AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

miércoles, 28 de abril de 2010

La visita del asiático que quería ser albaceteño (V)


(Viene de aquí)

Din don, din don, din don, insistía el timbre. El antropólogo Gino y yo nos mirábamos viéndonos recíprocamente el miedo en las caras.

Continúa la transcripción:

Soldadito de Plomo (susurrando como el propio Gino al principio): ¿Qué hacemos?

Misó Gino (también en susurros): ¡Y a mí qué me cuenta!

SdP (sin dejar de susurrar): No ayuda usted una mierda, caballero. Debe de ser Leónidas. Quizá podamos hablar con él y aclarar todo este embrollo.

MG (sotto voce): Le recuerdo que ese tipo lleva puesta una timopulsera Power Balance.

SdP (quedamente): ¡Hostia, es verdad! Con gente así no se puede razonar. Madre mía, qué trance.

Voz femenina y autoritaria al otro lado de la puerta: ¡Abran a la Guardia Civil!

Aquello no me lo podía esperar, y confío en que el lector tampoco. Caminando de puntillas, en absoluto silencio, conteniendo la respiración, me acerqué a la puerta para ver a través de la mirilla. Pisé la cola de Gusifluky. ¡¡¡MIAAAAUUUUU!!! Misó y yo dimos un respingo.

Continúa la transcripción:

Voz femenina y autoritaria al otro lado de la puerta: ¿Qué demonios le están haciendo a ese gato? ¡Abran inmediatamente!

Soldadito de Plomo (con el corazón en la boca, dirigiéndome a Gino): Es una mujer gorda disfrazada de picoleta.

Misó Gino (decidido): Déjela pasar.

Abrí la puerta. Una corpulenta mujer con uniforme de guardia civil y estrellas de capitán penetró en mi casa apartándome de un manotazo. Se coló en el salón y plantóse con los brazos en jarras ante Misó Gino.

Continúa la transcripción:

Misó Gino (poniéndose en pie): ¡Doña Susana Bragas Blindadas, al fin nos conocemos!

Susana Bragas Blindadas (con voz trémula en lugar de autoritaria): Llevo toda mi vida buscándote, pequeño japo.

MG (emocionado): Sí, hemos tardado en vernos las caras... ¡amor mío!

SBB (llorando de puro gozo y con el chichi hecho Pepsi Cola, supongo): ¡Vida mía! ¡Prófugo de mis entretelas y forajido de mi corazón! ¡Oh, mi chinito querido, te amo tanto!

(CONTINUARÁ)

4 comentarios:

Rocket dijo...

Estimado soldadito,

Insospechado e inesperado giro en la historia... ¿y por qué Gusifluky estaba tan tranquilo y tan contento?, ¿habrá sexo anal?

Saludos,
Rocket

Capitán Cachalote dijo...

Menudo giro, esto huele a sexo..., sólo sería más escabroso si aparece la vicepresidenta de la Verga, y se montan un trio con el oriental, allí mismo, delante del gato, para darle un toque de zoofilia y tal...

Rocket dijo...

Estimado Capitán Cachalote,


Oh, oh, oh, oh... la aparición de la Vice en actitudes sexuales sería un golpe de efecto demoledor pero lamento desilusionarle con Gusifluky.

Por su bien y por el de los demás habitantes del planeta, Gusifluky fue castrado hace ya algún tiempo. Si no muestra interés por las gatitas del vecindario dudo que lo haga por Capitanas gordas, chinos canijos o Vicepresidentas escuálidas.

Aunque en DCCh nunca se sabe, nunca se sabe...

Saludos,
Rocket

El soldadito de plomo dijo...

¡Qué manía con el sexo! Parecen ustedes... ¡Parecen hombres!

Rocket:

Gusi no estaba tan tranquilo cuando Bragas Blindadas llamó al timbre. Fíjese que la entrada anterior terminaba con estas palabras: " (...) meneando nervioso la cola".