AVISO PARA LECTORES: Esto es un blog de desahogo personal y en ningún caso las opiniones aquí vertidas se corresponden con la postura oficial del Vaticano. Leónidas Kowalski de Arimatea es un personaje ficticio, y los gatos que escriben sus textos no comparten necesariamente su comida. Los autores no tienen nada contra las mujeres, y por lo que a ellos respecta pueden seguir constituyendo asociaciones feministas para dar pena y mendigar subvenciones.

domingo, 29 de agosto de 2010

El extraño crimen del conejo cojo. Otro caso de Sagaz y Vicente. Primera parte

(Aquí el primer caso de nuestros intrépidos guardias).

El guardia civil Vicente tomaba fotografías de la escena del crimen mientras el veterinario cauterizaba la herida de Zanahorio, el famoso conejo campeón mundial en perseguir galgos. Había rastros de sangre por todas partes, como demostró la prueba de la fosfatina tri-melanasa. Además la infalible y tradicional prueba de las moscas zumbonas reveló la presencia de vísceras en alguna esquina de la cuadra. La razón de tanta casquería es que la semana anterior se había sacrificado un cerdo en ese lugar, por lo tanto poco importa en esta historia que trata sobre un conejo salvajemente amputado.

-¿Se pondrá bien el bicho, doctor Grijánder? -preguntó el veterano subteniente Sagaz, quien era tan antiguo en el Cuerpo de la Guardia Civil que tenía una foto en la que aparece jugando al dominó con el mismísimo duque de Ahumada.

-Va a estar la cosa jodida y apaleada. Yo espero que se salve, pero lo que está claro es que ya no podrá correr detrás de galgos. Se acabó la gloria para el amigo Zanahorio -respondió el veterinario mientras vendaba el muñón de lo que antes fue la pata delantera izquierda del conejo.

Eran las dos de la tarde de un caluroso 15 de agosto en un pueblo de Extremadura que no me está permitido nombrar; y todos, guardias civiles, veterinario, conejo y moscas zumbonas sudaban la gota gorda (pero me apresuro a añadir, antes de que el lector sensible se entristezca demasiado y requiera asistencia psicológica, que la gota gorda se puso a régimen poco después de aquello y hoy podemos decir que afortunadamente la gota es delgada, hace ejercicio con regularidad, se mantiene sana y ha formado una húmeda y feliz familia con muchas gotitas esbeltas). Sagaz y Vicente acababan de llegar a la granja Ranapés advertidos del suceso por Chindasvinto Pinto, el peón que se encargaba de alimentar a los conejos, cerdos, vacas, mucangrios y pulpos que se criaban en aquel lugar. El veterinario, Paco Grijánder, fue el primero en recibir aviso, en personarse en el escenario del crimen y en asistir al desdichado Zanahorio. Él fue también quien explicó a los guardias la importancia de ese conejo y su enorme valor.

-Figúrense, ¡campeón del mundo persiguiendo galgos, nada menos! -repetía el veterinario admirativamente-. Ni un solo galgo se le ha escapado a este conejo. ¡Oh, daba gusto verlo cazar a esos perros y despedazarlos en cuestión de segundos...! Como veterinario doy fe de que nunca hubo conejo tan meritorio.

El guardia Vicente tomaba notas entre foto y foto dado que su jefe, sin prestar atención al discurso de Grijánder, se entretenía metiendo el dedo entre los barrotes de una jaula de mucangrios. Hasta que se lo mordieron, claro.

-¡Me cago en dios, en el copón de Bullas, en san Pedro y en todos estos bicharracos de mierda!

-Pero hombre, por María santísima, ¿cómo se pone usted a jugar con los mucangrios? Si es que parecen muy simpáticos y juguetones, pero no se fíe usted, que ya ha visto lo que pasa. Primera lección que nos enseñan en la Facultad de Veterinaria: No jugar con mucangrios.

-Pues ya podría usted haberlo dicho antes, carajo.

Durante el transcurso de este breve diálogo a Vicente le salieron movidas un par fotos, por la risa. Después de aquello el subteniente Sagaz, chupándose el sangrante dedo, salió de la cuadra para interrogar a Chindasvinto Pinto. Lo encontró esperando obedientemente a pocos metros, tal como se le había ordenado que hiciera.

-Señor Pinto, ¿en qué momento descubrió usted lo del conejo? -inició el interrogatorio el veterano Sagaz.

-Pues yo tendría entonces como nueve añicos y me acuerdo que se lo conté al cura porque si no se lo contaba no podía hacer la comunión. Usted es la segunda persona a la que se lo cuento -respondió crípticamente Chindasvinto mirando al suelo y colorado como... pues como cualquier cosa colorada, vamos.

-¿Perdón? No acabo de entender lo que me dice.

-Pues eso, señor guardia, que yo tendría nueve añicos. Pero la culpa fue de mi prima la Eduvigis que tenía trece y ya era algo putica, ¿sabe usted? Ella me enseñó el conejo en una romería porque había bebido algo de vino, ¿sabe usted?, y yo me asusté mucho porque me creí que le habían cortado la minglanilla, pero luego resultó que no, porque resulta que las zagalas es que no tienen pirulilla, ¿sabe usted, señor guardia?

-¿Pero de qué carajo me está usted hablando, hombre de dios? -pregunta otra vez con equívocas palabras y nula sagacidad el subteniente Sagaz.

-Pues de eso mismo le hablo: ¡del carajo que no tenía mi prima! -responde el amigo Chindas con inobjetable lógica.

-Dígame, señor Pinto, ¿a usted le falta un hervor?

-¿Qué?

-Que si tiene un perdigonazo dado.

-¿Cómo dice?

-Que si es un caído del catre.

-Me lo repita.

-Que si se le echan la siesta a estas horas las neuronas.

-No entiendo.

-Que si se le meten moscas en la boca.

-¿Moscas?

-¡Que si tiene usted más retraso que un vuelo en huelga de controladores!

-¿Uhm?

-¡Que si es usted lector de Paulo Coelho, hombre!

-Yo es que no lo entiendo, señor guardia.

-¡Que si sus padres eran hermanos!

-¿Hermanos?

-¡Que si necesita anotarlo en la agenda para acordarse de respirar!

-¿Agenda? ¿Qué agenda?

-¡Que si es usted un "elegido del Señor", coño ya!

-Oiga, dice cosas muy raras. ¿No será usted tonto, señor guardia civil?

Es entonces cuando el curtido subteniente Eugenio Sagaz le suelta tal apasionado guantazo a don Chindasvinto Pinto que lo tira de culo. Acto seguido exclama el benemérito suboficial:

-¡Virgen santa, no daba una hostia así desde que palmó el Caudillo! Bueno, salvo a mi mujer, que a esa sí que le he seguido dando que para eso es mía.

-Mi subteniente -dice el impertinente Vicente apareciendo de repente y como siempre yendo contracorriente -en realidad también es un delito zurrarle a la propia, por muy propia que sea.

-¡No jodas, Vicentillo! ¿Y eso quién lo dice? -cuestiona incrédulo el jefe.

-Pues lo dice todo nuestro ordenamiento legal, mi subteniente.

-¡Mierda de democracia! Qué rojillos nos estamos volviendo, hijo, ¡qué rojillos! No sé para qué ganamos una guerra si ahora no podemos hostiar a nuestras mujeres, ni siquiera cuando se lo merezcan. Este país se desmembra, Vicentillo. ¡España se rompe, te lo digo yo!

-Con el debido respeto y subordinación, mi subteniente, me permito recordarle que ni usted ni yo hemos participado en guerra alguna, que yo sepa, y que de haber sido así el objetivo no sería poder pegar impunemente a nuestras mujeres.

-Tú siempre llevándome la contraria, novato. Recuérdame que te meta un puro cuando lleguemos al cuartelillo -responde el suboficial de manera más bien rutinaria porque ya es una costumbre lo de calzarse a Vicente (como sabrían ustedes si hubieran leído la anterior aventura de estos dos, en lugar de ver tanta web porno).

-¡Otra vez! -protesta Vicente-. Usted siempre me está empurando prometiéndome que a cambio me propondrá para la Cruz al Mérito de la Guardia Civil, pero hasta ahora sólo veo medallas para las chicas de veinte años recién salidas de Baeza, ¡y los puros todos para mí! En verdad le digo, mi subteniente, que estoy por dejar el Benemérico Cuerpo y montar un estanco.

(CONTINUARÁ... CUANDO TENGA GANAS DE SEGUIR TRANSCRIBIENDO EL MANUSCRITO DONDE ESTÁ EL RESTO).

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Tiene razón el teniente, es suya, y puede hacer con ella lo que quiera, sino para que se firma un contrato de propiedad hasta que la muerte los separe.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Es subteniente, anónimo, no teniente. Sobre lo demás no hago comentarios entendiendo que estás de coña.

Anónimo dijo...

Tiene razón, es subteniente, no se por que se me ha cruzado el rango de teniente por medio.

¿esta usted pegado todo el día al ordenador?, (a respondido tan rápido), sera verdad lo que dice el otro anónimo sobre que se habla de usted como el gato macho castrado, que no sale nunca a la calle?.

Sin ánimo de ofender, solo de saber.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

La verdad, anónimo, es que llevo casi dos días sin salir a la calle, pero ya me va tocando porque se me acaba el tabaco. Cuando estoy en casa hago muchas cosas retirado del ordenador, como leer (te lo recomiendo para evitar ciertas burradas a la hora de escribir), o jugar con Gusi, o experimentar con los espaguetis con gambas al ajillo (¡maldita sea, no me terminan de salir bien!), o incluso recibir invitadas a las que no les importa que haya un gato en casa. Es más, sospecho que hay quien viene por visitar a Gusi más que por follar conmigo.

Anónimo dijo...

Perdone, pero no tiene autoridad moral para criticar la manera de escribir de los demás, no después de esto: (HALAGÜELLAMENTE), eso nos da libertad a los demás para hacer el salvaje con el idioma.

Además tengo un descuento, soy de ciencias y escribo sin luz.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Ja ja ja... Lo de HALAGÜELLAMENTE (ahí, en mayúsculas encima) fue una de esas cosas que suceden bajo notable estado de ebriedad. Por más que lo lamente va a quedar para siempre en nuestro recuerdo. Incluso estoy pensando en celebrar todos los aniversarios de esa memorable fecha.

Anónimo dijo...

No, lo celebraremos nosotros, los que escribimos comentarios, como el día en que nos liberamos de la tiranía del talibán de las letras, jajaja.

Cachalote dijo...

Naaada, no ha sido nada. Esa pata se sustituye por una prótesis, unos meses de rehabilitación y venga, el conejo otra vez a perseguir galgos.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Anónimo:

Eres muy gracioso, en serio.

Cachalote:

No adelantemos acontecimientos...

Anónimo dijo...

Señor Leónidas:sospecha usted bien;el gato es primordial.Y a ver,si visita usted,otros blogs...sino esto se va a convertir,en un diálogo a dos soldaditos...uno de plomo..y otra de hierro como veo....
p.d.anónimo:Le aconsejo que le pase su correo electrónico,por lo menos así,nos libraremos de sus comentarios,se creé usted Dios?No...si Mister Roquet va a llevar razón....y para su información,le diré:que no estoy muerta,en eso no se equivocó...pero de verdad,pensaron(y ahí estás tú,soldado),que se puede acabar con una vickinga así como así?Es de humanos herrar,y a la presente,los dos entendidos en letras herraron....antes que el soldado me corrigiera,mi mala ortografía,ya usted,se havia mofado de mí....por favor,no recrimine al soldado,porque lo haga con usted..tampoco tiene usted,autoridad moral.Ve?con la vara que midas,serás medido....y por favor...Margaret...(Dama de hierro)no sea tan dura con el soldado,le aseguro,que es tan tierno como su gato.....
Sin ánimo de ofender,solo por saber...Ah,y el único gato castrado que conozco.....se llama Gusifluky.

Anónimo dijo...

Jajaja, vaya, con la dama de hierro, veo que la tiene más larga que nadie, no creí que llegaría a conocer a alguien como usted, mis únicas referencias de personas como usted solo las tengo de internet:

http://futanaria.com/affiliates/fhg/vg04/

Ahora entiendo esa pasión del cabeza de chorlito por usted, si es que es usted la que le da amor por el sitio incorrecto a él.

Sin duda son una pareja perfecta, y no me lo niegue, ya que para "vigilar" como usted dice, no es necesario hacer comentarios, y usted los hace casi dos veces por día, eso es dedicación.

Que bonito es el amor, aunque sea por el sitio incorrecto.

PD:¿a cual de los anónimos va el comentario de Dios?

PD2: Será que uno de los anónimos está usando la ventaja táctica de esconderse entre otros anónimos civiles, para generar daños colaterales?

PD3: Chiquilla, cuanto te falta por aprender del ejercito, con eso que me has dicho ya se que estas recién salida de una academia.

PD4: "con la vara que midas,serás medido...", no, cada uno mide con su propia vara, y veo que la suya es la mas larga en este blog(ref. 1: vídeo anterior), ya que es la que nos hace callar a todos y da lecciones, estoy deseando que vaya a Afganistán a poner firmes a los talibanes, pero a lo mejor solo pone firmes sus varas(ref. 1)

PD5: Pasé de comentar la entrada de las mujeres en Afganistán por que vi que todos daban palos de ciego, y muy lejos de la diana, divina ignorancia, o debería decir , !qué atrevida es la ignorancia!.

Aun así le reconozco que de los ciegos, usted es la que más cerca quedó de la diana, pero aun lejos de ella (yo solo me considero en este tema un tuerto).

Por comentar algo de la entrada, contenta debería estar la mujer del subteniente de no vivir en Afganistán, bastante mejor vida le da el subteniente de la que viven allí las mujeres.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Anónimos de los cojones:

Me estáis quemando entre todos y en cualquier momento cierro comentarios. Ea.

Anónimo dijo...

ja,ja,ja..como esta el patio Leónidas..................

Anónimo dijo...

Soldadito, están suplantando mi "no identidad".

Son unos buitres, están depredando mis comentarios.
Tú sabes que yo no cometo faltas de ortografía, y que mis signos de puntuación están siempre donde deben estar para que la frase tenga sentido.
Y lo mejor de todo, es que me atacan porque creen que soy oficial, ¡mujer y oficial!. Parece que nunca hubiesen visto una... Pero claro, menuda ofensa que una mujer que podría ser incluso ¡más joven! ose escribir sobre el ejército. Menuda desfachatez, qué sabré yo, cuando ellos me llevan años y misiones de ventaja, seguro.

No te pido que me protejas, soldadito. Tú sabes que yo me defiendo bien sola. ¿Monto ya mi blog propio o me dejas sacar a pasear a Tizona por el tuyo?

Rocket dijo...

Estimados todos,

No es que en el fondo me importe un pimiento, pero todo sería mucho más fácil de entender si cada ser humano (o al menos cada personalidad) que escribe en este santo blog utilizara un nick para poder ser identificado.

Ánimo, es muy fácil, y entre los que se atrevan,vamos a sortear una olla exprés con muy poco uso que obra en mi poder y que sería la envidia de Mr. Adrià.

Saludos,
Rocket

P.D.

No hace falta que el nick sea su verdadero nombre, de hecho les confesaré que yo no me llamo Rocket pero, chssssssss, no se lo digan ustedes a nadie.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Rocket, me temo que por ahora va a ser imposible que los anónimos la sigan liando. Y si la lían al menos usarán un alias que nos permita saber lo que dice cada cuál. Con lo que a mí me jode tener que adoptar estas medidas...