AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

lunes, 28 de enero de 2008

Lo que esconde el nombre de mi gato


Gusifluky es el nombre de mi gato. Tal palabro no aparecía en Google hasta que yo empecé a hablar de él. La bellísima veterinaria que se encarga de su salud alucinó con el nombre. Se ha hecho famoso en mi trabajo y muchos son quienes me preguntan por el gato sólo por tener la oportunidad de pronunciar su nombre. Incluso hay graciosos que me llaman a mí Gusifluky, como si Gusi y yo fuéramos un único ente. También tengo un compañero que jugando con su hijo lo llama mediante esa palabra, lo que provoca en el niño inmediatas risas.

A mí, qué quieren que les diga, todo esto me gusta. Creo en el poder de las palabras, no sólo por su significado, sino también por su eufonía. Y reconocerán ustedes que Gusifluky suena a cosa que uno desea comerse a besos.

Existe otro gato en Alicante de cuyo pescuecito cuelga una chapa en la que se lee un número de teléfono (por si se pierde, criaturica) y su nombre: Ñulky. Lo siento, amigos, pero ahora toca hablar de Ñulky:

Sería el año 1999 ó 2000 cuando Chari rescató a ese gatito de la calle y me lo presentó al llegar yo a casa. Chari me tapó los ojos, me guió hasta el diminuto patio de la casa que teníamos alquilada, y entonces descubrió mis ojos mostrándome al nuevo miembro de la familia. Aquel pequeño gatito, o gatita según creíamos entonces, jugaba con un tampón. Jejeje, a Chari no se le había ocurrido otro juguete. Ahora me acuerdo y me parece tan... tan besuqueable la escena...

¿Qué nombre poner a ese pequeño bichejo? Chari se encargó de todo. Chari siempre se encargaba de todo. Chari es maravillosa. Lo llamó Ñulky.

Ñulky era una de esas palabras que no significan nada pero que lo dicen todo. Es una de las palabras (junto a Charipitruky, ñulky, truquiñuky...) con las que yo, cariñosamente, llamaba a Chari. Ella, en un inspirado momento de genialidad, llamó a esas palabras "cariñativos". Cariñativo... ¡esta palabra debería ser tenida en cuenta por los filólogos! Tomad nota.

A Chari le gustaba que yo la llamara por el cariñativo ñulky. Por eso llamó así a nuestro gato.

No les costará mucho hacer el razonamiento inverso: Tengo un gato llamado Gusifluky, porque me gustaría abrazar a una mujer que se mereciera ser llamada "mi pequeña gusifluky". Una linda gusifluky que no sea... bueno, en esta entrada no quiero escribir palabras malsonantes.

Y sí, ahora ya pueden vomitar, que ustedes, lectores de DCC, no están acostumbrados a tal empacho de azúcar. A veces necesito soltar lastre, ustedes me perdonarán.

9 comentarios:

MO dijo...

Eeeerrr... te iba a decir que a mí me ha encantado a pesar de considerarme más de salado que de dulce pero... PASO.

P.D.: Ya te la he comido bastante últimamente.



MO.

Ady Blue dijo...

Jejeje... pues mira que yo me llamo Ady (me cambie el nombre, no es el original) pero que me llamen cariñosamente con algún apodo comenzó a gustarme hace años cuando aquél que fue mi Ardillita, así lo hizo conmigo, y descubrí un mundo nuevo para mi.

No sí va a resultar que tienes sentimientos y todo :P

Me ha gustado tu lastre, puedes seguir soltando ;)

Anónimo dijo...

Gusifluky... Gusifluky... Si, suena bastande dulce, aunque tambien me da por reirme.

Yo no soy muy original que digamos para andar inventando palabros nuevos, es mas, nisiquiera puedo repetir los ya creados, eso de andar a cuestas con el: Mi amor, mi vida, mi cielo, mi rey, mi chanchi, mi perri, o como sea, no me sale del todo natural... y si alguna vez lo llego a hacer uuuuffff 'ese' (el afortunado)tendria que llenarsele (llenarsele?) el pecho de orgullo pues no es algo innato en mi.

Receptora tampoco lo he sido, no tengo ningun "cariñativo" dedicado especial y unicamente para mi. Y si alguna escasa y remota vez alguien lo ha hecho no ha tenido mucho valor para mi, pues no son de uso exclusivo, supongo que en eso tambien tendra la culpa esos putos y minusculos dos kilillos de... de... Bah, tu me entiendes! (creo)


Paloma.

Javi dijo...

¿Dulce?... Sí. ¿Empalagoso?... También. Pero cómo uno en el fondo es un puñetero romántico, pues mira, la historia resulta hasta bonita.

¡Ah! Me encanta lo de "cariñativos".

Miri dijo...

Pues la verdad es que Gusifluky es un nombre muy chulo. A mí me gusta porque las palabras me sugieren colores, y Gusifluky es un nombre muy colorido. Y no, no estoy loca, que esto le pasa a mucha gente.

Un besito,
Miri

Lola dijo...

Mi padre tuvo una pequeña ranita de peluche cuando era niño. Su padre, como era costumbre en él, se la quitó para dársela a otro niño.

Hace un año, mi padre me regaló un peluche híbrido entre rana y repollo. Me dijo que le recordaba aquel peluche. Le puse por nombre Gusifluky. Les resultó un nombre encantador.

Lola.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Hola a todos, personajes.

MO, qué más quisieras tú que poder comérmela. Pero bueno, gracias.

Ady, habiendo visto las fotos que he visto en tu Space no debería tener el aterevimiento de dirigirme a ti, ¿acaso no sabes que esto es una bitácora decente? En fin, que sí, que tengo sentimientos, pero muy pequeños y casi no se ven. Seguiré soltando lastre, para ti, por mí, y porque es necesario.

Paloma, yo me sé de alguno al que se le llenó el pecho de orgullo sin que fuera necesario que lo llamaras por cariñativos originales. En cuanto a recibirlos tú... bueno, esos cariñativos también pueden estar en una mirada, en una caricia, o en hacerle las trencitas a Sofi mientras tu estás fuera. No sé, mi niña, creo que te quejas por vicio.

Javi, lo de "cariñativos" me alegro de que te guste, pero San Google me ha enseñado que el palabrejo es antiguo. Ahora dudo si se le ocurrió a Chari o es que le sonaba de haberlo oído o leído por ahí, en cualquier caso sé que a ella le salió espontáneamente, y para mí siempre rezará que lo inventó ella.

Miri, yo creo que todos asociamos las palabras a colores de un modo más o menos claro. Gusifluky me suena a alternancia de azules y amarillos. Hay un juego psicológico asombroso sobre este tema, pero no lo recuerdo en este momento. También hay casos de un trastorno de los sentidos, llamado sinestesia, que hace ver sonidos o saborear palabras, por ejemplo. Busca información, verás qué cosa tan alucinante.

Juas, Lola. Gusi está encantado de tener un tocayo. Dice que ahora se siente menos solo.

Ady Blue dijo...

Jur, jur... Y eso que has llegado tras haber sufrido la censura de Spaces (algún ... me denuncio), si llegas a ver las fotos censuradas, me hubieras retirado la palabra :P

Pues eso, que se te da bien soltar lastre ;)

Y ten cuidado con los cigarrillos y Gusi que un día tienes un disgusto... ¿Que tal dejar el tabaco? XDD (¿se habrá notado que yo no fumo...?)

Un besito

Miri dijo...

Ya, el tema de la sinestesia es alucinante. Hace unos meses que leo cosas al respecto. Si te interesa el tema, hay una tesina de la Universidad de Granada que merece la pena. Te dejo el vínculo (está partido en dos, júntalo y ya está):

http://www.ugr.es/~setchift/
docs/tesina_matejhochel.pdf

Un besito,
Miri