AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

sábado, 6 de diciembre de 2008

El bobo Santos. VI. Donde Sito descubre la fama de Amalia y Gusifluky sale de esta historia


Y así, con el corazón hecho trizas, Andrés Santos Perdigones llega al año 2003, en el que todo sigue igual de negro, porque para los idiotas feos, pobres y bondadosos no existe el arco iris, ni la vida rosa, ni nada que no sea negro, o gris si tienen un día de suerte.

El bobo Santos continúa vigilando de lejos, discretamente, a la tan querida como cruel Amalia, dispuesto a salir en su ayuda a la menor señal. Debió de ser por el verano de ese año cuando el retrasado Andresito oyó por vez primera el odioso mote por el que Amalia empezaba a ser conocida entre muchos varones del barrio. Sito Perdigones paseaba con Gusifluky, observando la casa de Amalia, cuando dos hombres de unos sesenta años se detuvieron cerca de él. Si algo bueno aporta tener cara de tonto es que la gente habla sin tapujos creyendo que el imbécil no se entera de nada:

-Y hablando de zorras, mira, ahí vive una paralítica a la que le gusta comer pollas. Ni siquiera hay que pedírselo. Tú la invitas a una copa y cuando te quieres dar cuenta ya se está ofreciendo para hacerte un trabajito. Y no lo hace mal, no.

-Oye, Paco, ¿no será una que para mucho por el Oasis?

-¡Sí, esa misma! Se llama Amalia, pero la conocen por Mamalia, ya sabes por qué.

-¡Que si lo sé! Ninguna me la ha chupado como ella.

-¿A ti también? Lo que son las cosas...

-Pero mira que eres ingenuo, Paquito. Yo creo que no hay un solo cliente del Oasis que no haya probado las mamadas de la Mamalia.

Sito Perdigones ya no pudo aguantar más y en ese momento, señalando a la pareja de viejos rijosos, dijo:

-¡Ataca, Gusi, ataca!

Gusifluky, perro mestizo que no levantaba un palmo del suelo, miraba desconcertado a su amo. En vista de la pusilanimidad del perro fue el propio Sito quien, puños mediante, se dispuso a restaurar el honor de Amalia, ese mismo honor que ella dilapidaba tan generosamente. A resultas de aquella lid Andrés Santos Perdigones llegó a casa con un diente menos y los dos ojos morados.

Le contó a su madre lo que había ocurrido y la buena señora, sabiendo por lo que Sito estaba pasando, hizo otro esfuerzo económico y le regaló unas caras gafas de sol que Sito siempre deseó. Al menos por el momento le servirían para ocultar los ojos amoratados. Durante varias semanas María Antonia, para compensar el gasto de las gafas, sólo bebió agua del grifo y se alimentó con pasta. Además prescindió de la línea telefónica durante siete meses.

En 2004 Sito Perdigones ve como su amigo Gusifluky -el único amigo que ha tenido- es atropellado. El perro permanece destripado y agonizante mientras el conductor prosigue imperturbable la marcha; si un perro cobarde y mestizo vale poco, el perro cobarde y mestizo de un subnormal vale menos. Andrés sale de su estupor y recoge al perro. Ve que en el suelo quedan restos azulados y sanguinolentos, pero no quiere, no puede, mirarlos. Sostiene a Gusifluky en brazos y le pide que aguante, aunque no sabe a qué tiene que aguantar porque los veterinarios no trabajan gratis y él no tiene un céntimo. Comprendiendo eso al fin, le dice al pequeño perro pusilánime y mestizo:

-Muérete, Gusi mío, muérete y no sufras más. Yo sufriré por ti y por todos. Como siempre.

Gusifluky muere en los brazos de su amo. Sito sonríe con el gesto bobalicón, aunque siente algo muy feo, muy pesado y muy negro dentro de su pecho.

El bobo Santos, sacando fuerzas de flaqueza, entierra al perro en un solar cercano. Sobre la tumba clava unos maderos a los que ha dado forma de cruz. En el brazo horizontal escribe con tiza un letrero que ha visto en alguna parte. Le suena que es de una lengua antigua llamada latín y que significa "descanse en paz". Una pequeña confusión le hace escribir "GUSIFLUKY SPQR", pero eso no importa, porque los perros cobardes y mestizos que están muertos no leen siglas en latín.

En el año 2005 construyen sobre el solar donde Gusifluky está enterrado un edificio en cuya primera planta, bromas de la vida, instalan una autoescuela. Sito tiene una idea: escribirá algo en la fachada, un mensaje para los conductores noveles que se formen allí y que salvará a otros perros. Como es consciente de sus limitaciones ortográficas le pide a Lolita, su hermana, que le escriba el mensaje en un papel, luego él lo copiará en la fachada de la autoescuela.

Sito consigue, buscando entre la basura, un bote con restos de pintura blanca, y ayudándose con un palo a modo de brocha se dispone a escribir, bajo donde dice "AUTOESCUELA LOS OLIVOS", su mensaje. Lo que su hermana le ha escrito en el papelito es "AQUÍ TENÉIS QUE APRENDER A CONDUCIR SIN MATAR A PERROS BUENOS", pero cuando sólo ha escrito "AQUÍ TENÉIS QUE APRENDER A CONDU" lo sorprende el dueño de la autoescuela. Esta vez al bobo Santos solamente le saltan un diente y le parten los labios. Sin embargo, lo que más le duele, con diferencia, es que le han roto las gafas de sol que su madre pagó con tanto sacrificio.

Aparentemente Sito mantiene su gesto sonriente y bobalicón, pero una madre ve cosas que otros no ven, y ya hace tiempo que María Antonia nota en la cara de Andresito un fondo de misantropía que a veces hace erizársele el vello.


(Pues me equivoqué. Aún queda otra entrada, pero será la última, de verdad).

15 comentarios:

Hipy Melenudo dijo...

Joder tio, que paena.........

Hipy Melenudo dijo...

¡¡¡Que pena coño,que pena!!!

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Sí, Hipy Melenudo, es una pena. Menos mal que estamos a punto de acabar, porque esto ya es para cortarse la venas.

A ver si en la última parte le sale algo bien al pobre infeliz. Pero tú, por si acaso, no te hagas ilusiones.

Javi (el de la osera) dijo...

Tonto de mí, que hasta que no he leido el título de esta entrada no he caido en quien era Amalia...

Rocket dijo...

Estimado Leónidas,

La lectura de su angustiosa y trágica historia sobre Sito Perdigones está haciendo que se se produzcan en mi comportamientos poco habituales y/o recomendables.

El primero que me he tatuado en el brazo derecho un corazón atravesado por un cuchillo jamonero con la leyenda "Nacío pa' sufrí". El segundo, que le he retirado el saludo a mi vecino que trabaja en el departamento de Marketing de Cajamadrid... ¡a ver si aprenden a hacer los sobres un poco más atractivos, diantre!. Me he matriculado en la facultad de filosofía y letras (becas especiales para la tercera edad) con objeto de estudiar a fondo el determinismo y el fatalismo, sospecho que el último capítulo de la serie del Sr. Perdigones nos dará un susto que requerirá de muchos argumentos para ser asumido.


En los últimos 5 días he apaleado a no menos de 45 borrachos, sólo por si habían estado involucrados en algunas de las palizas del pobre Sito, lo cual, en algunos casos, es bastante improbable teniendo en cuenta que he estado fuera de España 3 de los 5 días, pero por si acaso, nunca se sabe... hoy en día la gente viaja barbaridad.

Ahora me propongo averiguar cuántas autoescuelas hay en España que se llamen "Los Olivos". Como mi nick indica, algo sé de cosas que hacen "boom"... ¡se van a enterar los dueños!, ¡para que aprendan!.

Y es que no hay derecho, oiga, no hay derecho.

Saludos,
Rocket

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Javi:

Mira que eres despistado. ¿No viste la relación cuando ya en la entrada anterior dije que Amalia se quedó postrada en silla de ruedas tras un accidente de moto? Bah, yo no sé por qué me molesto tanto en hacer que las fechas y otros detalles cuadren si después no os enteráis de nada. Soy un fracasado. Bueno, al menos Rocket sí lo sospechó hace tiempo. (Rocket es mi lector número guan, chincha y rabia).

Rocket:

¡Deténgase, por favor se lo pido! Me ha despertado usted la curiosidad y acabo de ver que en Jaén hay una autoescuela llamada "Los Olivos". Y lo mejor es que al buscar en Google "autoescuela los olivos" lo primero que aperece es... ¡este diario chorlitesco! Mwajajaja... Espero no crearle poblemas al propietario de la escuela, y sobre todo espero que no me demande por difamación. Manda huevos la cosa...

curiosísima dijo...

¡Menudo lince la María Antonia notando un fondo de misantropía en la cara de su hijito!

¿También habrá notado la señora las señales y cicatrices en la cara de Andresito?

¡Qué lista!

Jack Blake dijo...

Pos yo toy con Dª. Curiosisima. Menuda lince pa ver la misantropía en la cara. También toy de acuerdo con el autor del blog, no se puede ser misógeno por las heridas, pero estas pueden convertir a una buena persona en un gran H. de P. Simplemente, en defensa propia y de los demás. Espero que el minicuento acabe de la forma más congruente, es decir, de una forma bobalicona. Un saludo.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Curiosísima:

Uno puede estar lleno de cicatrices y sin embargo seguir padeciendo filantropía.

(He eliminado un comentario mío anterior en el que había una errata).

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Jack Blake:

Este cuento, como todos los que escribo, acabará de una forma bobalicona tal como esperas.

Y tal como espero no te perderás el final.

curiosísima dijo...

Pues sí.
Es muy probable que las cicatrices y la filantropía vayan (casi)siempre de la manita.

No te emparanoies buscando erratas, no es bueno, acabarás echando humo (por las orejas).

yáñez dijo...

Pues va ha ser que no estoy de acuerdo con lo de Mamalia, era guapa eso sí, de ingles no andaba nada bien pero de la práctica del francés, rien de rien, pues de vez en cuando le daba la tos y hasta arcadas, y en referencia a las palizas a borrachos y alcohólicos, algunos podían preguntar antes de hostiarte, que habemos personas que nos sienta mal la comida y tenemos que vomitar ande nos pilla (como a Mamalia), mucha penita me ha dado Gusifluky, podía haberse dado al fornicio con una guardia y habernos dejado al menos un recuerdo de su única camada de perros policías licantropos, en fin que esto no tiene pinta de acabar como Heidi (que os diré que la niña que al principio no podía andar tenía de segundo nombre Clara).

kitty_wuuuu dijo...

Venga ya la siguiente, ¿no?

Anónimo dijo...

osrocolo

cada dia m sorprend + st blog. y yo k pnsaba k tenia 1a ment sucia y retorcida...

Leonidas Kowalaski de Arimatea a partir d hoy ers mi héroe xD

x cierto como soy nuevo n st santuario podrias explicarm lo d tu nick¿¿??
d donde viene y esas cosas...

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Hola, Óscar. ¿Qué tal en la F-102?

Otro día te cuento la historia de mi alias, si tú te portas bien y me haces el favor de escribir con normalidad.