04/09/2006 21:43
(http://logotipos.spaces.live.com/)

María
Lo suyo hubiera sido una puñalada por cada año, como en los cumpleaños que se dan tantos tirones de orejas como años cumples... (no puedo creerme que yo esté diciendo estas cosas tan sanguinarias... ¿qué me estás haciendo? ¿en qué me estoy convirtiendo?)
:)
Por cierto, repetiré que yo hago una sangría estupenda, salvando la que hace la mamá de Tesa, que ya puestos podríamos hacer un duelo de sangrías :)
Cuando hagamos la okupación de tu casa, Chorli, haré una sangría para todos, menos el Gusi, que es menor y no puede beber.
Lo de matar a los padres... jo... esas cosas no...
Quiero más, más capítulos, más, más, máaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas!!
Besotes, muaaaaaaaaaaaaacks
04/09/2006 13:58
(http://may82may.spaces.live.com/)