Un blog escrito bajo severas dosis de etanol.

domingo, 21 de enero de 2007

Los Reyes Magos

(Publicado originalmente en Spaces, el 18-05-06).

Aprendí a escribir y a leer algo antes que la mayoría de los niños de mi tiempo. No se me olvida que se lo debo a mi abuelo Paco y a sus horas extras de clase. Joder, les tengo que hablar de mi abuelo Paco alguna vez...

El caso es que mientras mis amiguitos tenían serios problemas para hilvanar frases leyéndolas yo lo hacía con cierta soltura, incluso las escribía. Eso me sirvió para que un buen día de finales de año le contara a mi padre que yo solito había escrito la carta a los Reyes Magos. Ya estaba todo listo. La carta redactada con las solicitudes que creí pertinentes (un Geyperman con carro de combate, si mal no recuerdo), el sobre cerrado conteniéndola, el sello, el remite y el destinatario que no sé de dónde coño saqué ni puedo recordarlo. Sí recuerdo que adquirí por mi cuenta los conocimientos necesarios acerca del funcionamiento del servicio de correos. Aprendí lo que era un sello y para qué sirve, aprendí lo que es el remitente y lo que es el destinatario. Yo solito compré el sello, aunque ahora no sé de dónde saqué el dinero.

Pues bien, voy y le muestro el sobre cerrado a mi padre, mientras le comunico que esa misma tarde lo deposito en el buzón de Correos (en aquellos tiempos había buzones de Correos en todas las esquinas), pues me he enterado de que es eso lo que hay que hacer con una carta. Para desconcierto del niño que era yo entonces descubro que mi padre se pone serio, y me ordena que le entregue a él la carta. Insistí en que quería hacerlo yo puesto que había hecho todo lo demás, y mi padre se puso aún más serio y autoritario que de costumbre al mandarme entregarle la carta; total, a él le pillaba de paso el buzón de Correos de camino a su trabajo. Y no había más que discutir.

Eso me molestó mucho. Era mi carta. Yo la había escrito y yo me veía capaz de darle curso. Y no entendía por qué, mi padre, en lugar de sentirse orgulloso de su hijo, le restaba méritos impidiéndole entregar la carta. No podía comprender su insistencia para que la dichosa carta pasara por sus manos. Pero días después...

... fui el niño más feliz del mundo con mi Geyperman y su carro de combate.

¡GRACIAS... PAPÁ!


1 comentario:

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Comentarios importados desde su anterior ubicación en Spaces:


Leónidas

Me consta, Lucía, que es difícil de creer, pero si me lees con suma atención te percatarás de que todo cuanto escribo parte de esa inocencia a la que te refieres. Lo que pasa es que la vida y la experiencia se empeñan en arrebatarme la ingenuidad.
19/05/2006 0:16
(http://spaces.msn.com/cabezachorlito/)

Lucia
Jajajajajajaja que par de dos , pero como le dices que los reyes son los papas ehh??? , a mi que me habia emocionado saber que el cabeza de chorlito , habia sido niño , con su inocencia , sin su borderio haitual , que podia a llegar a ser tierno ,(cosa que desconocia) , a mi que me habia emocionado saber que hace mucho tiempo , escribia cosas inocentes y sin palabrotas , tenia la esperanza de que retomara sus años de infancia y nos mostrara ese lado sensible ( si es que lo tiene claro ) , pues nada , nos iremos haciendo a la idea que ya no nos escribira , cositas de cuando todavia era el inocente y tierno Javi .
Besitos de limon.

18/05/2006 23:58
(http://spaces.msn.com/luciavb1/)

Leónidas


No... no... no... ¡NOOOOOOOO!
18/05/2006 22:13
(http://spaces.msn.com/cabezachorlito/)

El Otro Javi
Yo no quería llegar a esto, pero tú te lo has buscado:

LOS REYES MAGOS SON LOS PADRES, QUE LO SEPAS.

Y ahora vas y lo cascas.
18/05/2006 16:13