AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

martes, 7 de abril de 2009

Conflicto intercultural


Yo entonces vivía en Granada y tenía por novia a una inglesa llamada Annette que estaba compuesta a partes iguales de dulzura, pasión, belleza y sentido del humor. Era la novia perfecta, caramba. Lamentablemente la perdí (recuerden que soy un cabeza de chorlito). Pero ahora no es momento de lamentaciones, sino de recordar el fatídico acontecimiento que sigue:

Un sábado a mediodía mis padres vinieron a visitarnos (y a conocer a Netty) desde Murcia. Mis padres, siempre que me visitan allá donde yo esté, vienen cargados de comida, como todos los padres, según creo. Yo sospecho que para los padres los hijos son algo así como eternos muertos de hambre, o como cerditos que hay que cebar para la matanza, pero a los que se les toma cariño y en lugar de matarlos los siguen cebando para siempre por la costumbre. El caso es que se presentan mis progenitores bien cargados de víveres (y limones, siempre me traen limones porque mi madre tiene la extraña manía de que los limones solo existen en Murcia), y entre el cargamento que traen para encerrarse en un refugio antinuclear durante diez años sin pasar hambre se oculta un conejo (muerto) que les ha dado mi abuela para mí, porque mi abuela, además de criar siete hijos, crió miles de conejos que luego mataba y regalaba por ahí (los conejos; los hijos, hasta donde yo sé, ni los mataba ni los regalaba). No se figuran ustedes la de pesadillas que yo he tenido con todo ese mal rollo que tenía mi abuela de criar animales para matarlos luego. Debería haber una ley antiabuelas sádicas. Y... ¿por dónde puñetas iba? Ah, ya:

Llegan mis padres y comienzan las presentaciones, las salutaciones y demás taciones que se dan en estos casos. Mi madre dijo que Annette parecía una actriz de cine, y es que mi madre, además de creer que los limones solo se conocen en Murcia, cree que todas las mujeres altas, esbeltas y de ojos claros parecen actrices de cine. En defensa de mi señora madre debo decir que ciertamente Annette se parecía a Nicole Kidman. Lo digo para que vean que a veces mi madre sabe de qué habla, pero sobre todo lo digo para que me envidien todos los lectores de esta humilde bitácora. Y... vaya, otra vez se me fue el santo al cielo y perdí el hilo. Vale, ya:

Concluidas las taciones comenzó la preparación de la comida. Para ello mi madre sacó el conejo (muerto) de una bolsa, al igual que el mago lo saca (vivo, esperemos) de una chistera. Como mi padre y yo somos muy machotes bebíamos cerveza mientras la mujer que me parió requería la ayuda de Annette para despedazar al conejo (muerto, insisto). "Míralas a las dos ahí, tan amigas, contándose sus cosas, tan entrañables ellas mientras descuartizan un animal", pensaba yo bastante enternecido por semejante escena.

Más tarde estábamos comiendo y observé que Annette no tenía muy buena cara. Supuse que el conejo con arroz no le gustaba. Mi madre no dejaba de animarla: "Échale limón, hija, échale limón que el limón no lo has probado tú nunca". Entonces la dulce Netty se rebeló:

—¡En mi país también hay lemons, señora!

—Claro, hija, habrá lemons de esos, pero esto es limón. Pruébalo y verás qué rico, tonta.

—¿Tu madre está tomando el pelo de la guiri?— me dijo al oído Annette.

—No, Netty, es que ella es así de verdad— le respondí sinceramente.

La comida siguió en paz, aunque la cara de Annette empeoraba de color por momentos. Acabamos de comer y todos tomamos café, salvo Netty que prefirió té. Después mis padres volvieron a Murcia. Cuando se hubieron ido, Annette —¡poor Netty!— cayó en mis brazos llorando (bueno, en verdad ni cayó en mis brazos ni lloró, pero ustedes me van a permitir ese toque dramático) y exclamó:

—¡Ou, Leo, ha sido horible! Para mí un conego es un animal de compañía, ¡NO ES COMIDA, FUCKING SPANIARDS!

28 comentarios:

Anónimo dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Te equivocas. Tal vez te haya dado impresión de altanería ese "fucking spaniards", pero te aseguro que usaba expresiones más duras para referirse a los súbditos de Su Graciosa Majestad. De altanera nada, sino más bien todo lo contrario. Annette, aun siendo bellísima, despreciaba a la gente que se cree superior por su belleza, y además siempre se consideró torpe e ignorante a pesar de ser inteligentísima. Insisto: cero altanería.

Lady Pirata dijo...

A la Netty la entiendo que no veas...
Mi padre habiéndose jubilado dióle por criar conejos, gallinas y palomas (no obstante desistió de comprar la cabra, tampoco habré de añadir porqué).
Pues bien, como iba narrando, los domingos por la mañana a mis progenitores, les daba por tirarle del cuello a alguna pobre ave o sacarle las tripas al conejillo de turno, para horror horror de la que suscribe.
Y arcadas, por cierto.

Federico -el gato malo malísimo de mi madre- se coló hace dos días en una jaula enorme de pajarillos que también gusta en tener mi padre... no contaré la escabechina plumífera... no la contaré.


Aquella maravillosa flora y fauna que habita en casa de mis padres... y sus miles de anécdotas.

Los verbos que he utilizado, me los he inventado, si tienes algo que objetar, dilo.

(Mi madre todos los domingos hacía arroz con conejo, arggg)
Vale, ya me callo y eso... hasta después de S. Santa
(:

Anónimo dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Lady Pirata:

No tengo problemas con lo de comer animales, de hecho soy esencialmente carnívoro, y la fruta y la verdura la consumo por salud, pero no por placer. Mi intención con esta entrada solo era contar un caso que me parece cruelmente divertido (imagina que a ti te invitan a comer y te encuentras con que tus anfitriones te ponen en el compromiso de despellejar, descuartizar y comerte un gato...)

Tu Silencio:

Quizá el problema no esté en esa inexistente altanería de Netty, sino en algún complejo de inferioridad tuyo. Deberías pensar en ello detenidamente.

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Tu Silencio, a ver si nos aclaramos:

Aquí, salvo gilipolleces que no vengan a cuento con la entrada que se comenta, se admite casi cualquier cosa. ¿Acaso te he censurado algo? Dices que pensaste que aquí uno podía dar su opinión aunque estuviera en desacuerdo con la mía, y dices bien. ¿Dónde está el problema? Tú hablaste y yo respondí, nada más.

Como veo que te ha dolido mi respuesta te voy a proponer algo serio retomando el inicio de esta conversación entre tú y yo:

Intenta argumentar por qué Annette te parece repipi y altanera (quizá se deba a un fallo por mi culpa al describirla), y entonces podremos seguir hablando.

Anónimo dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Tu Silencio:

En la frase "en mi país también hay lemons, señora", el "señora" es un vocativo y necesita esa coma que a ti tanto te molesta. Escribir la misma frase sin la coma sería un error y el resultado no tendría ni pies ni cabeza. Mira este ejemplo:

"Te he comprado la canasta, Juan".

¿Te parece que ahí la palabra "Juan" sea despectiva o que le dé a la frase un sentido despectivo, repipi o altanero? Pues en mi texto es lo mismo. Simplemente los vocativos están separados del resto de la frase mediante comas, que son necesarias. Compara estos dos ejemplos y lo verás claro:

A) Oye, ella es una malvada, puta.

B) Oye, ella es una malvada puta.

Como ves es una sutileza importantísima. En el primer caso se le dice a una puta que alguien es malvada; en el segundo caso se le dice a alguien que otra persona es una puta malvada. ¿Vas entendiendo la necesidad de las comas en los vocativos? Insisto en ello de una manera más clara:

A) Te lo digo en serio, Alfredo, merece morir.

B) Te lo digo en serio, Alfredo merece morir.

¿Lo ves? ¿Te ha quedado claro lo que es un vocativo? Si no lo entiendes todavía pon en Google la palabra "vocativo", ya verás cuánto aprendes.

Después te parece que Annette está a la defensiva cuando dice "¿Tu madre está tomando el pelo a la guiri?" ¡Pues claro que está a la defensiva! Lee despacio la historia y verás que es normal que Annette se muestre a la defensiva y que todo eso forma parte del efecto cómico. Ya de paso te darás cuenta de que Netty no dice "tomando el pelo A la guiri", sino "tomando el pelo DE la guiri", que es otro detalle importante y no una errata mía, porque así hablaba Annette el español.

Y no te acostumbres a que dedique tanto tiempo a enseñarte a leer y a escribir.

Anónimo dijo...
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modesus dijo...

Pues Annette lo pasaría fatal con mi familia. Más de una vez he abierto la nevera de mis padres y me he encontrado una paloma muerta boca arriba esperando a que la desplumen y cocinen. Y lo pasaría fatal en el pueblo cuando hacen la matanza del cerdo.
Me encanta el arroz con conejo, lo que no soporto es la cabeza, siempre le sorbe los sesos mi madre.
Annette no es finolis, nosotros somos un pelín salvajes. Supongo que si me invitaran a comer patas de ratón o gato asado me pasaría lo mismo que a ella, bueno creo que no sería capar de comer.

lechuga dijo...

A mi de eso de comer mascotas me lo curaron una Semana Santa de hace aproximadamente 23 años.
Crié con biberon un borrego que se llamó Lorenzo, como un pretendiente antiguo de mi madre, total que me lo comí con arroz el domingo y en honor suyo decir que estaba delicioso, cierto que me enteré despues de qué lo que comía era mi adnegado amigo.

Gerardo dijo...

Fucking spaniards... Me suena haberlo oído recientemente...

MASK dijo...

No me imagino a tu exnovia rebozando ancas de rana al estilo de mi pueblo mwahahahahahaha.... Aunque si no se lo dicen a lo mejor cree que son muslitos de codorniz.
Lo que no entiendo es esa agresividad de Tu silencio. Te vendría bien una sesión de Tai Chi o Chi Kung.
Salidos.

MASK dijo...

Bueno, salidos estamos casi todos mwhahahaha... Quería poner saludos.

Anonima dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Es que Annette era graciosísima, Anónima. Quizá más adelante cuente otras anécdotas, que hay unas cuantas pendientes.

Dices que es como si a ti te sirvieran gato en la comida. Es incluso peor que eso: ¡imagina que te hacen despellejarlo y descuartizarlo antes de la comida! Pobre Netty...

Anonima dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

¡Yo tampoco lo sabía, Anónima! Todo fue una desgraciada sucesión de funestos aconteceres. (Joer, qué bien me ha quedao).

Anonima dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Anónima, te confieso que yo a veces también paso largas temporadas sin comerme un conejito. (Mwajajajaja...)

Neko dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Mucha razón tienes, Neko, pero no menos cierto es que hay quien se ofende por una superficie claramente provocativa sin molestarse en ver el fondo; de igual manera hay quien se deja seducir por una superficie bonita, y demasiado tarde descubre la cochambre escondida bajo la preciosa alfombra.

Neko dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Ni Annette ni el famoso conejo esconden nada bajo la alfombra. Lo de mi madre es otro cantar... En cualquier caso yo no hablaba de ellos, sino de vosotros. Te explico, Neko:

"Hombre, si sueltas perlitas como las que te he leido, no me extraña..."

A eso me refería, Neko. Yo puedo soltar muchas burradas y parecer alguien pernicioso, pero quizá no lo sea tanto como otros que se dedican a decir "cosas bonitas" y luego...

No te fíes de mí, Neko, pero no te fíes tampoco de quien te lo pinte todo de color rosa.

Neko dijo...
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Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Muy bien, Neko. Creo que la gente más falsa es quien lo ve todo bien, ¡porque nunca estará todo bien!