AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

sábado, 31 de marzo de 2007

Explosión de placer


(Cuentecillo entrañable publicado originalmente en Spaces, el 3 de Diciembre de 2006).


Había sido un polvo bestial, uno de esos que acaba con orgasmo simultáneo tan intenso que es casi doloroso. ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que Tere y Jorge lo hacían así? Ni lo recordaban. Quedaron abrazados mientras Tere sentía a Jorge empequeñecerse en su interior.

- Me siento tan feliz... Qué bien que hayamos podido superarlo, Jorge. Has sido muy bueno conmigo, de verdad. Me siento muy agradecida. Y arrepentida.

- Olvídalo. Ya está pasado. Hoy empezamos de nuevo.

- ¡Te amo, Jorge, te amo! ¿Tú me quieres, aunque sea un poco?

- Yo te quiero mucho, pero...

- ¿Pero qué?

- No se me va de la cabeza aquel día, Tere.

Tere no sabía qué decir a eso. Podía entender perfectamente a su esposo. Ella tampoco olvidaba la vergüenza de aquel día.

Jorge pertenecía a un equipo TEDAX de la Policía Nacional. Lo activaron una mañana para intervenir en una alerta de bomba en otra ciudad y se marchó dándole un beso a su esposa asegurándole que volvería al día siguiente.

Tere no perdió el tiempo. En cuanto Jorge salió de casa cogió el teléfono y marcó el número de ese hombre que había conocido por internet y con el que mantenía perversas conversaciones. Se hacía llamar Braulio y le gustaba el sexo en plan dominante. Ser dominada, exponerse indefensa ante un macho rebosante de testosterona y semen, era una fantasía que Tere nunca se atrevió a pedirle a su marido. Cuando veía las esposas de su marido, lo que él llamaba grilletes, se le ocurrían una y mil perversiones, pero jamás se atrevió a pedírselo. Aquel maldito día llamó a Braulio, dispuesta a desquitarse.

- Hola, Braulio. ¿Estás disponible? Te quiero ya. Ven a mi casa.

- ¿Y el poli?

- Se ha ido, volverá mañana. Anda, ven. Espósame a la cama y fóllame como a una muñeca hinchable, sin que pueda moverme, como a los dos nos gusta.

- Ve desnudándote, zorra.

Había visto a Braulio muchas veces a través de la webcam, no le parecía especialmente atractivo y cuando lo vio en persona menos aún, pero tenía un pene enorme y era un salvaje, y eso es cuanto Tere anhelaba en ese momento.

Braulio usó los grilletes de Jorge para esposar a Tere a los barrotes de forja que componían el cabecero de la cama. Después la folló sin miramientos, sin caricias, sin besos. Con prisa, con ansia, con desprecio más que con deseo. A Tere le encantó esa nueva forma de sentir a un hombre dentro de ella. Ni Braulio ni Tere podían saber que Jorge estaba de vuelta a casa porque su activación había resultado ser consecuencia de una falsa alarma.

Jorge llegó a su casa contento, feliz por no tener que volverse a exponer a una trampa-bomba que nunca sabes por dónde va a salir. Entró sigilosamente con la intención de dar una sorpresa a su mujer. Oyó ruidos en el dormitorio. Escuchó durante un buen rato pegado a la puerta. Al fin, con las piernas temblorosas, abrió la puerta de esa habitación justo cuando oyó decir a su esposa:

- ¡Jooooder! Ha sido una explosión de placer.

Tere estaba esposada a los barrotes de la cama, con las piernas indecentemente abiertas y el coño derramando un espeso líquido blanquecino. Un tipo que Jorge no había visto en la vida estaba desnudo, de rodillas sobre la cama y entre las piernas de su mujer, con la polla flácida goteando aún semen.

Si Jorge hubiese llevado encima su pistola seguramente las cosas habrían salido de otra manera, pero casi siempre la dejaba en comisaría. Por eso no mató a nadie ni se voló la cabeza. Por eso Braulio se fue a medio vestir sin que Jorge tuviera ánimos ni para hacerle preguntas.

Horas más tarde Jorge se apiadó de Tere y la liberó. Se había meado en la cama y no dejaba de llorar.

Luego vinieron las terapias de pareja y esas idioteces. Y esos hijos de puta de psicólogos empeñados en hacer creer a Jorge que algo estaría haciendo mal para que su esposa se comportara de esa forma. "No le prestas atención", "el amor es una planta que has de regar a diario para que no se seque", "una conducta como la de tu mujer es un claro intento de llamar tu atención", "ella te adora y por eso hizo ese sacrificio", "deberías cuidarla más"...

En todo esto pensaba Jorge tras el polvo bestial con el que comenzábamos la historia. También Tere pensaba en ello, y decidió hacer una apuesta arriesgada. El todo o nada:

- Jorge, quiero pedirte algo muy importante para mí. Será como una manera de borrar todo lo anterior. Si tú quieres, claro.

- Dime, Tere.

- Ponme las esposas. Házmelo tú, Jorge. Sé que me va a gustar más contigo. Por favor.

Y Jorge lo hizo. También le ató los tobillos a las esquinas inferiores de la cama. Después sacó un objeto blanco del cajón de la mesita de noche. Tenía forma fálica y se lo introdujo en la vagina a Tere.

- ¡Ay! Me has hecho daño. Hazlo con cuidado.

- Perdona, cariño.

- No sabía que te gustaban los juguetitos.

- Éstos sí.

- Jajajaja... Treinta y dos años y es la primera vez que tengo dentro un vibrador.

- Tere, mi vida, no es un vibrador.

- ¿Qué es?

Jorge la miró con sonrisa cabrona.

- Jorge... por favor, ¿qué es?

La sonrisa cabrona se acentuó.

- ¿QUÉ ES? ¡DIME QUÉ ES ESO QUE ME HAS METIDO!

- Shhh. No te pongas histérica.

- ¡Pues dime qué hostias me has metido en el coño!

- Se llama PG-2. Cien gramos que he moldeado para ti. Es un explosivo plástico, básicamente exógeno, más del doble de potente que la trilita. Estos cien gramos de PG-2 equivalen a casi un cuarto de kilo de trilita. ¿Sabes lo que es la trilita, cariño? Trinitrotolueno, TNT.

- Jorge, por tus muertos, quítame eso y suéltame. Me estás asustando.

- Espera un poco. Mira, ¿ves este tubito? Se llama cebo, pero puedes llamarlo detonador. Se compone de un explosivo primario muy sensible, creo que es trinitroresorcinato de plomo aunque puede que se trate de fulminato de mercurio, y además lleva un multiplicador de pentrita.

- ¡JORGE, YA BASTA!

- Caaaalla. Y esto que parece un trozo de cable es una mecha. Mecha lenta. Estos doce centímetros de mecha me darán unos quince segundos para ponerme a salvo. ¿Ves?, se acopla la mecha al cebo, y ya sólo falta meter el cebo en esa pequeña polla de explosivo plástico que tienes dentro. Así.

- ¡SOCORRO! ¡AYUDA! ¡¡MI MARIDO ME QUIERE MATAR!!

- Deberías decir: "¡El cornudo de mi marido me quiere matar!" Je je je...

Jorge encendió un cigarrillo, sopló la punta incandescente y la aplicó al extremo de la mecha, que inmediatamente empezó a sisear y a expeler humo. A continuación le dijo a Tere al oído: "Por puta".

Luego se fue al salón y permaneció en pie, desnudo y sin taparse los oídos, hasta que se produjo la explosión y con ella se acabaron los gritos histéricos de su mujer.

Reventaron los cristales de toda la casa y muchos de las casas vecinas. Fue una especie de ¡PLOP! acuoso. Algo así como una explosión húmeda. Jorge fue a ver el resultado. No tuvo que abrir la puerta del dormitorio porque había saltado de sus goznes y estaba tirada en el pasillo. Tere estaba en la cama, de costillas para arriba. El resto de Tere estaba esparcido por toda la habitación, una habitación recién pintada con sanguinolento gotelé.

A Jorge le dolía todo el cuerpo, muy especialmente los oídos, que estaban sangrando y con los tímpanos rotos. Salió a la calle, desnudo, a esperar a sus compañeros de la policía. Cuando al fin llegaron Jorge no podía oír sus preguntas, pero supuso que le preguntaban qué había pasado. Les respondió:

- ¡Jooooder! Ha sido una explosión de placer.

1 comentario:

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Comentarios importados desde Spaces:

Leónidas

Es solo un cuento, Maga. Me alegra que te gustara "Revelaciones".

Besitos miles.

28/12/2006 21:01
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Maga
Querido leonidas: vuelvo a la primera entrada que lei de tu blog. !Que bestia¡ pensé, ¿este de que va?, en fin, decidí no sacar conclusiones hasta no leerte un poquito más; y aunque tengo muchas cosas que hacer, creo que no son mejor que pararme un ratito a leer tus historias. Acabo de leer tus "revelaciones", eres genial. Ahora que te he leído un poco más te dejo mi opinión sobre el final de explosión de placer. Se que es un cuento, pero cuando lo leí me vinieron a la mente tantas mujeres que mueren de la mano de sus parejas que se encuentran en una situación de superioridad, como en este caso en el final de la historia en que ella no puede defenderse. La Tere se estaba buscando algo, y gordo, pero no te parece que después de ese polvo bestial la mayor venganza es salir, cerrar la puerta y no mirar atrás, y que sufra por todo lo que se ha perdido. Saludos

28/12/2006 20:57
(http://Magadehoz.spaces.live.com/)

Miri
Mira que puedes llegar a ser bestia, ¿eh? Sólo tú puedes superarte a ti mismo. ;-)
23/12/2006 20:25
(http://coti-82.spaces.live.com/)

Philip Oyhas
eres bueno,si señor jeje
06/12/2006 11:21
(http://juanort.spaces.live.com/)

sandra
Me encanta, sin mas.
04/12/2006 21:06
(http://sandragogo27.spaces.live.com/)

PaOlA...
La venganza nunca es buena... mata el alma y la envenena!

04/12/2006 14:22
(http://paola1973spain.spaces.live.com/)

María
¿Quieres que te diga que eres un bestia? Ahhhh eso ya lo ha dicho Tesa y ya sabes que me repito mucho pero estoy intentando dejarlo, lo de repetirme tanto...
Paso de estas historias, no me gustan, ea, pero te dejo el comentario, porque me he leído la historia entera, bien, no por encima, para que no te quejes y me digas que no te leo en condiciones, que sí, que me la he leído y encima dos veces, hasta he creado en mi imagen la secuencia de Tere con éso ahí explotando ¿ves lo que consigues? Estoy estudiando el derecho comunitario y pensando en explosiones vaginales, es una burrada, esta noche tendré pesadillas, te voy a mandar la factura de la psicóloga, que lo sepas, jajajaja

Estoy con Javi, y encima me toca quedarme con el Gusi :) qué acompañada voy a estar con la psicopáta y el mordisquitos, jajaja

Besos a montones mi niño


04/12/2006 12:11
(http://may82may.spaces.live.com/)

Tesa
Qué bruto eres, cielito
04/12/2006 0:42
(http://Logotipos.spaces.live.com/)

PaOlA...

"Luego vinieron las terapias de pareja y esas idioteces. Y esos hijos de puta de psicólogos empeñados en hacer creer a Jorge que algo estaría haciendo mal para que su esposa se comportara de esa forma. "No le prestas atención", "el amor es una planta que has de regar a diario para que no se seque", "una conducta como la de tu mujer es un claro intento de llamar tu atención", "ella te adora y por eso hizo ese sacrificio", "deberías cuidarla más"...

Este parrafo tiene tanto de verdad y cinismo, nunca antes lo pense de la forma en que lo expones hoy, es increible la cantidad de estupideces que se pueden decir para justificar una infidelidad...

03/12/2006 23:30
(http://paola1973spain.spaces.live.com/)

Leónidas

Javi, sí, lo sé. Sé que ese será mi final, aparecer en morbogramas televisivos donde dirán esas cosas de mí. Alguna vez ya he hablado de ello, pero no recuerdo la entrada.

Álex, gracias por ver difícil que yo tenga hijos, eres un amigo, coleguita. Yo también te quiero.

Como puedes ver esta entrada está englobada (¿o está enblogada?) en la categoría "Cuentos que no contarías a tus hijos", así que no, no se la contaría a mis hijos, de igual modo que no le cuento estas cosas a mi gato, que bastante trauma tiene ya con vivir conmigo, el pobrecito.

Además de respeto y admiración no me producen otra cosa las fuerzas de seguridad. Si he usado a un policía del TEDAX como protagonista del relato es porque es uno de los pocos profesionales que trabajan con explosivos. Podría haber puesto a un milico en su lugar, pero entonces hay quien empieza a ponerse nervioso o nerviosa.

03/12/2006 20:23
(http://cabezachorlito.spaces.live.com/)

Álex
Sólo Jota y tú sois capaces de imaginar esa muerte tan... Explosiva.
¿Cuando tengas hijos -cosa que veo difícil- les contarás historias tan educativas como estas?

¿Por qué te van tanto las historias con policías? Recuerdo una de hace varias semanas, esa de la tía de los GEOs. Tienes que tener algún trastorno grave con las fuerzas de seguridad jajajajaja
03/12/2006 19:57


Javi
"Parecia una persona muy normal, aunque un poco timido", decían los vecinos al día siguiente... Y no estoy hablando de Jorge.

03/12/2006 18:49
(http://la-osera-de-Javi.spaces.live.com/)