AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

miércoles, 12 de marzo de 2008

La amante de David


Beretta lo miró con su único ojo negro y le preguntó:

-¿Estás seguro, David?

-No, por eso vamos a hacer esto deprisa. Además, no quiero preguntas de última hora. Ya lo hemos hablado.

-Pero...

-¿No me oyes? Joder, déjame en paz, no quiero más preguntas, ni busco más respuestas. Acabemos ya, por favor.

Beretta se acerca a David. Intenta besarlo en la boca pero David la lleva a su sien. Se acabaron los besos, y además así es más seguro. David empieza a presionar con el índice de su diestra cuando surge la última queja:

-¡Piénsalo, por favor, piénsalo! Tenemos toda la noche. Acabémonos juntos la botella de whisky y hablemos sobre esto. Deja que salga el sol y vuelve a mirarme -y añade Beretta llorando-: ¡Me verás diferente entonces!

Es tarde. David no quiere más amaneceres, más botellas, más noches de llanto frente a Beretta... Aumenta un poco más la presión de su dedo, y los vecinos se despiertan por el estampido, que suena como un NO rotundo.

El aliento metálico de Beretta perfora el cráneo de David, licua su cerebro y esparce buena porción sobre la pared. Pena de cuadro, pensará la esposa de David, ¡con lo que costó!

David cae al suelo, convulsionándose y salpicando sangre. Pena de alfombra, pensará la esposa de David, ¡con lo que costó!

La pistola Beretta queda en la cama, llorando finas volutas de humo por su único ojo negro, manchando de aceite el edredón... ¡con lo que costó!

25 comentarios:

Sensei Katorga dijo...

David tiene dos cojones, ha alcanzado la felicidad plena.

Tito Charly dijo...

Joder como me gustan estos minirelatos...

Anónimo dijo...

Felicidad plena?
Eso se consigue con la muerte?
ostris, eso no es como el paraíso que prometen los católicos, los musulmanes, los hindúes, etc?

A mi me enseñaron que te mueres y chin pum. Nothing, rien de rien, res de res........

Rebeca

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

De acuerdo con Rebeca, aunque me permito recordarle que los puntos suspensivos son sólo tres. Es que cada vez que veo eso de poner ochocientos puntos me dan ganas de coger unas tijeras y aplicar aquello de "recórtese por la línea de puntos".

Pero bueno, cada cual............................................................................................................. que ponga los puntos que le salgan de las gónadas......................................................................

Anónimo dijo...

Okis, punti.......lloso

Rebeca

Sensei Katorga dijo...

Alguien que decide suicidarse es capaz de no sentir el miedo que le rodea, su consciencia se ha vuelto lúcida y su concepción del mundo cambia de pleno, ya no hay nada que lo ate a este mundo porque ha comprendido que la felicidad no se consigue en vida, su arrojo da muestras de valentía y plenitud.

Anónimo dijo...

Verás, no sabría por cual de todas las frases que has escrito empezaría. Por no hacerlo largo te diré que si en vida no se consigue la felicidad dudo mucho que se consiga muerto. Si algún suicida vuelve y te dice que es mega-chachi aquello avisa porfi.
Crees que es valiente quien se suicida? de verdad?
yo no. Buenas noches.

Rebeca

Tito Charly dijo...

Si se entiende la felicidad como falta de emociones (tanto sufrimiento como alegria) la muerte es felicidad.

Anónimo dijo...

La felicidad no es un estallido de buenas sensaciones?

Tú dices, me siento muy feliz cuando no sientes nada?

Mira que eres rarito torqui.

Rebeca

osiris dijo...

Hola a todos, primer comentario tras seguir mucho el blog.
Sinceramente si lo que buscas en la muerte es no tener problemas, tampoco tendrás alegrías y si aun así prefieres estar sin preocupaciones aunque tampoco tengas alegrías pues, no te servirá de nada porque no vives para sentir ese estado de "no-preocupaciones".
Y a lo de valentía, pues yo lo llamaría "acojone" o miedo, elegir el mal menor, vamos. Me explico, cuando alguien se suicida, por lo general, huye de la vida y si huyes de la vida es porque eres un cobarde egoísta que no está dispuesto a luchar por ganarse un sitio en este mundo.
No es fácil,nadie dijo que lo fuera, pero es el precio de sentir.

osiris dijo...

P.D: Leónidas,eres un tío sesudo y muy crítico, pero lo que te diferencia de todos los demás sesudos-críticos, es que tienes mucho sentido del humor.
Me encanta el blog

Tito Charly dijo...

Me temo que me has malinterpretado rebe, no me referia a mi, sino a una posible definicion de felicidad. Como la que tenian los estoicos griegos o los taoistas de hoy dia, y puede que un poco los hijos de buda. Yo sin embargo entiendo la felicidad como el tener amigos.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Gracias, Osiris, a mí me pasa como a ti: también me encanta mi blog.

Vayamos al tema. Mi opinión de todo esto es que la muerte es el fin de la existencia. Punto. Nada de misticismos ni vidas posteriores. Nada de felicidad, ni tranquilidad, ni paz... simplemente NADA.

En cambio discrepo de la opinión de Osiris en lo que se refiere a la cobardía del suicidio. A mí los suicidas no me parecen cobardes (aclaro que estoy hablando de los suicidas conscientes y sobrios), sino individuos muy... iba a decir valientes, pero tampoco es eso. Quizá el adjetivo sea desprendidos, incluso tal vez generosos, y a lo mejor hasta humildes.

Tengamos en cuenta que se trata de personas que se quitan de en medio sin que nadie se lo exija, renunciando a recursos que son o deben ser de todos, como el oxígeno, el agua, el tiempo, la libertad... Cuando se van nos ceden a los demás la parte que a ellos correspondía, y creo que merecen cierta admiración y respeto.

A todo esto, me pregunto yo: ¿por qué ha de ser un cobarde quien sufre y decide poner fin a su dolor? ¿Acaso firmamos al nacer un contrato que nos obligue a pasarlo mal?

Anónimo dijo...

Muy bien Torqui, pero recuerda que los estoicos no buscaban la felicidad a través de la ausencia de sensaciones sino a través de la ataraxia (ese estado de equilibrio emocional, que no carencia) y la virtud, aprendiendo a diferenciar aquellas cosas sobre las que podemos actuar y las que no.

Señor Kowalski, un suicida piensa en su último suspiro en el oxígeno que deja de consumir o el gasto a la seguridad social que no va a ocasionar? De todos modos, sí creo que es una decisión personal y respetable. Es cierto, venimos sin pedirnos permiso y nos iremos (salvo suicidio) del mismo modo.

Rebeca

osiris dijo...

Hola de nuevo:
Leónidas: Es tu punto de vista, aunque cuando dices que se quitan del medio sin que nadie se los exija, dejandonos recursos a nosotros, en mi cabeza tenía mucha lógica la "seleción natural" (como diría Darwin). Claro que, es mi punto de vista.
Con el tema de la cobardía, pues, yo creo (yo, mi opinión jeje) que es muy egoísta renunciar al sufrimiento quitandote la vida en vez de intentar solucionar la causa del dolor, las cosas hay que ganarselas, este mundo no da nada si tu no lo reclamas. No quiero decir con esto que tengamos que vivir sufriendo, está claro que si un enfermo terminal, pide su muerte, deberiamos comportarnos como personas y dejarnos de bioética y más pajadas.
Un saludo

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

No, Osiris, la teoría evolucionista de Darwin nada tiene que ver con esto. Es peligroso que hagas esos razonamientos -"cuando dices que se quitan del medio sin que nadie se los exija, dejandonos recursos a nosotros, en mi cabeza tenía mucha lógica la "seleción natural" (como diría Darwin)"-, porque son similares a los que han usado genocidas o esa gentuza que quema a vagabundos por considerarlos individuos inferiores.

Darwin no habló de individuos mejores ni peores, ni de más fuertes y más débiles como algunos megalómanos nos quieren hacer creer. Charles Darwin habló de individuos más o menos aptos para la adaptación al medio, y siempre dentro del contexto evolutivo, que supone el paso de muchísimas generaciones para poder determinar qué especies fueron menos aptas según los caracteres heredados por las especies actuales.

Quizá me estoy liando algo, pero espero que te haya quedado claro que la teoría evolucionista de Darwin nada tiene que ver con los suicidas.

Sobre el segundo párrafo de tu comentario creo haber dicho ya lo que tenía que decir.

osiris dijo...

No era mi intención que pareciera una justificación del genocidio, si se ha entendido así, debería haber puesto, que se me asemejabaa la seleción natural y bueno tampoco sería factible porque no tiene que ver con la supervivencia de la especie sino con un estado anímico que impulsa a la autodestrución (refiriendome al suicidio).
Perdón, si se ha entendido como una declaración que justifique actos inhumanos.No digo que la gente que se quiera suicidar sea inferior, todos estamos a la misma altura. Asi que me retracto respecto a mi comentario.

Tito Charly dijo...

Joder que tema mas interesante habeis sacado! Pues si somos retorcidos, y de todos es sabido que yo lo soy un rato, podriamos decir que el que se quita la vida lo hace por que no ha conseguido adaptarse al medio social y presa de la infelicidad se suicida... Que tema mas bizarro!

JAVI (El Inconformista) dijo...

Esta vez coincido plenamente con Rebeca. Sí señor, tiene toda la razón pero sus recibos de luz no me interasan en absoluto.

Leo ¿estás de coña, no?

Dudo que el suicida busque nada más que la huida fácil. Me pongo en su pellejo y pienso, que vida tan miserable y dura. Me cuesta enfrentarme a ella y ... "pum", todo se termina, todo deja importar porque ya no existo, ya no "soy".

Al final lo que me planteo es algo más bien como "Inco, eres un puto cobarde, echale dos huevos y tira pa lante, joder"

Todo lo demás me parecen romanticismos más propios de adolescentes diezynuevecentistas y pasados de vueltas, que realidades.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Pues yo insisto en que los suicidas no me parecen cobardes, aunque tampoco valientes. Esto, no obstante, lo voy a matizar, porque he estado dándole vueltas y hay algo que quiero aclarar:

En determinados casos, a mi parecer, sí que sería una cobardía el suicidio. Lo veo como una cobardía en esas situaciones en las que el suicida deja desamparadas a otras personas sobre las que tiene una responsabilidad (un padre que se suicida porque tiene un hijo con síndrome de Down y no cree poder sobrellevarlo, o una madre soltera que se quita la vida porque está en paro y no sabe cómo mantener a sus tres hijos... casos así), pero cuando no se da ese caso de dejar indefensas a otras personas no veo que haya la menor cobardía en el acto suicida.

Tampoco, insisto, le veo ningún heroísmo.

Anónimo dijo...

Está claro que la opinión vendrá avalada por la experiencia de cada cual, pero yo encuentro tal desesperación en la persona que le detectan un cáncer terminal que sinceramente me resulta difícil comprender ese quitarse de en medio sin más. Lo ideal sería que los suicidas hubieran tenido dos oportunidades y pudieran confirmarnos si "lo volverían a hacer". Mundoyuppie si.

Rebeca

Javi (pero el del pene enorme) dijo...

Después de leer por encima algunos comentarios -lo siento gente, pero os estáis poniendo en un plan metafísico algo pesadito- voy a dar mi opinión.
Primero: Cada uno es dueño de su propia vida, y no tiene que dar cuentas a nadie de lo que hace con ella -vivir o dejar de vivir-, salvo que haya cometido la irresponsabilidad de fundar una familia. En este caso creo que tiene una obligación para con ellos.
Segundo: ¿Por qué vivir una vida, valga la redundancia, llena de pesar, sufrimiento o simplemente vacia demuestra valor? ¿Era Ramón Sampedro un cobarde?
Yo mismo hago a menudo una valoración de mi propia vida, y sopeso los goces y disfrutes contra los problemas y sufrimientos. A día de hoy el balance es positivo, pero no demasiado. El espectro de lo neutro es muy amplio, y la cotineidad no pesa demasiado -por ahora-. Pero, ¿y cuando empiece a no poder valerme por mi mismo? ¿Merecerá la pena seguir adelante cuando no sea capaz de leer un libro, de navegar por Internet, de limpiarme el culo yo solo?
El sacrificio solamente tiene sentido cuando se obtiene un beneficio a cambio, aunque no sea para uno mismo.

Javi (pero el del pene enorme) dijo...

Pido perdón por haber publicado el comentario anterior sin dejar la dirección de mi blog. Ha sido un lapsus.

Anónimo dijo...

Ya he dicho que me parece una decisión respetable y personal, pero valiente? no, no me parece valiente.

Y que cada cual es dueño de esa decisión? por supuesto, como de otras muchas. Ante un suicidio yo siempre pienso que esa persona no tuvo la ayuda necesaria para ver otras opciones.

Rebeca

Tito Charly dijo...

"Todo lo demás me parecen romanticismos más propios de adolescentes diezynuevecentistas y pasados de vueltas, que realidades."

A lo mejor es que voy pasado de vueltas, pero podrias explicar el por que? O no te lo has planteado siquiera?

diezynuevecentistas? De 19 centenarios?