AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

martes, 8 de abril de 2008

Me dicen... (Hija de Satanás)


Me dice una chica que es seria, y me acuerdo de que eso mismo intentaba venderme la Otra mientras se andaba follando a toda polla que tuviera cerca.

Me dice una chica que es formal, y me acuerdo de que eso mismo me contó la Otra antes de saber yo que durante cinco años estuvo buscada por la policía por cierto delito, del que se escapó siguiendo los consejos de su "novio", quien por cierto era un policía que acabó en la cárcel por un delito que ahora no voy a contar.

Me dice una chica que es fiel, y me acuerdo de cómo la Otra aparentó fidelidad con el apoyo de sus amantes, muy interesados ellos en darme palmaditas en la espalda mientras me felicitaban por la gran novia que tenía.

Me dice una chica que será una gran madre, y me acuerdo de la Otra, que hasta que yo me puse serio llevaba a su hijo de dos años dando bandazos como si fuera un fardo en el asiento trasero de su coche, y al que le daba a probar el whisky "para que el niño viera que eso no le gustaba".

Me dice una chica que no le interesan los millonarios, y me acuerdo de la Otra, que eso mismo me dijo mil veces, y poco después de abandonarme por confusas razones se estaba acostando con cierto millonario famoso que hoy no identificaré (déjenme guardarme alguna baza).

Me dice una chica que nunca me traicionará, y me acuerdo de la Otra que intentó, por todas las armas que a su alcance tuvo, incluida la mentira, dar una falsa imagen de mí que nunca podré lavar, pues contó con mi silencio cómplice, convirtiéndome yo mismo en el peor de mis enemigos.

Me dice una chica que es una profesional, y me acuerdo de la Otra, que era una gran profesional gracias a coquetear con los jefes o a acostarse con ellos cuando era preciso.

Me dice una chica que tiene sentido del humor, y me acuerdo del sentido del humor de la Otra, que era muy gracioso cuando al reírte podías obtener privilegios.

Me dice una chica que es inteligente, y me acuerdo de la Otra, cuya inteligencia estaba al servicio del poderoso, si entendemos por "poderoso" esa triste idea del poder que tenía la Otra.

Me dice una chica que me quiere, y pienso en las muchas veces que a la Otra le oí decir lo mismo para que cada uno de sus actos desmintiera sus palabras.

Me dice una chica que... y antes de que termine de decirlo ya estoy yo llamándola mentirosa. Llega un momento en que todo te suena a mentira, y más si viene de una mujer. Quizá hago pagar a justas por pecadoras, pero... nadie me ha engañado desde entonces, y si algo me he perdido tampoco he tenido pruebas de haberlo perdido.

Nadie podrá quererme, porque de nadie me fío. Debe de ser difícil querer a quien no confía en ti, pero más difícil es querer a quien ya te traicionó.

(Esta entrada, o post, o como quieran llamarlo los gilipuás de turno, es un claro ejemplo de lo que sale del puto y negro corazón de un bloguero mierdoso que necesita soltar lastre, mierda autocompasiva y caca de la vaca. Que el Monstruo de Espagueti Volador nos dé bien por el saco a todos, que nos lo merecemos, por subnormales. Ustedes y yo).

7 comentarios:

nomolamos dijo...

Totalmente de acuerdo, cuando lo has dado todo y no has recibido mas que mierda (Hablo de mi propia experiencia), se mueren la ganas, las ilusiones, y todo. Y luego tener que aguantar que no tod@s son iguales, pues muy bien, esos han visto el indice de divorcios y separaciones actuales?Cada uno es muy libre de repetir y meter la pata las veces que su corazon lo soporte, yo desde luego, no.
y me importa una mierda que me digan que soy una rara. Solo se que me divorcie para dejar de ser imbecil y sigo siendo tan imbecil como antes o mas, porque sigue jodiendome la vida....
Lo siento por los justos pero que se jodan los pecadores.

Anónimo dijo...

Amén mindundi.

Desencanto dijo...

Para no sucumbir
ante la tentación
del precipicio
el mejor tratamiento
es el fornicio.

Cuando, airada, insinuas
que el sexo es algo sucio
con gusto te mostraría
el inmaculado esplendor
de mi prepucio.

Anónimo dijo...

Quizas te suene a mentira, Chorli, pero yo te quiero.



Paloma.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Perdonadme que no responda a los comentarios de esta entrada. No debí haberla publicado. (Aunque no me puedo callar que a alguien se le "olvidó" mencionar a Benedetti).

A ti, Paloma, sí que tengo que responderte: Lo sé.

Desencanto dijo...

La cita la recibí via móvil y me arrancó una carcajada. No sabía de quién era. Lo escribí con la misma intención. Gracias por hacer de mí una persona más culta.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

De nada, (des)encanto.