AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

sábado, 25 de abril de 2009

El tercer paso


Llega un momento en que te das cuenta de que vas por mal camino, y si te queda algo de cordura tienes que echar el freno. Yo, francamente, no estoy seguro de haber llegado a tiempo para detenerme, pero lo voy a intentar.


Tengo un vicio (o enfermedad) del que he hablado de pasada en esta bitácora. A estas alturas no será un secreto para nadie y no es necesario que dé más detalles. Además el lector sagaz se habrá dado cuenta de que en ocasiones escribo bajo los efectos de... de ese estado que no quiero ni nombrar.

Pero todo eso ha de formar parte de un pasado oscuro y servirme solo de recuerdo para afrontar con más valor mi nueva vida de color rosa. Voy a ser un hombre nuevo, sí. Seré un hombre más sano y más acorde con los tiempos que corren. Se acabó el torturar cuerpo y mente con mórbidas costumbres.

El primer paso para reformarme fue buscar el número de teléfono de la asociación de anónimos esos. El segundo paso fue llamar y solicitar ser admitido en la próxima reunión. El tercer paso, el más difícil, fue asistir a la reunión. Pero lo he dado, he dado ese tercer paso y aquí estoy para contarlo, lleno de júbilo y esperanza.

Esperaba encontrarme a gente de la que se llama marginal, pero me ha sorprendido gratamente ver que había de todo, y que en general éramos un grupo de personas de las que nos llamamos normales, si es que tal cosa existe. Éramos doce, trece si contamos al coordinador (juas, como en la última cena esa tan famosa).

El coordinador del grupo ha resultado ser un tipo simpatiquísimo, ocurrente y algo afeminado, que asegura ser psicólogo. La verdad es que vale para lo que hace, porque es una de esas personas que inspira confianza y a las que dan ganas de contarles hasta los más turbios secretos.

Como yo era el nuevo he tenido un protagonismo especial en la sesión y se me ha otorgado la palabra en primer lugar, antes de que los demás contaran cómo les va en su nueva vida chachipiruli libre de perniciosos vicios y de aborrecibles tentaciones.

—Hoy tenemos un nuevo socio al que no voy a presentar porque estoy seguro de que sabrá presentarse solito —dijo el coordinador—. Adelante, Leónidas, cuéntanos de ti lo que creas conveniente.

Imagínense. Doce caras atentas pendientes de mí, veinticuatro ojos escrutando cada uno de mis nerviosos gestos. Y esta vez no era como cuando en el trabajo he tenido que dirigirme a decenas de soldados; esta vez no iba a arengar, felicitar, reprender ni ordenar. Hoy tenía que desnudarme y hablar de mis defectos más terribles. Y, aunque avergonzado, lo he hecho, con un par:

—Hola, amiguitos. Me llamo Leónidas Kowalski...

—¡Hola, Leónidas!— interrumpieron a coro unos cuantos exaltados.

—Hola, Leíto— dijo con voz seductora un tipo que se tomaba demasiado en serio este rollo del amiguismo y tal.

—Bueno, eso, que me llamo Leónidas y soy... ¡soy heterosexual!— terminé de decir con la cabeza alta sosteniendo valientemente las miradas de mis condesgraciados.

Sonaron aplausos, recibí abrazos y se escucharon comentarios de comprensión y lástima.

15 comentarios:

Eva dijo...

Qué escena...
Le voy a poner una pega, por variar. Los aplausos, abrazos y demás dentro del paréntesis no encajan.
¿Y el coro?
Me ha faltado el coro. Ese que te responde: "Hola, Leónidas".

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Creo que tienes razón, Eva. Voy a hacer unos cambios, y gracias.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Sí, anónimo. Es una crítica sulfúrica disfrazada. Me quejo mediante este texto de esa idea no expresada pero sí percibible según la cual ser homosexual es algo tan bueno que todos deberíamos serlo.

¿No has notado que se premia la homosexualidad?

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Kenia dijo...

Pues si están en extinción debo vivir en una reserva.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Kenia, no me digas que eres hetero también tú. ¡Flipo, colega! (Me encanta decir "flipo, colega").

Puesto que ambos somos heterosexuales y de sexo opuesto podríamos acabar follando. ¡Uy, no, perdona, que yo ahora me estoy curando de esa perversión!

(Qué raro se me hace ver esa selección de blogs que sigues según tu perfil. No me explico cómo es posible que el de MO y el mío aparezcan en la misma lista junto con los otros. Por cierto, al de MO le quedan dos días, que lo sepas).

Eva dijo...

Qué mal rollo me ha dado el tipo de la voz seductora... Habrá sido su manera de decir "Leíto". Vigílalo de cerca en la próxima reunión. Dile que tengo un amigo que asiste a otra clase de reuninones que quizá le interesen más.
Ahora trato de opinar en serio, venga.
Es cierto que, en general, se ha ido creando una atmósfera "rara". Y yo no sé (aunque lo sospecho) de quién es la culpa de distinguir hasta el extremo entre homosexuales y heterosexuales para olvidarnos de que todos somos personas. Quizá haya que confiar en que esto será como un catarro que, al final, se acabará pasando. No sé...
Hace unas semanas, me indignaba leer en el periódico de mi ciudad una noticia tal que así: "La primera pareja de lesbianas que se casaron "aquí" (Zamora), se divorcian". Lo primero que pensé fue: "A joderse. Yo también me divorcio y no salgo en el periódico". Cien puntos de culpa para el lumbreras que pensó que tal cosa tenía que ser noticia.
Y así, sumando, sumando...

Rocket dijo...

Estiamdo Leónidas,

¡Joder!, ¡tiene ud. una forma muy bestia de contar las cosas, pérmitame que se lo diga!.

Siempre he odiado a la gente débil, la gente con vicios que les llevan a la autodestrucción en el corto plazo lo saben y no hacen nada para evitarlo. Esa especie de "dejarse llevar" me resulta insufrible, la autoconmiseración de "soy un enfermo" me hace tener nauseas.

¿Se ha creído ud. que va a inspirarnos lástima sólo porque ha ido a una reunión a reconocer lo que debería ser irreconocible?, ¡que equivocado está ud.!

Haga ud. el favor de dejarse dar por el culo como todo el mundo. Yo desde que conocí a Buba (un negro senegalés de 2,35 m) y "ensanchó el círculo de mis amistades" me siento mucho más realizado, muchísimo más aceptado por la sociedad y más valorado como persona, como ser humano.

Hágame caso, deponga esa actitud y "pase por el aro", seguro que hay un montón de amiguitos deseando "introducirle en un mundo nuevo" y excitante.

No me sea ud... anormal.

Saludos,
Rocket

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Eva:

Pues eso, que con tanta historia homo uno empieza a sentirse rarito por ser de los otros. ¿Y qué me dices de toda esa movida del Día del Orgullo Gay? Si es que hay que ser gilipollas.

Rocket:

Pues a eso voy, a eso voy. Quiero luchar contra mi vicio, y no me regañe usted, que como ve ya he dado el tercer paso.

Para el cuarto paso que usted me recomienda tan encarecidamente -no dudo que lo hace por mi bien- aún no estoy preparado. Podría empezar con Gusifluky, que la tiene muy pequeñita, pero como es mi hijo eso sería incesto, ¡y por ahí sí que no paso!

Kenia dijo...

Leónidas aunque no te desenganchases no creo que te gustara, soy más zorra que decente, no uso tanga, estoy muy requetefollada, tengo mi "orgullo" hetero bien alto (no soy humilde, entonces) y por supuesto no tengo ni unos tacones en casa... así que el tema de la fornicación está complicado.
En cuanto a mis mejunjes bloggísticos, bueno, soy así de guay... y lo de que se premia la homosexualidad sigo sin entenderlo.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

No te preocupes, Kenia, no es nada importante.

lechuga dijo...

Querido Leo:las clasificaciones sirven, unicamente para hacer distinciones sobre algo cuando nos interesa, no creas que son para conocer mejor algo, sino como un método de control.Observa como los noticiarios y los ideólogos, usan habitualmente la generalidad cuando pretenden disminuir la importancia de algo, al contrario cuando se pretende realzar una circustancia se la clasifica. De esa forma modulan la opinión, por ejemplo: los perros muerden, pero no, dicen los pitbug muerden, con lo que se crea opinión, no sobre los perros, sino sobre esa raza.
Con la sexualidad pasa algo parecido, pasamos del ostracimo a los altares a una tendencia, y no caemos en la cuenta, de que al diferenciarla no la normalizamos sino que podemos hacer propaganda de ella.

Al final LA DUDA, ayer tube un sueño erótico en el que un hombre me la chupaba ¿ seré homosexual?

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Joder, Lechu, te habrás quedado en la gloria con ese comentario. Es más denso que el osmio (22,6 gramos por centímetro cúbico, creo).

Respecto a esa duda que planteas al final yo no me preocuparía. Lee esta entrada escrita por una persona que no conozco de nada y verás que lo tuyo es una insignificancia.

kitty_wuuuu dijo...

Te imaginaba en cualquier grupo de anónimos excepto en uno de heteros.

:)
Mua.