AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

martes, 11 de noviembre de 2008

De cojones


Hay mujeres que te roban el corazón, y hay mujeres que te roban los huevos.

Él aún no lo sabe pero dentro de un mes le habrán robado los cojones.

Ella en cambio, quizá por ser mujer, sí que lo sabe todo. Y está preparada para el momento, deseosa incluso.

Hasta ahora siempre lo ha tratado bien, afectuosa aunque profesionalmente. Él, algo acobardado, se deja manipular sin proferir un quejido.

La próxima vez que se reúnan será diferente: Ana Velázquez le extirpará los testículos a Gusifluky.

Cuando Gusi sea un gato castrado podrá compartir "habitación" en la residencia Los Perales, y eso lo ayudará a socializarse, que falta le hace.

Yo, que no quiero dar puntada sin hilo, aprovecharé para meter los huevecillos en un frasco de formol (los de Gusifluky, no los míos) y los subastaré en e-Bay. Hay gente que colecciona cosas así. Ya lo que haga el comprador con ellos me da igual, por mí como si se los implanta.

Y ahora, para compensarlos por esta entrada tan estúpida, les voy a regalar dos juegos:

-Desfóguense fogueando. (Lo que todos hemos deseado hacer en alguna ocasión).

-Diviértanse torturando a un señor al que no conocen de nada y que no les ha causado ningún mal. (Lo que espero que no hayan deseado hacer nunca).

11 comentarios:

yáñez dijo...

No me desfogué torturando, pero me divertí fogueando y ese gato será un huevo más feliz cuando le corten el hilo musical de los cojones.

Anónimo dijo...

Unos juegos muy muy constructivos... Gracias

Rocket dijo...

Estimado Leónidas,

Me parece del todo inexcusable que la primera mención a Gusifluky, en este su blog, durante mucho tiempo sea para anunciar su ingreso en el "Club de los Castrati".

Como recién autonombrado portavoz de la inexistente plataforma "pro protagonismo de Gusifluky" no puedo sino elevar mi más enérgica protesta por este atentado, no ya a su masculinidad, sino a su inalienable derecho a la intimidad.

Recibirá ud. en breve noticias de nuestros abogados. Se le va a caer a ud. el pelo caballero.

Saludos,
Rocket

Javi (el de la osera) dijo...

¿Podrías pasarme la dirección de esa veterinaria?

Gracias.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Yáñez:

No sé qué decirte. ¿Tú serías más feliz si te cortaran el "hilo musical de los cojones"? Yo creo que, de sucederme a mí, tendría menos problemas, y sin embargo no quiero ni tener pesadillas con esa posibilidad.

Anónimo:

Sí, constructivos sobre todo. De nada.

Rocket:

Alego en mi defensa, si no como eximente sí al menos como atenuante, que a Gusifluky le encanta que se hable de él aunque, como es el caso, no entienda lo que se dice. Usted debería aceptarlo, ya que ha revolucionado a la sociedad mundial exigiendo mayor protagonismo de Gusifluky en DCC.

Admítalo, señor Rocket: usted será el mejor postor en la subasta de los testículos de Gusi. Es evidente que lo adora y pagaría una fortuna por los cascabeles de mi gato. Ahora bien, no le recomiendo que se los implante como se cuenta en el enlace que inserté en la entrada; es bastante inexacto lo que se cuenta ahí, y aunque sugieran que fue un éxito a medias no es verdad. En fuentes más fidedignas y con base científica se recuerda que aquello fue un total fracaso que sólo provocó rechazo en el organismo receptor. Lo demás son cuentos chinos. (Esto tenía que dejarlo claro de alguna manera, porque me siento mal habiendo enlazado algo tan ambiguo, y la información seria de la que dispongo está en papel y no la encontré en Internet).

Javi:

¿Para qué carajo quieres la dirección de la veterinaria? Claro que te la puedo pasar, pero antes exijo saber para qué. La vete está buena y es jovencita, sí, ¿y qué? No entiendo por dónde vas... ¿Qué tramas, pillastre?

Mondejar dijo...

Esas cosas cuanto antes mejor, animo.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Pues sí, Mondéjar. Ya veo, según su enlace, lo que les pasó a otros por no ser cogidos a tiempo. Anda que me tiene contento con sus vínculos...

Rocket dijo...

Estimado Leónidas,

Se equivoca ud. de largo caballero.

Mis excelentísimas relaciones con los veterinarios de la provincia de Cádiz (por razones que no vienen al caso en este momento) me van a permitir hacerle a ud. un "tocomocho" con los cataplines de su/nuestro felino. Ésto es, le van a entregar a ud. las "pilas" de otro misifú de dudosa procedencia y a un menda las perlas del auténtico Gusifluky, sin pecunia de por medio.

Así nos las gastamos los que compartimos apellido en mi casa.

Y vengo a advertirle a ud, señor mío, que ya traté yo de hacerme un implante "testicular" hace tiempo. En mi caso, por mi gilipollez manifiesta y avaricia, me implanté los huevos de un hipopótamo y fue un desastre. No por el rechazo, que no fue tal pues no dio tiempo, sino por el tremendo dolor crónico de espalda que aún arrastro como perenne recuerdo de mi estupidez. Me retiraron las "cantimploras" paquidérmicas y me implantaron, ya definitivamente, dos minúsculas canicas de "a duro". Por eso cuando ando llevo el ritmo con la entrepierna. tic, tic, tic, tic.

Y no se crea ud., no, que algo de gracia hace.

Saludos,
Rocket

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

¿Pero qué clase de elementos vienen a mi blog, por Belcebú? Y luego me llaman a mí "tío raro".

Señor Rocket, le prohíbo terminantemente que en adelante lea DCC, y no le voy a prohibir que comente porque cierta dama suspira por vuesamerced y sería poco caballeroso por mi parte privarla de tan sublime (e insano) placer.

Escandalizado hállome, sépalo.

Mondejar dijo...

Con permiso, ilustro un caso similar al que comenta rocket. En estos casos la avaricia puede romper el saco.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Mondéjar, es usted un hombre malvado. Esas imágenes me atormentarán para siempre.