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viernes, 3 de agosto de 2007

La Guerra de las Salamandras


En ocasiones se ha comentado de pasada en esta bitácora algún libro, pero creo que hasta ahora no había dedicado una entrada a uno en concreto. Y si me equivoco tampoco pasa nada, que por algo soy un cabeza de chorlito.

Hoy quiero hablarles de La Guerra de las Salamandras, un clásico de la literatura de ciencia ficción, de Karel Čapek. Es una novela inteligente y salpicada de humoradas con muy mala hostia, pero que casi no se notan como tales porque están genialmente integradas en la trama. En algunos momentos se hace muy patente la crítica, más o menos irónica, del nazismo, entre otras cosas. El checoslovaco parió su libro en 1936, entre Un Mundo Feliz (1932), de Aldous Huxley, y 1984 (1949), de George Orwell. Interesante época aquella, que nos ha dejado estas tres obras de ciencia ficción más bien pesimistas.

De 1984, ¿qué decir?, y en cuanto a Un Mundo Feliz sólo recomendarlo fervorosamente, ya que he descubierto que es menos conocido de lo que pensaba. Ahora hablemos de las salamandras.

Las salamandras, quiero decir las salamandras de las que habla esta novela, son unos enormes e inteligentes bichos descubiertos en una remota isla. Por la noche salen del agua y caminan bípedos, pueden manejar herramientas y aprender a hablar, a leer... ¡algunas se doctoran en diferentes ramas del saber y empiezan a enseñarnos cosas a los humanos! Nosotros, las personas, no tardamos en ver en ellas un gran negocio, usando a las salamandras como esclavos para toda clase de construcciones submarinas. Con el paso de los años la codicia humana, los rencores entre los diferentes países y la falta de respeto por esta especie recién descubierta hacen que la cosa se tuerza. Mientras tanto les hemos proporcionado a las salamandras armas, explosivos y diferentes máquinas.

Son las salamandras unos seres feos y delicados fuera del agua, pero simpáticos, educados, dóciles y serviles. Al menos yo he llegado a cogerles cariño durante las 230 páginas que hemos recorrido juntos, y he sentido desprecio por esos desalmados humanos que experimentaban con ellas con bárbaras técnicas sin la más mínima empatía. Por eso cuando Chief Salamander aparece en escena, ya en las últimas páginas del libro, y lidera la rebelión de las salamandras, me he alegrado. Entonces, claro, les dan a los humanos la del pulpo. Yo no sé ustedes, pero en ese momento este cabeza de chorlito, a pesar de su supuesta condición de humano, se ha puesto de lado de las salamandras.

Pero aún quedaba una sorpresa, porque Chief Salamander... Bueno, mejor me callo. Descúbranlo ustedes, si les place.

3 comentarios:

marmota dijo...

No conozco a las salamandras, pero "Un mundo feliz" me resultó muy decepcionante. Simploncillo y con una moralina que no me terminó de convencer. Nada que ver con "1984", que me enganchó y me pareció tremendamente inquietante.

Eva Vazquez dijo...

Esta entre mis libros favoritos
expectacular

Anónimo dijo...

Eva tienes un blog "espectacular", me gusta mucho, y el recurrente tema "pechos", mujer gran pecho, gran culo.......Dios es justo. Rebeca.