AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

jueves, 12 de julio de 2007

¡Hostias, que se me caen las velas!



Estoy rodeado de magufos, y sobre todo de magufas. Hoy me han dado una mala noticia. Una pésima nueva admonitoria, que dicho así queda la mar de chuli.

Resulta que mi amiga C me está poniendo velas para curar el bonito orzuelo que adorna mi párpado superior izquierdo. Yo me cachondeo cosa fina, pero ella persiste con las velas y me da cariñosos tirones de orejas por mi escepticismo. Sin embargo hoy me ha confesado algo, muy preocupada y misteriosa ella:

C: Oye, mira, no sé si debería contártelo...

Leónidas: Cuenta, criatura, cuenta.

C: Pues que... Bah, déjalo, que te lo vas a tomar a pitorreo.

Leónidas: ¿Yo?, qué va. Cuéntame, chochete.

C: Pues que los dos días que te he puesto velas éstas se han caído.

Leónidas: Ah, ¿y eso es mala señal?

C: Pues claro. Y no te voy a dar más detalles, que no quiero preocuparte, pero... tu amiga Y tiene algo que ver.

Leónidas: ¡No jodas! ¿Y cómo lo sabes?

C: Lo sé y punto. No te fíes de ella, y ten mucho cuidado porque no es lo que parece.

Leónidas: Ahhh... ¿Y no será que las velas se caen porque están algo bebidas? A mí también me pasa cuando llevo una botella de DYC en el cuerpo.

C: Vete a la porra, idiota.

Leónidas: Mwajajajaja...

Hasta aquí la historia es inquietante, ¿a que sí? Ya ven, se me caen las velas, ni más ni menos. Titotatín, tatín...

Si yo fuera un malpensado escéptico sacaría la siguiente conclusión: C está liada conmigo desde hace unos días, en cambio Y me folla desde hace años. C ve a Y como una rival, y se la quiere quitar de en medio como sea.

Pero claro, hay que ser muy malpensado para considerar semejante argucia, así que mejor creo que Y está haciendo alguna brujería en mi contra, y la muy puta me tira las velas. Sí, creeré esto, que es bastante más lógico, dónde va a parar.

Ay, magufas de mi corazón, seguid con vuestras velas y con vuestras chorradas, pero no me cerréis nunca las piernas, porque mientras vuestras piernas permanezcan abiertas yo mantendré abierta mi mente... y erecta mi chorra.

7 comentarios:

Carabiru dijo...

Jajajajajjajjaja
Y luego te quejas gañán... y las tienes a pares.

Oye, cuidado con las velas, que se empieza así y te acaban visitando los extraterrestres.

Bico

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

¿Y cuándo me he quejado yo de eso? A mí coños no me faltan, de lo que me quejo es de que ninguna me sirva para algo más serio. La tal C, a pesar de su maguferío, me gusta mucho, pero me lleva diez años y muchos problemas que yo ni tengo ni quiero. Ay, perra vida...

¿Sabes? Esta mujer podría ser lo que necesito para ordenar mi puerca vida, y además de estar buenísima está llenita de otras virtudes... Pero la edad implica ciertas cargas, y además, ¿y si un día quiero tener críos?

Joder, esto no te interesa ni a ti ni a quien lea los comentarios, pero es que necesito hablar de C, aunque habría tanto que contar... Es muy magufa, pero por lo demás es una joya, en serio. No saques conclusiones precipitadas por mi entrada.

Bah, ya está bien por hoy. Quizá volvamos a hablar de C más adelante.

paloma dijo...

Que se te caen las velas?... ufff a tu paso, Leito, la chorra (jajajaja... ) tambien se te caera... y a pedazos!

Tesa dijo...

Pichurrito orzuelado, necesito un favor. Creo recordar que tenías entre tus entradas alguna que, si no se refería por completo, hacía en parte alusión a los Troll. Lo que son, a qué se dedican, esos indeseables aquí en internet. Creo recordar incluso un enlace con algo que escribió Lola Cárdenas.
¿Me lo puedes localizar y pasarme el URL por correo?
Ah... y cuidado con las velas, no sea que en algún momento estas estupendas magufas damas que te gastas, se mosqueen celosas, y te las enciendan en otro ojo que no sea el del orzuelo.

Sensei Kátorga dijo...

Hola, soy Iker Jiménez, siempre ávido de noticias inquietantes para mi nave del misterio. El comportamiento de tus velas es un claro caso de poltergeist. Toda la fuerza que se necesita para tirar las velas está concentrándose en un punto de este universo conocido que es tu casa. Pronto me pondré en contacto contigo para traerte a mi programa y para pedirte permiso para hacer una psicofonía en tu morada.
P.D. ¿Qué es un coño?
Disculpa mi pregunta pero mi timidez unida a la orden de Cuatro de no dejarme salir para que no me vean hace que desconozca muchas cosas.

Anónimo dijo...

Como vas con el ojo cabrito chico?

Te tengo un super dato, siguelo al pie de la letra y veras como si funciona... En ayunas, debes hacer un círculo con piedras en medio de la calle, cuando este sea destruido por alguien, el orzuelo desaparecera y le saldra a quien lo destruyo.


Por si las moscas nunca le des una patada a un círculo de piedras en el suelo... ya sabes el riesgo que corres.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Coño, Paola, o. ejem, anónimo. Eso de los círculos de piedars me recuerda el caso de algún misterioso suicidio en España donde junto al cadáver aperecieron círculos de piedras...

Bueno, otro pintoresco tratamiento para la colección. Pero me parece una putada ponerlo en práctica. Se trata de curarme yo sin perjudicar a nadie, a poder ser.