AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

sábado, 23 de mayo de 2009

La niña educada ha dejado de serlo


Cuando a uno le duelen las células que forman el alma es difícil escribir, pero algunos, si no escribimos, nos pudrimos. Esto me jode, pero lo tengo que contar, porque no quiero pudrirme más de lo que ya me pudre el infalible y odioso paso del tiempo:


Los niños educados me conmueven.

No quiero tener hijos, entre otras cosas porque la madre que deseo para buscarle continuidad a mis genes está tan idealizada que no puede existir. No quiero tener hijos, pero si los tuviera pondría todo mi empeño en que fueran niños educados.

"¡Eh, tío, échame la pelota!" (Muy mal).

"Señor, ¿podría acercarme la pelota?" (Muy bien).

Si usted no es gaditano comprenderá la diferencia entre las dos frases anteriores; si es gaditano pensará que yo soy un fascista y además un rácano por no darle alguna subvención para que sus hijos sean debidamente educados, porque como todo el mundo sabe, el gaditano no mueve un dedo si no es con previa subvención y tras derramar infinitas lagrimitas recordando que Cádiz está muy mal de trabajo, aunque nunca reconocerá que en Cádiz, si no el curro, lo que sobran son los sinvergüenzas.

Toda esta basura de mierda viene porque una vez, hace mucho, hablé aquí de una niña educada, y la niña educada se me está echando a perder. Y me duele, joder, me duele. La muy putilla ha empezado a maquillarse (exageradamente), y sale con un muchacho que además de tener cara de idiota tiene un corte de pelo de esos que pretenden ser rebeldes y se quedan en gilipollas.

Es extraño, porque sin ser hija mía esa niña me preocupa. Estoy de putas hasta las cejas, sin embargo esa niña... esa niña será una puta más, pero resulta que le he cogido afecto, porque una vez, cuando realmente era una niña, se puso en pie para abrirme la puerta del edificio mientras yo luchaba por encontrar la llave adecuada. Y yo, que soy un hijo de puta como la copa de un pino, me acuerdo de esas cosas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso la responsabilidad la tienen cuarenta años de democracia. Franco, el una entrevista al New York Times lo pronosticó,_¿despues de usted qué?
-Despues de mi libertad, delincuencia y desorden.

Pero no se culpe, es difícil luchar contra los medios y el entorno y olvidese de pensar que en su entorno esté ni usted ni sus padres, de la niña me refiero; recuerde, que no hace tanto tubo ustes quince añazos y pensó que fumar tres cajetillas diarias era toda una gesta, y no creo que sus padres lo animaran a ello, no se culpen.

Por cierto, yo cuando me criaba, hoy me pudro, era el proto tipo de delincuente, lo de la rebeldia, venía con el uniforme, el hachís de Ceuta y el vino de cualquier supermercado, entonces decidí que ya no quería ser yonki, me quité las cadenas del pantalón y el chocolate dejó de ser entrante, paara ser complemento, busqué una mujer, y tube más suerte que ella, y rompí con la dinámica, hoy soy carca y según para quién soy un fascista cabrón. Claro que dudo que tengan una ligera idea de lo que es el fascismo.

Suerte con la muchacha.

ácrata

kitty_wuuuu dijo...

Yo creo que eso es una etapa, adolescencia la llaman, y que se le pasará, ¿no?.
De todas formas maquillarse exageradamente y tener un novio gilipollas no quita que deje de ser educadita, ¿no?
Además un novio gilipollas lo tiene cualquiera educada o no, si gilipollas lo sois todos.

Anónimo dijo...

La culpa, no es de nadie, y es de todos.
Pero si hubiera que culpar a algo ese sería el día de su cumpleaños.

Mondéjar.