AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

domingo, 18 de marzo de 2007

El dedo de Puertas

(Entrada originalmente publicada en Spaces el 19 de Noviembre de 2006).

1995. Base militar Álvarez de Sotomayor, Viator, Almería. Batería de Municionamiento 1/III/22, hoy llamada Batería de Municionamiento 1/I/XXII debido a una más de las interminables reestructuraciones del Ejército, pero tanto entonces como ahora más conocida como Polvorín de Viator.

Era una tarde especial, acabábamos de comer y nos habían informado de que el convoy cargado con varias toneladas de munición estaba en la puerta principal de la Base. Lo estábamos esperando y ahora había que descargarlo y almacenar toda esa cantidad de ingenios destructivos antes de que llegara la noche. Nos agrupamos todos. Todos menos el Cabo de reemplazo Puertas, que estaba subido a una escalera de tijera cambiando una bombilla. Nadie podía imaginar lo que pasaría a continuación. Desde entonces cada vez que cambio una bombilla me acuerdo de Puertas.

El Cabo Puertas era buen muchacho. Quizá algo simplón, pero currante y colaborador. Cuando vio que ya el convoy entraba por la puerta del Polvorín quiso apresurarse para ser uno más en la descarga. Había terminado de cambiar aquella puta bombilla fundida y ahora tenía muchas cajas de munición esperando sus brazos para ser almacenadas en los depósitos del Polvorín. Así que en lugar de bajar los peldaños de uno en uno saltó desde donde estaba, casi en lo más alto de la escalera. Una de sus manos estaba metida en el vértice del ángulo que formaban las dos patas de la escalera. El anillo de compromiso que días antes le regaló su novia quedó trabado. Era un anillo de oro que se estiró y estrechó soportando el peso de Puertas que mientras tanto estaba en el aire. Puertas aterrizó sobre sus pies. Bueno, casi todo Puertas aterrizó sobre sus pies. Un instante después lo hizo su dedo anular, segunda y tercera falanges con la piel de la tercera como un capuchón y el puto anillo de oro estirado y enganchado a esa especie de capucha.

Imagínense el número. Como todos estábamos agrupados allí mismo nadie se perdió detalle. Éramos unos ocho, incluido Puertas. Todo el mundo quedó como pasmado mirando aquel dedo en el suelo, salvo el propio Puertas, que mientras se agarraba con la otra mano el sanguinolento muñón al extremo del cual asomaba el hueso no dejaba de gritar: "¡¡¡Mi dedo, mi dedoooo!!!"

No olvidaré nunca la reacción del Sargento Primero Guerrero, un tipo al que siempre he respetado, admirado y al que le debo casi todo lo que sé sobre sobre mi especialidad profesional, pero al que a pesar de todo no le perdono su sangre fría y falta de tacto en aquel momento. Se limitó a decir "Joder, precisamente ahora", y no hizo nada más.

Ya sé que suena a egocentrismo barato y todo eso, pero sólo yo me puse manos a la obra y ante la parálisis general empecé a correr hacia la cantina en busca de hielo mientras ordenaba al Soldado más cercano al dedo que lo recogiera. El Soldado inició el movimiento de agacharse a por el dedo, pero cuando ya estaba a punto de cogerlo se incorporó gritando "¡No puedo, no puedo!". Y era verdad, tendrían que haber visto su cara; no podía. Mientras tanto los demás eran estatuas y el otro que no dejaba de gritar "¡Mi dedo, mi dedo!" En fin, postergué lo del hielo y recogí el dedo. Fue una de las sensaciones más extrañas que he tenido en mi vida. Seis dedos en una mano... Y para colmo llego a la cantina y... ¡no hay hielo!

Otro Soldado al que llamábamos El Rubio había echado mano de uno de los dos coches que había en el Polvorín. Uno de los dos Willys. Dejen que les hable ahora de los Willys: No sé por qué los llaman así, y la marca es Jeep. Eran, y digo eran porque creo que ya no queda ninguno en servicio, esos coches que todos hemos visto en las películas de la Segunda Guerra Mundial, apenas una caja de cerillas con volante. Nosotros los usábamos para ir al campo de maniobras de la Base cuando teníamos que hacer voladuras de material explosivo vetusto, y resulta que ese campo de maniobras es un puñetero desierto, de modo que esos vehículos siempre tenían un palmo de arena en el suelo. Saber esto les ayudará a entender lo que pasó más tarde.

Y ahí nos vemos los tres, El Rubio al volante, Puertas de copiloto sin dejar de gritar "¡mi dedo, mi dedo!" y yo en la parte trasera del vehículo, sosteniendo con suma delicadeza ese dedo que no era mío. Lo de sostenerlo con delicadeza no era por asco, era porque me daba miedo apretarlo con fuerza y terminar de joder el panorama. No sé si ustedes están acostumbrados a portar partes anatómicas ajenas, pero lo que es yo no estoy muy ducho en esos menesteres, y tenía la sensación, mientras sostenía el dedo de Puertas entre mi pulgar y mi índice, de que si lo apretaba mucho me quedaría con la piel entre mis dedos y la parte interior del dedo saldría disparada, como cuando aprietas un haba por ejemplo, que te quedas con el pellejito y lo de dentro sale proyectado. Pues yo no quería que eso pasara. Imagino que Puertas tampoco quería que eso sucediera.

Unos segundos después estábamos en la puerta del Polvorín, que daba acceso al resto de la Base y por lo tanto a la Enfermería. Allí disponían de personal cualificado y de ambulancias, pero no era el día de Puertas, vaya que no. Recuerdo el apellido del Soldado que guardaba la puerta del Polvorín: Poyatos. Poyatos era uno de esos tipos que no tienen sangre en las venas, él tenía espesa horchata. Tras el frenazo de rigor y la escandalera de claxon que llevábamos aparece Poyatos en la puerta de la garita, se planta ante el Jeep y nos dice encogiendo los hombros:

- ¿Pero qué paaaaasa con las prisas?

Yo creo que nunca le lloverán a Poyatos tantos insultos por segundo como le llovieron aquella tarde. Abrió la puerta y salimos zumbando por las calles de la Base hacia la Enfermería. Íbamos muy rápido. Yo sostenía el dedo de Puertas con delicadeza entre mi pulgar y mi índice. El Rubio cogió un bache. Todos botamos dentro del Jeep. El dedo se me cayó... y ahora recordemos lo que dije antes: "esos vehículos siempre tenían un palmo de arena en el suelo". Bien, recuperé el dedo una vez más, sólo que ya no era un dedo, era una croqueta. De verdad, parecía una croqueta. Una cosa calentita, alargada, blandita y rebozada en pan rallado. Yo ya no tenía seis dedos en una mano, tenía cinco y una croqueta. Aquel maldito dedo ensangrentado había adherido toda la arena que encontró a su alrededor. Yo sólo pensaba "Hostias, que Puertas no se entere de esto".

Y así llegamos a la Enfermería, El Rubio, Puertas, la croqueta y yo. Era por la tarde y fuera de horario normal de trabajo, así que el espantado Soldado que nos atendió salió corriendo en busca del Alférez Médico de servicio. A los pocos minutos, entre gritos de "¡mi dedo, mi dedo!", llegó el médico. Se hizo cargo de la situación con eficacia y prontitud, dando órdenes y llamando a la ambulancia en una actividad frenética. Tan frenética era la actividad que no me hacía caso cada vez que le ponía ante la cara esa croqueta que yo sostenía. Finalmente le tiré de la bata y le grité:

-¿QUÉ HAGO CON ESTO, MI ALFÉREZ?

- ¿Y eso qué es?

- ¡El dedo, mi Alférez!- Jejeje, y entonces dijo con cara de asco y señalando una mesa algo así como:

- Aaajjjj, déjalo ahí. ¡Rápido, hielo, traed hielo!

Y así concluye esta historia... hasta que horas después vuelve Puertas al Polvorín y nos cuenta que no sólo no le han podido reimplantar el dedo, si no que además le han amputado la falange que le quedaba. Y yo, secretamente, pensé: "Pues menos mal, porque se hubiera gangrenado seguro".

Pero lo intenté, amigos, lo intenté. Y eso ya es mucho más de lo que otros pueden contar.

3 comentarios:

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Comentarios importados desde Spaces:

Leónidas

Explícame, amigo Sergio, de dónde saco agua en un Jeep a ochenta kilómetros por hora. Podría haberme metido el dedo en la boca, chuparlo y sacarlo limpito pero... en fin, igual mi saliva era peor que la arena.

22/11/2006 19:15
(http://cabezachorlito.spaces.live.com/)

Sergio
Supongo que debe haber alguna explicación pq te considero medianamente inteligente pero....y si hubieras lavado el dedo con un poco de agua se le hubiera ido el rebozado de avecrem militar?
Sergio
22/11/2006 18:56
(http://kasinet.spaces.live.com/)

Leónidas

Ay, Luci, qué venenosa eres.

Besitos miles.

22/11/2006 18:20
(http://cabezachorlito.spaces.live.com/)

lucia
Hombre paOIA , Alex , entenderlo , no es el momento , esta sin depilar toito lleno de pelos negros y largos , dejar que se ponga guapo y metro sexual, veras como se desnuda el chico, ademas se yo que le gusta hacerlo .
( Javi , a la cera , con laser, es mejor que con cuchilla , la cuchilla hace que el bello salga duro y mas rapido , la cera es mas economica , pero te dolera un poquito , aunque para un machote como tu no sera nada veras que bien )
jajajajajajajjajajajajajajajaja
Lucia
22/11/2006 18:08
(http://luciavb1.spaces.live.com/)

Leónidas

Alex, PaOlA, se volverá a publicar, aunque quizá con modificaciones, lo que no sé es cuándo. Ahora, sencillamente, no es el momento.

22/11/2006 15:48
(http://cabezachorlito.spaces.live.com/)

PaOlA...
Cobarde!

22/11/2006 1:53
(http://paola1973spain.spaces.live.com/)

Alex
Eh tío ¿por qué borras la entrada de "desnudando a Leo", se te estaban poniendo cachondos los lectores o qué?
Eso me ha molestado, sobre todo porque estaba releyendola y de repente se ha quitado. Eso no se hace, no se puede despreciar así a tus fans.
21/11/2006 23:40


Leónidas

Eres un coñazo, Javi.

21/11/2006 23:14
(http://cabezachorlito.spaces.live.com/)

Javi
Demasiado tarde, Leonidas. Ya la he leido.

21/11/2006 23:12
(http://la-osera-de-Javi.spaces.live.com/)

Leónidas


¿Per esto qué es? ¿Qué está ocurriendo aquí? La_YoSeFiN que quiere recoger la sangre para hacer morcillas (cómo se nota que es murciana, qué ricas las morcillas murcianas, nunca las he probado mejores) y la otra, Noe, que le desea a la gente eso tan bonito de "desmémbrate, desmémbrate..." (esas palabras me han llegado al alma). ¿Qué clase de personas sois, por Dios y por la Virgen?

Y luego dicen que YO soy un enfermo...



21/11/2006 17:10
(http://cabezachorlito.spaces.live.com/)

Noe
Uy, yo desde q sé q para reimplantar un dedo/mano/pie etc hay q meterlo en una bolsita y luego esa en otra con hielo, cada vez q veo a alguien caerse o tropezarse o engancharse, secretamente, algo dentro de mi dice: desmémbrate, desmémbrate...

Q mal... jijiji.

El gato no ha vuelto, pero lo han visto por ahí. Ya volverá, siempre vuelven.
21/11/2006 16:55
(http://noemglez.spaces.live.com/)

La_YoSeFiN
Por eso mismo no me gustan los anillo. Con 11 años llevaba uno de mi bisabuela, un regalo. Recuerdo que era verano y estaba en la piscina toy con toy de plastico. Me pico una abeja en el dedo que llevaba el anillo. En un momento se hincho tanto que no podia sacar el anillo y este cortaba la sangre que tenia que llegar a mi pobre dedo , que empezo a ponerse morado rapidamente. ¡ Se estaba ahogando! Media familia corriendo tras de mi con tenazas, sierras de podar, tijeras de poda... le falto sacar la motosierra a mi padre. Mi dedo se recupero, la abeja se murió y me quede sin anillo. Tambien yo oia a mi alrededor : no puedo, no puedooo que le voy a cortar el dedo!
Tener sangre fria es importante para determinados momentos. A las malas malas si sale mucha sangre siempre se puede recoger pa morcillas ( valeee ya sale mi vena de carnicera)
Un saludo prepo
21/11/2006 13:57
(http://hurracaine.spaces.live.com/)

Tesa
Yo quería elevarte a la categoría de Heroe Protector de Deditos Indefensos y Cercenados, y no.
La has cagado. Te has proclamado simplemente Común Voluntario Consolador manual.


20/11/2006 21:17
(http://Logotipos.spaces.live.com/)

sandra
O no, depende. ¿Quien sabe?.
20/11/2006 20:03
(http://sandragogo27.spaces.live.com/)

Leónidas

Saludos a todos, seres humanos.

Fernando, se te echaba de menos. Este tipo, el tal Puertas, no creas que se escaqueó mucho. Continuó su mili e incluso poco después del accidente alguien (el Sgto. 1º Guerrero) se lo calzó por fotografiar los depósitos de munición. Hoy, curiosamente, los podemos ver con Google Earth.

¿Esperando inversor? A saber qué andas tramando...

Philip, ni puta idea de nada sobre un comentario y un enfado. Pero tú tranquilo, que si yo me enfado lo notarás porque la tierra tiembla y del cielo llueve sangre. El Apocalipsis, tío.

Guizmo, no estés tan seguro. Yo antes de vivir la experiencia croquetera también pensaba que no podría hacerlo, pero qué va, cuando alguien está en apuros podemos sorprendernos de nuestras propias reacciones. Eso sí, me pasé dos días casi sin comer.

PaOlA, no, mi entrada no es nada fuerte, sólo era un dedo, joder. Tenemos un montón de dedos, no importa la pérdida de uno, mientras no sea el dedo sin uña, claro. ¿Te he hablado alguna vez de mi dedo sin uña?

Javi, mi carácter no es nada frío, y deberías saberlo después de todas esas noches de pasión y sexo que hemos compartido. ¿Te parezco frío cuando te grito "más, dame más fuerte, la quiero sentir hasta el fondo"? Tendré que esforzarme más. Carácter frío, dice el nota...

María, deja de culparnos a Jota y a mí. Tú eres una mala persona sin sentimientos y punto. Mira que reírte por lo de la croqueta... ays, hija, no tienes corazón.

Sí, algo histérica sí que eres, para qué nos vamos a engañar. No quisiera verte en situación de dedo que va a su rollo. Si te pica un mosquito en la cabeza y afirmas que te ha succionado el cerebro, pues ya con un dedo desprendido cualquiera te aguanta.

Ya soy tu amiguito, y te quiero siete y medio, pero gran parte es por pena y el resto es por compromiso.

Bueno, no, eso que acabo de escribir no es del todo cierto, no te pongas histérica.

Amigas Tesa y Sandra, me congratula que me confiéis vuestros dedos. Yo, en justa correspondencia, os presto los míos, y sinceramente pienso que gozaréis vosotras más con ellos que yo con los vuestros. (Si es que me lo ponéis en bandeja, joder. Yo creo que lo hacéis a posta para provocarme).

20/11/2006 16:15
(http://cabezachorlito.spaces.live.com/)

sandra
Totalmente de acuerdo con Tesa, en este momento, al primero que le confiaria mi dedo seria a ti, la verdad. Despues de leer tan angustiosa entrada solo me queda decir: AR!

P.D.: Soy bastante aprensiva (entre otros miles de defectos) pero despues de sumergirme en el book de Fanys creo que lo puedo superar todo.
20/11/2006 13:20
(http://sandragogo27.spaces.live.com/)

María
Me siento fatal... me he reído imaginando el dedo croquetudo. ¿Eso es de mala persona? La culpa es de Jota y tuya que me estáis llevando al lado oscuro del humor negro y espeluznante.

Te diré que si me pasa a mí me mareo y me caigo redonda al suelo, porque yo es ver una gota de sangre y me pongo histérica, ya sabes, si de por sí lo soy imagina con sangre por medio, o peor aún, con dedo por medio (por favor nada de dobles sentidos).

Yo sinceramente no hubiera sido capaz de recoger el dedo, me hubiera quedado impactada y sin poder ni moverme.

¿Quieres ser mi amiguito? ¿Me quieres por lo menos 6?

Requetemuaaaaaaaacks
20/11/2006 13:16
(http://may82may.spaces.live.com/)

Tesa
Espeluznante situación. Eres el Amo cuando lo cuentas
...y yo te confiaría mis dedos aunque corriera el riesgo de que me los rebozases en arena.
20/11/2006 10:58
(http://Logotipos.spaces.live.com/)

Javi
A veces la frialdad de carácter, como el tuyo o el mío, es una ventaja. En más de una ocasión he tenido que socorrer a personas que han sufrido un accidente, o un ataque de nervios, o simplemente una bajada de tensión y siempre me sorprende el histerismo de los circundantes. A menudo hay que dejar al afectado para atender a uno de los mirones que ha sufrido una crisis solo por ver el incididente. A proposito, tu actuación en este caso me ha hecho recordar una entrada que leí hace tiempo, no recuerdo muy bien donde.

20/11/2006 7:12
(http://la-osera-de-Javi.spaces.live.com/)

PaOlA...
Uffff que fuerte... y casi cruel llamarlo "croqueta",
pero de todas formas creo que ejemplifica muy bien la escena!

Tambien tengo una hitoria parecida aunque el ambiente y personajes no se semajan mucho...
es decir: un auto, un perro moribundo, su viceras y yo! ayyyy mejor ni recordarlo :(

20/11/2006 1:45
(http://paola1973spain.spaces.live.com/)

GUIZMO
Tanto heroismo para nada... En fin, la intención es lo que cuenta. supongo que yo hubiese sido de los que se quedaron de piedra mirando el dedito huidizo...
20/11/2006 1:37
(http://veranodefechorias.spaces.live.com/)

Philip Oyhas
Bien hecho.
Conozco a algun tipo que le falta tambien un dedo(dos,para ser mas exactos) y siempre es algo extraño que te estrechen la mano.
De esto,podria contarte algunos anecdotas..e historias de sangre y miembros..ya te contare un dia una sobre mi abuelo,mi pene y unos pantalones vaqueros(ojo a los mal pensados,nada de incestos o cosas por estilo antinatura).

Por lo demas Leo.. no se que comentario te refieres..el del ultimo post o el de las Valkirias? Bueno,no se me enfade usted,quien se pica ajos come,buenas noches.
20/11/2006 0:43
(http://juanort.spaces.live.com/)

Fernando (Mcartney)
Aunque yo sólo he hecho 20 días de mili, creo recordar que había formas menos peligrosas de escaquearse.

Por cierto, las croquetas, deliciosas.

El vecino de la Galería esperando inversor.
20/11/2006 0:15
(http://mcartney2007.spaces.live.com/)

Anónimo dijo...

El otro día tope con tu blog por casualidad, incluso te envíe un e-mail para saludarte. No esperaba que te acordaras de mí (tantos soldados...) pero al leer tu relato del accidente de Puertas, veo que recuerdas al Rubio y a Poyatos. Aprovecho para volver a saludarte, seguro que con tan buena memoria te acuerdas de un cabo compañero de reemplazo de el Rubio, de poyatos y de Edu (cantinero). Un saludo de del Aguila.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

¡Joder, Del Águila! ¿Cómo no me voy a acordar de ti? Eras uno de los más serios y con los que mejor me llevaba. Interventor en una Caja de Ahorros, ¿puede ser? Jajaja, ¡qué alegría reencontrarte!

También me acuerdo de Edu, y estoy seguro de que él me recuerda, aunque por motivos que preferirá olvidar. La verdad es que fui un cabrón, pero también es cierto que él se buscó lo que pasó. Probablemente tú no recuerdes aquello. En fin...

Oye, compañero, no he recibido un mail tuyo, habrá algún error. Inténtalo de nuevo y me cuentas qué hay de tu vida.

Un abrazo muy fuerte.