AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

martes, 13 de noviembre de 2007

A vosotras, españolas. (Segunda parte)


A ver cuándo coño reunís el coraje necesario para admitir que ser mujer no es malo, pero tampoco bueno; sólo es. Ni sois mejores que yo, ni yo mejor que vosotras.

En lugar de gastar fuerzas en comeros con patatas fritas a vuestros hombres, deberíais esforzaros en despreciar a las féminas que dicen cosas como "las mujeres no queremos igualdad; queremos ventajas" (frase real oída a cierta mediodama). Aunque muchas no lo digan, mediante su cotidiana actitud demuestran comulgar con esa idea. Lo que pasa es que es más fácil medrar a costa de hombres con un gran complejo de culpabilidad (que los hay, y muchos) y con los que os tienen miedo (que los hay a pares), y que a pesar de ello os van a embaldosar de oro vuestro camino hasta el inmerecido éxito profesional y económico. Andad, valientes de pacotilla, y reclamad a las hijas de puta que de verdad os están jodiendo el buen rollete de la igualdad. Pedidle cuentas a las golfas que tiran de tetas para abrirse camino. Plantadle cara a las rameras que obtienen prebendas a cambio de mamadas. Con esas no os atrevéis, ¿verdad?, bien sabéis que ellas son mil veces más peligrosas que los hombres. Y bien que lo sabéis porque sois lo mismo.

Pues no, y mil veces no. Quienes de verdad perjudican a las mujeres son los igualitarios de cupo y las zorritas de apertura pernil a cambio de favores, pero vosotras, tan modernas y tan cobardes, tan blandas y tan políticamente correctas, os preocupáis porque el emblema de Madrid no está representado por una osa sino por un oso, o exigís la inmediata paridad numismática proponiendo la efigie de Doña Clara Campoamor en las monedas, señora ésta, por cierto, que a buen seguro se avergonzaría de vuestra charlatanería que más que feminista es interesada y canalla. Sois unas feministas de mierda. Sois unas igualitarias de Barby Megachuli. Sois unas justicieras de Nancy Superguay. Unas feminiotas de género, o sea no sé, ¿no? Paritarias de la muerte te lo juro por Snoopy.

Redundo en mierda al cagarme en vuestra igualdad "de entre once y doce con peligros de ventana", como diría el maestro cojitranco.

28 comentarios:

Miri dijo...

Creo que en esta entrada se están confundiendo conceptos y se está metiendo en el mismo saco a muchos colectivos que no tienen nada que ver entre sí.

Hay que distinguir entre quien aborda el feminismo sabiendo en qué consiste y estando informado, y entre quien actúa de oídas.

Para empezar, el feminismo como concepto sociológico surge para acabar con la estructura patriarcal de la sociedad, y pretende la igualdad de derechos y deberes de hombres y mujeres. Pretende que, en iguales condiciones, tengan acceso a las mismas oportunidades. No pretende acabar con los hombres ni dar en ningún caso ventajas a las mujeres por el hecho de serlo. Y quien pretenda lo contrario, es que no entiende el feminismo.

El verdadero feminismo se preocupa de la brecha salarial o del acoso sexual en el trabajo, y no de cambiar un oso por una osa o de redactar un estatuto en femenino. Esto último suelen ser medidas populistas impulsadas generalmente por políticos y con escaso o nulo trasfondo feminista. No nos confundamos.

El verdadero feminismo no achaca al varón la responsabilidad del machismo, sino que parte de la base de que es un problema derivado de la estructura patriarcal de la sociedad, alimentada y desarrollada tanto por hombres como por mujeres.

De hecho, a menudo nos encontramos con mujeres que alimentan el machismo, bien sea aceptando y transmitiendo valores machistas o, como se ha dicho aquí, aprovechando su condición de mujer para obtener ventajas sólo por el hecho de serlo. Es importante remarcar que desde el feminismo no sólo no se apoyan estas posturas, sino que se critican duramente. Por tanto, creo que no es justo que atribuyas la actitud aprovechada de determinadas mujeres al resto del colectivo femenino.

Y dicho esto, respecto a la mujer que te dijo aquello de "Nosotras no queremos igualdad. Queremos ventajas"... queda bastante claro que no ha entendido el concepto de feminismo. Será una mujer lista, ambiciosa o con mucho morro, pero no sabe de qué va el feminismo.

De todas formas, parece mentira que hoy, en pleno siglo XXI, tengamos todavía que aclarar estos temas.

Para más información dejo aquí un artículo del CSIC sobre el análisis del feminismo.

http://www.iesa.csic.es/archivos/Comunicaciones/LEON.pdf

Un besito,
Miri

Miri dijo...

Vaya, el vínculo sale cortado. Lo escribo por partes:

http://www.iesa.csic.es/
archivos/Comunicaciones/LEON.pdf

Besos,
Miri

Viajera solitaria dijo...

Llevo todo el día preguntándome si vale o no la pena postear algo.

Estoy totalmente de acuerdo con Miri, tanto en la primera como en la segunda parte, así que creo que no vale la pena añadir nada más en ese sentido.

Igual deberías cambiar tus amistades femeninas, porque donde yo curro te aseguro que tira tanto una tía como un tío. Y eso que estos nos superan en una proporción de diez a una. Y a nadie se le ha ocurrido promocionar a todas las tías por cubrir una absurda cuota. Es más creo que todas ellas se sentirían profundamente ofendidas y se irían a trabajar a otra parte si así ocurriera.

En serio, no sé con quien tratas tú, y creo que lees demasiado el foro del putas... te creía más racional y con más criterio propio.

Tesa dijo...

Bueno, creo que mi respuesta nunca podrá ser tan completa como la de Miri, firmo bajo su coment.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Aclaración necesaria (y a ver si hay suerte y no tengo que repetirla):

Ni en esta entrada ni en la anterior hablo de casos que puedan ser achacables a mis amistades, sean éstas en persona o a través de Internet.

Desde DCC se agradece el interés de algunas lectoras por las relaciones personales de Leónidas Kowalski, y se recuerda que el susodicho ya es mayorcito y no necesita ni tutores ni consejeros sentimentales.

Y mucho ojito con las conclusiones precipitadas, porque podría ser que os estéis insultando entre vosotras mismas sin daros ni cuenta.

Carabiru dijo...

Apaleadme!

No puedo negarle a Leónidas cierta dosis de verdad en esta entrada!!

No firmo sus palabras pero vamos, que a mi lo de las moneditas y la osa me parece una soberana chorrada, y las trepas a golpe de teta me tienen frita, sí, en mi escuela también hay de esas.

Mayolongo dijo...

Pienso que a dia de hoy las oportunidades y la vida para las mujeres en general y hablando desde España, no está mal.

De no ser así, mi mujer y yo, no preferiríamos como preferimos tener una niña a un niño. La vamos a educar desde la igualdad y lo mejor posible. Y realmente intentaré apartarla de Centros de la Mujer, y cosas de esas. Porque ese tipo de asociaciones y grupos, realmente no creo que nos ayuden en una educación en igualdad. Cuanto mejor una asociación juvenil mixta. Es nuestra opinión.

Un saludo.

Lola dijo...

No quería hacerlo. Tanto en la anterior entrada como en esta comprendí de dónde venía el asco de Leo, y esperé con cierta paciencia a ver si se decía algo más que tópicos. De verdad, no quería hacerlo. Pero voy a intervenir.

Soy mujer. Y soy, a efectos prácticos, misógina. A lo largo de mi vida he visto que la misma mujer que me ha pretendido inculcar "independencia", también me ha querido someter a la voluntad del varón (no, no hablo de mi madre). He visto que "tener la regla" era la excusa perfecta para tratar a los demás como una puta mierda y luego esperar el perdón de todos. He visto casarse a muchas sólo por apariencias, porque deseaban intensamente una boda de blanco, carísima, para que mamá y la suegra le siguieran pagando caprichos. He visto a demasiada "nenita" al volante generando estrés en los demás (servidora incluida). He visto a varias furcias abrirse de piernas a razón de medio millón de euros por apertura, mientras se han permitido el lujo de destrozar a unas familias con su "sacrosanta" doble moral. He visto a licenciadas enviar a la mierda sus estudios por quedarse embarazadas, motivadas por la envidia de ver a otras con bebés, mientras que a su vez pretendían cobrar lo mismo que compañeros que hacen su jornada completa con idéntica productividad. He vivido la aberración del "amigos y amigas", he ido a montones de bodas con el dinero y posición social como único móvil por parte de ellas, y más cosas que no voy a contar por ahora, porque a lo mejor es que he tenido demasiada mala suerte, y llevo toda mi puta vida rodeada de zorras sin alma.

Finalmente, para más ironía, todas las protagonistas de esta experiencia personal e intransferible, me han despreciado, tachado y tratado de defectuosa, porque durante muchos años no estuve casada, porque siempre he mimado voluntariamente a mi pareja, porque defiendo mis ideas en lugar de someterme al "qué dirán", porque no tengo que pedir permiso de nada a nadie, porque entre hombres nunca se me ha tratado de "mujercita" (y soy del sector informático) y, sobre todo, porque, por RESPETO a mi pareja, no tengo hijos.

Todas esas "liberales" se han permitido despreciarme, sí.

Qué queréis que os diga, a mí me dan tales dudas, que todas las mañanas me miro, a ver si resulta que tengo una polla y no me he dado cuenta.

Saludos. Lola.

Lola dijo...

"mientras que a su vez pretendían cobrar lo mismo que compañeros que hacen su jornada completa con idéntica productividad."

Me explico, porque veo que esto ha quedado confuso.

Si fulanita, a la que llamaremos "A", tiene la misma productividad que menganito, al que llamaremos "B", en un periodo de, por ejemplo, 8 horas, "A" protesta porque no cobra lo que "B" al hacer una jornada de... 5 horas.

Espero haberme explicado ahora.

Saludos. Lola.

Juan Mondejar Garcia. dijo...

Mi mujer siente vergüenza cuando vemos grupitos de mamás en las mesas de las cafeterías después de dejar a los niños en el colegio, son normalmente las mismas que luego están en los bancos de jardines por la tarde parlanchineando, comiendo pipas, gritando a los niños y fumando como descosidas, mientras sus hijitos prueban la mierda de perro sin que ellas lo vean.

En este país, donde tener un hijo era sinónimo de “me ha tocado la lotería” ya he cumplido con la familia, quiero napolitanas de chocolate y a tocarme el potorro a la calle.

Estas mismas madres son las que por la noche suelen ir al centro de la mujer, a continuar rajando sin parar y para que las enseñen a hacer jabón con el aceite de la freidora. (Qué interesante!).

Ahora las cosas han cambiado, hay que currar para pagar, es necesario que sean dos nominas las que entren en casa, ahora se limpia cuando se puede, vamos al jardín los fines de semana y el potorro nos lo tocamos el uno al otro los viernes por la noche.
Y claro que pongo la mesa, limpio y friego, faltaría más. Hablarnos de igualdad a nosotros nos sobra porque va añadida.
Pero pasen por el jardín que esas madres necesitan hablar de feminismo y cosas de esas, pero sólo para poder justificar lo pajarracas y sanguijuelas que son.

Miri dijo...

Y bien, Lola. Creo que en el fondo estamos de acuerdo.

Mira bien:

Según bien has dicho:
"me han despreciado, tachado y tratado de defectuosa, porque durante muchos años no estuve casada, porque siempre he mimado voluntariamente a mi pareja, porque defiendo mis ideas en lugar de someterme al "qué dirán", porque no tengo que pedir permiso de nada a nadie, porque entre hombres nunca se me ha tratado de "mujercita" (y soy del sector informático) y, sobre todo, porque, por RESPETO a mi pareja, no tengo hijos.

Todas esas "liberales" se han permitido despreciarme, sí."

En primer lugar, si estas personas se autodefinen como "liberales", mal hecho, porque de liberales tienen poco. Me explico: La obligación moral de estar casada, la dependencia femenina del "qué dirán", el hecho de depender del permiso de otra persona para desarrollar la vida personal, de que el trato de "mujercita" implique diferencias con el de cualquier hombre, o de que una mujer, a ojos de la sociedad, no sea una persona completa si decide no tener hijos... para mí todo esto no son más que síntomas de una sociedad machista. Pero ya he dicho que la responsabilidad del machismo recae en gran medida sobre las mujeres. He visto hombres muy machistas, pero las personas más machistas que he conocido han sido, paradójicamente, mujeres.

Respecto a las mujeres que ascienden a base de abrirse de piernas, que se valen de la excusa de tener la regla para actuar como les dé la gana o cuyo sueño es casarse en una carísima boda en blanco para ser la envidia de sus amigas... Está claro que con esa actitud no hacen más que perjudicar el concepto de igualdad. Ahora bien. ¿Son este tipo de actitudes las que se promueven desde las instituciones públicas y organismos en defensa de los derechos de la mujer? NO. ¿Podríamos decir que este tipo de mujeres pueden representar a las españolas como colectivo? NO. ¿Estas actitudes son diferentes entre las mujeres españolas y las latinoamericanas? NO. ¿Estas actitudes se pueden considerar cercanas de cualquier forma al feminismo? ROTUNDAMENTE NO.

No creo que nadie que luche por la dignidad de la mujer esté de acuerdo con los ascensos a golpe de teta. Por eso digo que en la entrada se están confundiendo muchas cosas.

Besitos,
Miri

Miri dijo...

Por cierto, en los países europeos que pretenden ayudar a la conciliación laboral y familiar,dan reducción de jornada a cualquiera de los progenitores durante una temporada, bien sea manteniendo el sueldo íntegro o sin hacerlo.

Esta medida no beneficia a la mujer por encima del hombre, dado que es aplicable a cualquiera de los progenitores. Si el marido decide que es él quien quiere la reducción de jornada, se le mantendrá el sueldo exactamente igual que si fuera la mujer.

El problema es que en nuestra sociedad el cuidado de los hijos sigue recayendo prioritariamente en la mujer. Es ella quien, por defecto, reduce la jornada, quien deja el trabajo si en la familia no hay nadie que se pueda hacer cargo de los niños, quien se queda en casa cuando están enfermos o quien va a hablar con el profesor cuando dan problemas. Pero, ¿Por qué tiene que ser así?

En el caso de mis tíos, fue él quien decidió pedir la reducción de jornada. Fue él quien se benefició de esta medida. ¿Eso sería machismo? No, porque los dos tenían igual acceso a este derecho.

Lo que no comprendo es por qué cualquier medida de apoyo a la familia se entiende sistemáticamente como "apoyo a la mujer"...

Besitos,
Miri

Juan Mondejar Garcia dijo...

Miri. Eso no es machismo, eso significa que tu tio era el funcionario y no tu tia. ¿Puede ser?

Miri dijo...

Juan Mondéjar. Claro que no es machismo, evidentemente. Pero muchos lo tratarían de feminismo si fuera mi tía la beneficiada. En su caso ambos son funcionarios, pero él tiene más paciencia con los niños.

Besitos,
Miri

Juan Mondejar Garcia dijo...

Lo suponia. ¿Un hombre pidiendo reduccion de jornada por paternidad sin ser funcionario? Qué risa tia Luisa. Hay mucho que PEDIRLES a nuestros empresarios y sobre todo a nuestras empresarias.

Un saludo Miri.

Miri dijo...

Pues ese es el problema, Juan. ¿Y por qué tiene que ser siempre la mujer quien renuncie al empleo o rebaje la jornada por un hijo? No hay ninguna norma que lo diga, pero socialmente todavía se le atribuye la mayor parte de la responsabilidad de criar a los niños a la madre. Lo más gracioso es que muchos lo ven como un privilegio.

Besitos,
Miri

Besos,
Miri

Inconformista dijo...

Pues mira, no sabía si decir algo o no. La verdad es que al final no me he leido todos los comentarios (debería, lo sé) Pero tras leer el primero de Lola (no sé si hay más) no tengo más remedio que suscribir todas y cada una de sus palabras, punto por punto. No en mi nombre, sino en el alguién que sé que no lo dirá nunca, pero que sufre algo parecido.

No estoy de acuerdo, como tantas veces, en las formas que emplea Leo para explicar lo que piensa (aunque tiene libre albedrio y lo dice como le da la gana y por eso callo), pero sí con lo que dice.

Entiendo prefectamente una diferenciación que creo que Miri no hace en su primer comentario:

-Feministas de verdad (las que con tanto acierto nos describe Miri)
-Feministas de pacotilla o feminiotas (neologismo elegante e imaginario, inventado probablemente por Leo, para definar a a las "zorras que abusan de su condición de mujer" y a las imbeciles que pretenden reducir el feminsmo a un cuestión estadísticamente paritaria)

Creo que tomando esta diferenciación por buena (perdona la libertad Leo) y usando unas expresiones menos irientes, yo habría podido decir exactamente lo mismo que Leo.

Inconformista dijo...

PD. Me he leido el último comentario de Miri. Y no creo que vayas por buen camino.

Ciertamente no hay una norma escrita y ciertamente de forma mayoritaria es a la mujer a quien toca renunciar a su carrera para tener hijos o viceversa. ¿Injusto?

Como mujer deberías tener clara una única diferencia biológica importante con los hombres. Tú puedes parir y amamantar a tus crias, yo no.

Para ser justos ¿te has planteado esta inamobible realidad como motivo para era esa "injusticia"?

Subrayaría si supiera como "ÚNICA DIFERENCIA". Es decir, me considero igual a una mujer en todos los aspectos (inteligencia, fuerza, habilidad, resistencia...) excepto en este. Por tanto es abusrdo que yo abandone mi carrera profesional por tener hijos, al menos durante los primeros meses de su vida, puesto que no lo puedo ni parir ni amamantar, así que ese sacrificio sería inútil. Pasado el periodo de lactancia, como hombre, aceptaría libremente (y con gusto, además) abandonar mi profesión y hacerme cargo de las cosas hogareñas.

Miri dijo...

Inconformista, durante los primeros meses se disfruta la baja maternal. Las excedencias y reducciones de jornada vienen después, y a menudo se prolongan mucho más allá de la lactancia. La lactancia es un motivo minoritario a la hora de dejar un empleo o reducirlo a media jornada, por lo menos en los casos que yo conozco.

Besos,
Miri

P.D: Si te lees todos los comentarios, verás que algunos dan respuesta a lo mismo que has dicho.

Juan Mondejar Garcia dijo...

Miri, los hombres no solicitan la reduccion de jornada por comodidad, creeme que de buena gana y con gran placer lo hariamos ¿quien no desea estar con sus hijos, y trabajar menos? yo SI.

NO LO HACEMOS PORQUE LOS EMPRESARIOS y EMPRESARIAS CREEIAN QUE ESTAMOS ABUSANDO AL NO SER EL HOMBRE "Imprescindible" como dice Inconformista.

Los hijos son cosa de dos, mientras que hay pareja, cuando las cosas se fastidian, y nos separamos, todos sabemos que los hijos son de la madre. No lo veo bien, pero es así.

Un saludo.

Miri dijo...

Juan, estamos hablando de lo mismo.

Por supuesto que no es que al hombre no le apetezca pedir la reducción de jornada. Es que la sociedad todavía no está preparada para ello. Como tú dices, los empresarios -y la sociedad en general- entienden todavía el cuidado de los hijos como algo esencialmente femenido, donde el hombre no es imprescindible. Por eso son las mujeres las que se suelen acoger a las medidas de conciliación laboral-familiar.

Pero estas medidas no tienen ningún origen ni fin feminista, ya que las pueden disfrutar también los hombres, y si no lo hacen es porque todavía no vivimos en una sociedad igualitaria. Me fastidia que se traten este tipo de medidas como una ventaja para la mujer, cuando no tienen por qué ser una ventaja, ni van destinadas especialmente a las mujeres.

Por cierto, yo también veo injusto que cuando la pareja se separe los hijos sean para la madre. Cualquier persona que abogue por la igualdad de derechos entre ambos sexos debería estar en contra de esto.

Besitos,
Miri

Juan Mondejar Garcia dijo...

¿Quien seria el guapo que se que quedaria sin reduccion de jornada siendo funcionario?
Creo que todos lo hariamos y eso tiene mucho significado. ¿A quien le gusta llegar a su casa cuando los niños duermen? A nadie.
No hay tantas diferencias entre hombres y mujeres si las condiciones laborales son las mismas, pero este no es el pais de la piruleta como dice homer.

Miri dijo...

Ya, Juan. Pues a pesar de esto la reducción de jornada entre los hombres funcionarios sigue siendo minoritaria. A mí no deja de resultarme sorprendente. Sobre todo porque sus condiciones laborales sí son iguales a las de las funcionarias.

Besos,
Miri

Juan mondejar garcia dijo...

Tendriamos que ver esas estadisticas, sospecho que los funcionarios que no se acogieron a esa reduccion, son los esposos de las mujeres que estan sentadas en el jadin a esta hora, comiendo pipas, gritandoles a los niños y haciendo jabon con aceite de freidora en los centros de la mujer por las noches.

Tenia que decirlo!

Inconformista dijo...

Sinceramente, Miri, en una sociedad en que existen guarderías que aceptan Bebes desde los pocos meses, se me ocurren pocos motivos para pedir una reducción de jornada, de hecho solo se me ocurren dos:

1º Lactancia: Invalida al hombre para pedir esa reducción o abandonar el puesto de trabajo.

2º Placer por estar con los hijos. En este caso dudo mucho que ningún hombre (cuyas posibilidades económicas se lo permitan, claro) deje escapar semejante ocasión.

En resumidas cuentas es una cuestión simplemente económica. En mi caso, lo más probable es que yo dejase definitivamente mi profesión porque Valeria está mejor posicionada profesionalmente que yo, que además siempre puedo actuar como freelance una vez la cria empezase el colegio. En otros casos, dependerá de cual de los dos pueda obtener la reducción de jornada. Ej. Una ejecutiva de alto standing imprescindible en la empresa, lo tendrá tan dificil para pedirla como cualquier hombre (ante el empresario que sea) Si la situación de su marido es (ej.)funcionario, será él quien la pida. Motivos económicos, puros y duros.

Otra cosa, claro está, es la paridad laboral ... pero conozco a más de una ejecutiva de alto standing.

Inconformista dijo...

PD. Y no todas lo merecen

Miri dijo...

Jo, Incon, pues me encanta saber que hay hombres que piensen de esa manera. Eso es síntoma de que las cosas están cambiando :-) . Cuando yo crecía, era mi madre quien me tenía que llevar al médico cuando enfermaba, quien tenía que ir a hablar con los profesores cuando daba la lata en clase, quien tuvo que pedir una excedencia cuando mi hermana nació -estaba continuamente enferma-, etc. No le daba el pecho a mi hermana, ni es que tuviera un puesto de menos standing que mi padre. Para nada. Es que... por "defecto", ni se les pasó por la cabeza que fuera él quien pidiera la excedencia.

Curiosamente, esto coincide con las estadísticas sociológicas cuyos datos muestran que, en las familias con ambos progenitores trabajadores, el cuidado de los hijos recae en mayor medida sobre la mujer.

De todas formas es cierto que esto está cambiando, y mientras que antes parecía descabellado que fuera el hombre quien pidiera reducción de jornada, cada vez es menos extraordinario.

Por cierto, nos hemos desviado completamente del tema. Esto venía por un comentario que
criticaba a las mujeres que tienen un niño y piden la media jornada, queriendo cobrar igual que sus compañeros que trabajan a jornada completa. Hay quien está de acuerdo con que se cobre lo mismo y hay quien no. Pero yo simplemente quiero dejar claro que lo de la reducción de jornada con sueldo íntegro es una medida que se demanda para los progenitores que lo soliciten, bien sean hombres o mujeres. En tanto que un hombre tiene el mismo derecho que una mujer a acogerse a esta medida, ésta no se puede considerar una medidda de corte feminista. Si al final la acaban disfrutando más a menudo las mujeres que los hombres, será porque la carga familiar sigue recayendo mayoritariamente en las mujeres, sea esto por la causa que sea.

Por cierto, claro que hay ejecutivas de alto standing que no lo merecen. Y también ejecutivos de alto standing que no lo merecen. ¿O todos los que están en las altas esferas están ahí por sus méritos?

Yo no voy a ser quien defienda a las que se aprovechan de su condición femenina para lograr un ascenso sin méritos. Creo que nadie defendería eso. Lo que me molesta es que se meta en el mismo saco a este tipo de personas y a las que simplemente luchan por acabar con las desigualdades salariales injustificadas o con el difícil acceso de la mujer a ciertos puestos de responsabilidad. No hay que mezclar cosas tan diferentes.

Besitos,
Miri

Anónimo dijo...

La verdad es que da gusto pasearse por aquí para leer los comentarios tan asertivos y luciidos de Miri, ya quisiera yo poder firmar bajo cada uno de ellos. Pero solo me limitare a hablar de mi caso particular.

Hace más de un año que con el padre de mis hijos hemos cambiado de rol, primero fue por un tema de salud que me obligó a salir a buscar el dinero para llenar la despensa, luego vino el tiempo de estudiar (francés), cosa que él rechazó simplemente por que sí. Hoy que he vuelto al mundo laboral él sigue en casa, cocina, se preocupa de la limpieza, de enviar a los niños al colegio, de ir a hablar con los profesores, de llevarlos al médico.. etc, etc. Para él esta nueva vida es toda una maravilla, le encanta, se ha acercado mucho más a los niños, sobre todo a Sofia, la más pequeña, ha debido aprender un millón de cosas, comenzando por hacer unas trenzas hasta hornear el pan.

A mi también me parece genial, he entrado a un mundo que no conocía, a ser auto suficiente e incluso a valorar los 15 años en que él se dedicó a traer el dinero a la casa, aunque, lamentablemente, él no tiene el beneficio de reducción de la jornada o un chomage en el medio, cosa que se vuelve compleja en el tema económico, pero este es otro cuento... a lo que quiero llegar es que los hombres tienen tanta capacidad como las mujeres para hacerse cargos de los hijos. Tanto así que a veces llego a pensar que debería ser él quien se haga cargo de ellos una vez finiquitado nuestro fin, o si de igualdad se trata, quizás deberíamos repartírnoslos... uno para cada uno, o no?
El único problema es que tengo la extraña sensacion de ser una mala madre con el solo hecho de pensar en la posibilidad de que sea él quien se quede con la custodia de los niños.

Me suena bastante descabellado, ya que siempre me inculcaron la idea de que los niños me "pertenecen" a mi.



Paloma.