AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

lunes, 28 de enero de 2008

Entiéndelas, si tienes cojones


Tenía un nombre árabe que no recuerdo, y me hizo una de las mejores mamadas que me han hecho en la vida. No era una chica guapa, pero tampoco era fea, y para mi gusto le sobraban algunos kilos. En uno de sus incisivos tenía incrustado un brillante o algo similar, y siempre pensé que el dentista que cometió esa ordinariez debería ser juzgado por saltarse el Código Deontológico del Médico.

Era una chica divertida, atrevida, juguetona, y una vez lloré ante ella mientras le hablaba de otra mujer. Me escuchó estoicamente y después se puso a decir payasadas para hacerme reír. No lo consiguió, pero yo supe que mientras le hablaba de mi corazón roto estaba rompiendo el suyo. Y ahora, fíjense, ni recuerdo su nombre. Sólo hace de aquello algo más de tres años, y yo ahora no puedo acordarme de su nombre. A veces me doy asco de mí mismo.

Aquella gloriosa mamada que me hizo una tarde (en su coche, junto a una playa, y tras haberle lamido a conciencia las tetas ante la azorada presencia de unas alumnas y un profesor de autoescuela que tuvieron a bien detener su coche junto al nuestro) estuvo bien cerca de ser La Mamada Por Antonomasia. Si no llegó a merecer ese nombre es porque no culminó con la preceptiva ingesta del semen, puesto que esta dama manifestaba ciertos remilgos en ese sentido, y apartando la cara en el último momento recibió la corrida, o engrudo vital que diría Cela, en el pelo. Más le hubiera valido aceptar mi descarga sobre los pechos, ya que tragársela no era plato de su gusto, y así hubiera sido más fácil la limpieza.

Pasó el tiempo, y por esas cosas que suceden en nuestras miserables vidas ocurrió que esta señorita de olvidado nombre me jugó una mala pasada que al contrario que su nombre no he olvidado. Yo, indignado, cabreado hasta el paroxismo, le dije por teléfono que quería meterle la cabeza en el váter mientras le metía mi polla por el culo. Así se lo dije, con esas palabras. No te atreverás, dijo ella. Lo haré con gusto, dije yo. Pues por increíble que parezca me pidió la dirección de mi casa (yo acababa de comprar la vivienda y ella no la conocía), y unas horas después estaba en mi casa, a mi merced, deseando que la humillara de cualquier modo que se me ocurriera.

En realidad acabé humillándola de un modo mucho peor, porque tras tomar una cerveza en la cocina la empujé hasta la puerta y la despedí. Mwajajaja... Con eso no contaba ella, la pobre.

El caso es que esta tarde le refería esto a una amiga, diciéndole que me parece asombroso amenazar a una mujer con meterle la cabeza en el váter y darle por el culo, y que ella se muestre encantada y hasta vaya a buscarlo. Pero mi asombro aún ha ido más lejos cuando mi amiga me ha respondido que lo entiende perfectamente, que esas cosas dan mucho morbo. Exactamente sus palabras fueron (tengo la buena costumbre de guardar mis conversaciones de Messenger): "Las mujeres van de romanticonas y ese rollo pero en el fondo les mola que las traten como a zorras (sexualmente hablando). Dan por hecho que lo del wc no lo vas a hacer, y que te follen por detrás da un morbo que flipas."

¿Saben una cosa? Me encanta tener amigas que hablan tan claro y que cuando tratan conmigo olvidan su papel de mujer melindrosa y estereotipada. Olé, olé y olé por las damas valientes que se pasan los convencionalismos sociales por el mismísimo coño. Y olé también por aquellas que conocen los secretos de una magistral felación, aunque después de todo este cabeza de chorlito olvide sus nombres.

18 comentarios:

Dana dijo...

Los nombres no importan. Se nos conoce por nuestros actos.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Dana, coleguita, me la pones dura como el acero cuando vas de profunda.

Doctora Yvonne dijo...

Chorlito, estimado
¿qué es eso de estar escribiendo poemas al pene y sobre "mamadas" y cosas absurdas sobre pobres chicas? ¿Te has vuelto uno de esos viejos verdes, con cero espiritualidad, cero respeto por el sexo?
Se me hace que estos días estás un poco agresivo, te sugiero que descargues por otro lado, no por el lado de la escritura, que no te va.
saludos

Anónimo dijo...

cuanto más te leo más pienso que eres una mujer....

Javi dijo...

Gracias. Últimamente andaba un poco flojo de inspiración...

Gerardo dijo...

Es que a las mujeres también les gusta follar y echar un buen polvo de vez en cuando, como a nosotros. Pero si pensamos por eso que son unas guarras, y preferimos como novias a las "decentes" no vamos a ningún sitio.

Maria Fernanda Mondejar dijo...

Legónidas eres... eres... eres... un....marrano, no se que encuentra mi padre en tu blog.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Hola, personas:

Yvonne, descargo varias vaces diarias, sea solo o en compañía. Tú por eso no sufras. Lo que pasa es que las mujereres me parecéis unos seres de lo más falsos, y siempre que puedo hablo de ello. Es una forma de escepticismo. ¿Quieres conocer el fondo de mi váter?

Anónimo, ¿cómo has llegado a esa conclusión? Eres muy astuto, o astuta. Me gusta la gente así de aguda, y me dejas intrigadísima además. ¿Quién serás?

Javi, me alegro mucho de ser tu musa. No preguntaré para qué necesitabas la inspiración.

Gerardo, desde luego que sí. Pero me gustaría que lo expresaran más claramente, sin hacerse las pavas. A mí me gustaría que una mujer no ponga hipócrita cara de asco cuando se habla de sexo. Además, el sexo bueno, para serlo, tiene que ser algo salvaje y sucio (si es que algo tan natural puede ser llamado sucio). Lo que dices de la novia "decente", ya sabes eso de: dama en la calle, señora en su casa, y puta en la cama. Así tiene que ser, o así me gustan a mí por lo menos.

Señorita Mondéjar, no sé qué le verá su señor padre a este blog, pero sospecho que no le va a hacer ni puñetera gracia saber que usted lo frecuenta. (Me vas a buscar un lío... y no lo digo porque tu padre se enfade conmigo. Luego dicen que yo soy un cabrón. Ya te vale. Contento me tienes).

víctor dijo...

el anónimo era yo (escribí con prisas y se me olvidó lo de poner el nombre y la uerreele)

ya te comentaré algún día de donde me saco mi paja mental para deducir eso... ahora me vuelvo a la biblioteca (lugar del que llevo sin apenas salir unos quince días y en el que me auguran otros tantos...)

pd: no te puedes quejar..que en mis descansos (cortos, pero muchos) me dedico entre otras cosas a pasar por aquí...

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Se agradece el interés, Víctor, pero si eres heterosexual te aconsejo que no me incluyas en tus fantasías sexuales. Cualquier día muestro mi mandoble aquí, y te vas a llevar un disgusto si crees que soy mujer.

En otro de tus descansos, si a bien lo tienes, me argumentas qué te lleva a pensar que soy una mujer.

Besitos miles, mi cielo.

Dana dijo...

¿¿Sí?? En serio... Pues tú a mi no me pones cachonda ni queriendo. Ni asistiendo a clases prácticas con Nacho Vidal, querido amigo.

Y menos mal. Creo que daría asco a mi misma y todo.

Tito Charly dijo...

A mi al final esta bien que los escritos de leonidas me la ponga dura o que? Es que al final ya no se a quien tengo que ponerle la cabeza en el water!

Y la culpa de toda esa mierda de hipocresia es la religion!

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Dana, me partes el corazón. Yo creo que en justa correspondencia ahora deberías dejar que yo te partiera el culo. Con o sin meterte la cabeza en el váter, eso ya lo dejo a tu elección.

Tito Charly, yo no creo que la culpa sea sólo de la religión, aunque tendrá mucho que ver.

Paloma dijo...

Yo puedo ir de romanticona por el mundo, disfrutar del sexo en su maximo esplendor, pero tambien tengo mi dignidad, y con mi decencia nadie se limpia el culo... pobrecilla, mujer, pobrecilla...

Paloma dijo...

Una cosa, Leo, no era necesario dar taaaaanto detalle de la "relacion" con aquella chica, es mas, creo que la entrada habria quedado igual de estupenda y clara omitiendo el tercer parrafo, pienso que estuvo demas, no se, me suena mal, quizas por un tema de respeto hacia las mujeres que han compartido cama contigo.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Yo creo, Paloma, que sobra ese párrafo que mencionas y mucho más. Pero recuerda que esto es el diario de un cabeza de chorlito, no el diario de un tipo cabal. (Muac, muac, muac y mil muacs más).

Pajeú dijo...

Después de un año de su publicación, necesito decirlo: Leónidas: sí, sí, sí!!!! Quiero sexo salvaje, que no hay nada más aburrido que la monotonía (abajo "el misionero" !!!).
Gerardo: eso de "echar un polvo de vez en cuando"... no perdona, buenos polvos SIEMPRE.
Y sí, me gusta el sexo, y sí, soy mujer, y sí soy "dama en la calle, señora en mi casa, y puta en la cama"!!! Dixi.

CRD dijo...

Opino como Paloma, el tercer párrafo me sobra.
Y como dice Gerardo, cuando las mujeres hablan tan claramente sobre sexo corren el riesgo de que todos acaben pensando que son unas zorras, supongo que por eso nos hacemos las pavas según quién esté escuchando. Porque todavía hay mucho neandertal que sostiene que todas las mujeres somos o deberíamos ser delicadas, sensibles, buenas, puras, y castas.
Porque muchos tíos quieren que la mujer esté sexualmente liberada, pero si eso implica que la que va a ser su novia ha hecho o se ha dejado hacer lo mismo que él le hace o quiere hacerle, y con la misma cantidad de tíos como con tías él ha estado, ya no les mola tanto.
..., ¿me he liado?
(¡Y cómo puede pensar alguien que eres una tía!)